Imagen del humedal sepultado ya en buena parte por los vertidos de tierras y escombros, en Riaquiánez. / Juan Carlos alonso

«Ahora tenemos una escombrera a las puertas del espacio natural protegido»

La obra ilegal al límite de Lomo Riquiánez, paraje que va a ser protegido por ley, está parada y en curso el expediente sancionador. Ahora «falta conseguir la restauración medioambiental»

Patricia Vidanes Sánchez
PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ Arucas

Para los integrantes de la plataforma Proteger Riquiánez, la paralización de momento de las obras que ilegalmente se llevaban a cabo hasta este martes en una finca en Arucas no es ni mucho menos una victoria.

Si bien es cierto, cuenta Desirée Benítez, que en este caso la movilización ciudadana ha tenido resultados, «esto no es un triunfo».

La alternación del territorio en cuestión comenzó al menos hace un año, según la plataforma, y en este tiempo «han muerto lagartos gigantes, hay palmeras canarias, protegidas por ley, sepultadas» ahora en un número indeterminado; aves que han visto destruido su hábitat...

Investigación en curso

«Esto no debería haber pasado», se lamenta Benítez, que confía en que ahora tanto la Fiscalía Provincial, que ha iniciado ya la investigación como la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural y el Ayuntamiento de Arucas depuren responsabilidades.

En todo caso, «ahora mismo lo que tenemos es una escombrera a las puertas del espacio natural protegido».

Así que «el gran objetivo final es que restauren la zona. Porque si no es siempre lo mismo: hago el daño, multita y se acabó», dice Desirée Benítez.

Además, la plataforma Proteger Riquiánez señala que en un primer momento el área susceptible de ser espacio natural protegido –expediente que está en curso– incluía la finca en la que ahora se denuncia el sellado de un estanque de barro, sepultando varios ejemplares de palmeras, además de fauna.

Más tarde quedó fuera, «pero esa zona tenía su valor», dice Benítez. En todo caso, la ley marca que en las zonas periféricas de protección hay que evitar impactos ecológicos o paisajísticos negativos.

Lo que también critican los diferentes colectivos ecologistas que han salido en defensa de la zona de Lomo de Riquiánez es que «esa obra llevaba casi un año», y en su día se alertó de ello a los diferentes organismos –Ayuntamiento de Arucas y Seprona, entre otros–.

La obra, con una licencia caducada de 2018, ha sepultado ya prácticamente el estanque.

«Ha ido poco a poco», dice Benítez, hasta cambiar el paisaje. Ahora, dice, «el lugar se debe quedar como estaba. Es la restauración lo que queremos».

juan carlos alonso

Sepultadas y dañadas palmeras canarias, lagartos y aves
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Personal de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria visitó ayer la finca de Lomo de Riquiánez. Se está investigando cuántas palmeras canarias están sepultadas bajo el vertido de escombros y tierra que sella el humedal de una finca privada. Pero también, señaló Desirée Benítez, integrante de la plataforma Proteger Riquiánez, se está analizando la posible presencia de fibras de amianto. Con todo, apunta Desirée Benítez, «se ha destruido un hábitat de lagartos», además del humedal de un sinfín de especies. Qué se ha perdido concretamente, no se sabe aún. Por lo pronto, se recupera en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre del Cabildo el lagarto canario herido en una pata por la pala del tractor.