Lágrimas que inundan de felicidad a Teror

El servicio de Protección Civil y la Policía Local de la villa mariana felicita los cumpleaños a los niños y niñas menores de 15 años y a las personas mayores de 65 años. La alegría, el sentimiento y la emoción propician un recuerdo para siempre

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS | TEROR

Una emoción para toda la vida en una situación excepcional por el coronavirus. Un instante efímero, pero que perdurará en la memoria de los más pequeños y de los mayores porque los sentimientos florecen en mayor medida en pleno estado de alarma. El Ayuntamiento de Teror, a través del servicio de Protección Civil y de la Policía Local, felicita los cumpleaños a los niños y niñas menores de 15 años de edad y a las personas mayores de 65 años, realizando una media diaria de cuatro visitas a los vecinos del municipio -incluso algún día han realizado siete -. Una felicitación muy especial en un momento difícil.

«Nos planteamos felicitar a los más pequeños y a los mayores porque son los más sensibles, y gustó la idea. La aceptación ha sido enorme, los niños y la gente mayor se emocionan y lloran, los vecinos aplauden en los balones y en las ventanas, y, tras acompañar en dos ocasiones, lo cierto es que se te saltan las lágrimas», expone el concejal de Protección Civil de Teror, Sergio Nuez, quien añade que «es una situación complicadísima sin poder salir y la gente se lo ha tomado como algo especial. Estoy asombrado».

La dinámica es sencilla y efectiva, felicitando ya a cerca de 50 personas desde que se puso en marcha el 7 de este mes. Los interesados en dar una sorpresa a los menores de 15 años y a las mayores de 65 envían un Whatsapp al 682.580.203 o un correo electrónico a la dirección proteccioncivil@teror.es, facilitando el nombre, el día y la dirección de la persona que cumpla años y avisando con 24 horas de antelación.

Kilian Ramos Reyes, jefe de equipo de Emergencias Teror Protección Civil, señala que «somos cuatro o seis compañeros de media, llevamos dos o tres coches y en los cumpleaños pegados al casco siempre nos acompaña la ambulancia. Aparecemos con música con la canción del coronavirus y, cuando vamos llegando, ponemos la sirena hasta delante del domicilio; ahí la quitamos y ponemos la canción de cumpleaños feliz. Le hacemos entrega de una bolsa de golosinas, de dulces y de un diploma de felicitación del Ayuntamiento y de Protección Civil».

La alegría es incalculable en confinamiento y Kilian Ramos asegura que «ver a los niños aplaudiendo y sonriendo en las puertas y en las ventanas de sus casas es bastante emocionante».

Asimismo, recuerda que, si bien el más pequeño al que visitaron era una niña que cumplía un año y el mayor alcanzaba los 86, la felicitación más especial fue para una excepción que hicieron con una chica que cumplía 30 años y «que tiene una minusvalía, fue durillo verle la cara sonriente y bailando con nosotros».

«Es duro en el sentido de por qué ocurre todo esto y los niños no lo puedan pasar bien ni salir de sus casas, y menos el día de su cumpleaños», agrega.

En la casa de Jonathan Nuez, quien cumplió ayer 41 años, se han multiplicado las felicitaciones, y es que sus hijas Zaira y Leire también cumplieron este mes seis y cinco años.

«Es una idea genial y los niños lo disfrutan porque ven una cosa diferente. Sus caras son de alucinar porque es un bonito detalle que le traen los diplomas y los caramelos, que lleguen con la sirena y con la canción del cumpleaños lo agradecen y más después de todos estos días», dice.

Nuez, quien concreta que Zaira cumplió seis el día 13 y Leire cinco el pasado miércoles, incide en que «mucho hacen manteniéndose en casa porque a esas edades necesitan actividad e ir al parque, bastante han aguantado las pobres. Lo importante es que estamos bien y en familia».