Imagen de los trabajos de asfaltado que se acometen en varias vías del barrio capitalino. / C7

El asfaltado de vías en Almatriche llega «ocho meses después de lo prometido»

La plataforma ciudadana del barrio critica el retraso de los trabajos y que siga sin atenderse la falta de iluminación en la calle Juan Hidalgo

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

El Ayuntamiento de la capital grancanaria informó este viernes a través de una nota de prensa de que seguía «avanzando en el plan asfaltado de la ciudad» y que trabaja «en la mejora y acondicionamiento de nueve vías en los barrios de El Secadero y Almatriche a través de una inversión de 1 58.124 euros». Se añadía en el referido comunicado que «en total, se está actuando en una superficie 9.475 metros cuadrados» y que «la intervención abarca las calles Arminda, Purpurania, Guaxara y Chiner de El Secadero», mientras que en Almatriche los trabajos «se llevan a cabo en Barbuzano y Acebuche, en su conexión con la Carretera de Almatriche (GC-310) y en las calles Til, Palmera y Mocán».

De igual modo, se recogía en el documento municipal que la concejala de Vías y Obras, I nmaculada Medina, supervisó «este vierne s el comienzo de las obras de Almatriche», donde explicó que «estamos repavimentando la calzada de estas calles que presentaban un avanzado estado de envejecimiento debido a la intensidad de tráfico de las mismas y al tiempo transcurrido desde su última repavimentación».

Sin embargo, los vecinos de la zona entienden que la actuación «llega ocho meses después de lo prometido». Así, Fernando Miguel Mico, portavoz de la plataforma ciudadana Almatriche Bajo, recuerda que «Inmaculada Medina estuvo aquí el 28 de junio y nos dijo que se comprometía a arreglar las calles del barrio y que la orden estaba dada, pero los trabajos no han empezado hasta este jueves y ahora viene a hacerse la foto».

Asimismo, cuestiona que el asfaltado se limite «a las calles traseras del barrio», cuando «la carretera general no se asfalta desde 2007». Pues afirma que «lo único que hicieron fue parchear unos baches que nosotros habíamos marcado con pintura», a modo de protesta.

Ademas, critica que el Ayuntamiento siga sin tomar cartas en el asunto de la GC-310, una vía para la que el barrio reclama aceras y pasos de peatones para transitar por ella sin peligro. « La carretera es del Ayuntamiento pero no la quieren aceptar», dice.

Apunta, de igual modo, que «con la explicación que dio el Cabildo» en el sentido de que la vía se cedió a la ciudad «en 2007», al Consistorio « se le acabaron las excusas».

Considera que el Ayuntamiento no la recepciona» porque «la carretera es una papa caliente ya que hay que expropiar casas, talleres» y otras propiedades.

Por otra parte, el representante vecinal explica que en esa visita de Medina el pasado verano, también le transmitieron la preocupación que tenían por la falta de alumbrado en el sentido subida «de la calle Juan Hidalgo y en la rotonda». Añade que le comentaron que las farolas instaladas hace más de una década solo estaban operativas en la bajada de la vía y que eso suponía un problema de seguridad.

Una reivindicación que señala «aún no ha atendido», al igual que la de construcción de un parque infantil en un terreno de titularidad municipal. «En esa visita de junio, Inmaculada Medina vino con varios técnicos, uno de Parques y Jardines, pero aquí no se ha hecho nada, solo poner cuatro plantas en la rotonda», denuncia.

Asimismo, lamenta que no se haya respondido a la solicitud que le trasladaron a la concejala, en la misma visita, de vallado de unos terrenos que quedaron sin edificar en su día debido al estallido de la burbuja inmobiliaria.

«Esos terrenos se tienen que vallar porque allí entran los niños a jugar, entran perros y es un foco de pulgas. Es una cuestión de salud pública», expone el representante de la plataforma vecinal, que añade que no quiso acompañar a Medina ayer cuando acudió a supervisar el inicio de los trabajos de asfaltado. «A mí no me va a utilizar», apunta.

Y es que asegura que con la responsable municipal solo se comunica «vía whatsapp» y que tampoco se reúne «con la asociación de vecinos del barrio, a la que le responde que ahora está con el carnaval».