Los niños saludan a Melchor. / Cober

Acaba la cabalgata de Reyes más esperada

Decenas de miles de personas se echan a la calle para ver a los magos de oriente en una jornada sin apenas alteraciones de tráfico

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La cabalgata de Reyes más esperada, por el número de personas que disfrutaron del paso de Melchor, Gaspar y Baltasar, acaba de finalizar en la capital grancanaria tras hacer un recorrido maratoniano de casi noventa kilómetros por diferentes barrios de la ciudad, desde La Isleta al Cono Sur, de La Minilla a Tamaraceite.

Decenas de miles de personas -el número es complicado de establecer porque el público se desperdigó por las calles que constituían el recorrido- se dieron cita en una jornada llena de ilusión en la que los pequeños pudieron reencontrarse con los Reyes Magos, después de que el año pasado muchas personas no salieran por el temor al covid-19, y de que otras no pudieran verlos porque el recorrido fue secreto.

No fue una cabalgata tradicional porque las medidas sanitarias impedían un despliegue de carrozas ante más de cien mil personas. Sin embargo, se optó por una comitiva reducida en la que la organización trató de acercar las figuras de los magos de oriente a los barrios, con el fin de evitar aglomeraciones de cierta entidad. Eso hizo que el paso de los Reyes Magos fuera bastante ágil y apenas tuvo repercusión en el tráfico de la ciudad.

Lo que sí hizo el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria este año fue anunciar, con varios días de antelación, el recorrido de la 'minicabalgata' para que las familias pudieran escoger el lugar que mejor les conviniera en función de la previsión de los tiempos de paso.

El paso de los Reyes iba precedido por la carroza de la Navidad. / Cober

La Policía Local iba haciendo pequeños cortes de tráfico a medida que avanzaba la comitiva y, al final, realizó algunas mínimas alteraciones del recorrido anunciado, lo que generó quejas de ciudadanos en la cuenta de Twitter de la Policía Local. Sin embargo, desde el Ayuntamiento se asegura que los cambios fueron mínimos y que no solo se cubrieron las zonas previstas en un principio sino que se amplió la previsión inicial.

El día empezó pronto, con la llegada de los magos al muelle de Santa Catalina, donde les esperaban el alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo; el presidente de la Autoridad Portuaria, Luis Ibarra; la concejala de Servicios Públicos, Inmaculada Medina; y el presidente de la Casa de Galicia, Albino Aneiros.

Desde allí, se dirigieron al castillo de La Luz, donde se iniciaba el recorrido que los llevaría por la ciudad baja y algunos barrios del Cono Sur. Por la tarde, el turno era el de Ciudad Alta y el distrito de Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya.

En general, la gente respondió al llamamiento hecho desde la Casa de Galicia y la inmensa mayoría llevó mascarilla -que por otro lado es obligatoria- y trató de mantener una cierta distancia de seguridad. Esto fue más complicado en algunos puntos donde la concentración fue mayor, como ocurrió en la zona de La Minilla, Pedro Infinito, Pintor Pepe Dámaso o Cruz de Piedra.

«Había un montón de niños», explica un policía local que formó parte del dispositivo de la cabalgata, «y la gente trató de mantener las distancias aunque las calles estaban llenas». Desde la Casa de Galicia se confirma esta versión, cuando se comenta que «había muchas ganas de ver a los Reyes Magos».

El recorrido dejó momentos emocionantes como el que protagonizó una vecina de San Juan, quien agradeció a la organización, entre lágrimas, que su hijo, una persona de movilidad reducida, pudiera disfrutar por vez primera de la visita de los Reyes Magos.

Esta cabalgata concluirá este jueves con un nuevo recorrido, más modesto esta vez, que partirá de La Isleta y llegará a Jinámar, Marzagán, Los Hoyos, Tafira, Piletas, La Suerte, Ciudad del Campo, Las Mesas, Tenoya, Los Giles, Ladera Alta, Casa Ayala y Costa Ayala.