La mancha negra achicharra, literalmente, las plantas. / C7

El hongo mildiu causa pérdidas de 780.000 euros al sector del tomate

La plaga de la también llamada mancha negra en las explotaciones de La Aldea obliga a tirar por ahora 1,2 millones de kilos, lo que equivale una sustancial pérdida

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO La Aldea

El sector tomatero aldeano sufre estos días un nuevo golpe y tiene nombre de hongo, mildiu, una enfermedad que seca la planta hasta matarla. Según Marcelo Rodríguez, ingeniero agrícola y uno de los técnicos de la cooperativa Coagrisan, por ahora saben que están afectadas unas 30 fanegadas, es decir, 160.000 metros cuadrados. Y calculan que en 10 de esas 30 van a tener que arrancar las tomateras. En principio, hay 1,2 millones de kilos que ya estaban en la planta y que no saldrán adelante, que tendrán que tirarlos. Dado que su coste de producción es de 0,65 euros el kilo, por ahora las afecciones del mildiu les supondrán pérdidas por valor de unos 780.000 euros.

El presidente de la cooperativa, Juan José del Pino, va más allá y cuantifica que, atendiendo a su expansión actual, esta zafra producirá en torno a cuatro millones de kilos menos. Suelen estar en 19 millones o 20, dependiendo del año, luego se quedarán en 15 o 16, una merma que afectará de lleno al sustento de una veintena de agricultores y de sus trabajadores, según apuntaba Coagrisan en una nota.

El mildiu es un hongo que, ante el exceso de humedad, escasa ventilación y bajas temperaturas, prolifera a gran velocidad, produciendo daños irreversibles en los cultivos. Los afectados han contactado con Agroseguro para solicitar la valoración y compensación por los daños, pero sus primeras respuestas han sido negativas al no figurar entre los condicionados que se cubren con el contrato.

Así las cosas, Del Pino ha solicitado la intermediación tanto del Cabildo como del Gobierno de Canarias para que Agroseguro entienda que la proliferación de este hongo puede considerarse el resultado de las inclemencias meteorológicas recientes. Al fin y al cabo, la humedad y el frío que ha estado haciendo le favorecen.