«El parque acuático será un ejemplo de seguridad jurídica»

La socialista Concepción Narváez Vega, por segunda vez alcaldesa del principal municipio turístico de Canarias, tiene entre sus objetivos políticos más importantes, conseguir un verdadero equilibrio entre la riqueza que genera el turismo y sus inversiones, fomentando la formación de la población y la mejora del tejido social, con el objeto de promover una mayor calidad de vida. Apuesta por el nuevo parque acuático, asegurando que se hará y será ejemplo de seguridad jurídica.

Gabriel Súarez
GABRIEL SÚAREZ

— ¿El pacto PSOE, NC, CC y Cs, está cimentado para durar cuatro años?

— Si, y digo que sí porque el pasado 26 de mayo el mensaje de las urnas fue claro: la población de San Bartolomé de Tirajana expresó el deseo de cambio y con su voto le dio la oportunidad a distintas fuerzas políticas. Al PSOE, que de los que estaban en la oposición, fue el más votado, a NC, que aumentó su número de votos; a CC, que de no tener representación obtuvo cuatro ediles, y Cs, que sin presencia hasta ese momento logró una concejala. No hay mayorías absolutas y por lo tanto el entendimiento y el diálogo es fundamental. Este es un pacto sólido de cuatro fuerzas políticas, probablemente muy distintas en muchas cosas, pero que coincidimos en lo básico y fundamental: asumir los grandes retos del municipio y tirar del carro en la misma dirección.

— ¿Este pacto representa un cambio generacional en la política local?

— Estoy convencida de que es así. Soy la mayor, porque les llevo unos diez años a cada uno aproximadamente, y siento que estoy al frente de una generación nueva, distinta, lo cual se notó a la hora de negociar el pacto. Se habló de perfiles y no de poder. Es gente joven que viene para hacer política de otra manera, que representa lo que es San Bartolomé de Tirajana: un municipio moderno, importante, pujante, que no se lo ha tratado como una gran ciudad, que es como hay que tratarlo.

— ¿Este acuerdo supone una ruptura con el pasado político local?

— Efectivamente, sin que nos lo hayamos propuesto o sin habernos puesto de acuerdo sobre eso, hemos conseguido que haya un antes y un después.

— ¿Qué es lo que les une: el poder, la política, la juventud?

— Cada vez que entre nosotros surgía una diferencia, yo notaba que esto iba a salir bien porque nos unía algo muy importante, eliminar el tipo de política que se estaba dando en el municipio. Nos unía a todos no pactar con la formación en el gobierno PP-Agrupación de Vecinos, porque habían perdido confianza y generado enfado en la calle. La gente no nos iba a perdonar un pacto con PP-AV, pactar con ellos era ir para atrás y a quien lo hiciera le iba a pasar factura.

— ¿Cuál es el modelo de gestión y qué es lo que quieren proyectar?

— Queremos proyectar la idea o el modelo de que San Bartolomé de Tirajana se gestiona como una gran ciudad. Va costar mucho llegar hasta ahí porque la administración municipal ahora mismo tiene muchas carencias, falta mucho personal en todos los departamentos, y esa es la queja principal a la que nos enfrentamos: la falta de recursos humanos. No se si es consecuencia de la nueva ley de contratos del Estado, o por desconocimiento, o porque las cosas no se están haciendo bien, pero lo cierto es que hay una parálisis en departamentos que son claves, como el área de Contratación, un departamento que está vacío en el apartado de contratos menores. Entonces nosotros queremos proyectar una imagen de un gran municipio, de una gran ciudad, y para ello hace falta gestionarlo como tal y para eso es necesario que la base sea fuerte y sólida. Ya tuvimos una reunión con los sindicatos, a la que pedimos que desconvocaran la huelga, y así lo han hecho, porque creo que es darnos un margen de confianza al nuevo gobierno.

— Este municipio por su importancia económica está siempre en la mira de otras administraciones.

— No solo está en la mira. También es observado y cuestionado. Me entristece ver como en otras ocasiones hemos sido referentes y ahora es todo lo contrario, estamos a la cola. Me da pena que otros municipios nos han adelantado, como Mogán o Santa Lucía, con las mismas reglas de juego, con el mismo techo de gasto, han hecho mucho más, más acciones y más brillantes que San Bartolomé de Tirajana. Este municipio tiene que ser un referente no solo en Gran Canaria, sino en Canarias y en el Estado. Tenemos unas playas maravillosas y unos hoteles fantásticos, algunos, pero sin embargo es muy lamentable la imagen que estamos dando en muchos servicios.

— En anteriores mandatos ha sido práctica habitual que el gobierno entrante amenazara con sacar los trapos sucios del anterior. Ustedes no lo han hecho. ¿No van a pedir una auditoría o revisar las cuentas?

— Lo que si me gustaría, pero más adelante, tener una auditoría del área de Contratación, Intervención, Tesorería, porque quiero saber qué se debe y por qué se debe, no por sacar a la luz los trapos sucios, sino para saber en qué punto nos encontramos, qué problemas tenemos y a qué tenemos que enfrentarnos. Pero en San Bartolomé de Tirajana la gente está cansada y no quiere más enfrentamientos y trapos sucios, la gente quiere gestión. Entonces no haré esa política porque no va con mi forma de ser, aunque sí es necesario decir cómo lo he encontrado, aunque no con el afán de soltar basura, porque la imagen de San Bartolomé de Tirajana tiene que ser otra, de gestión, de cambio, de innovación, de que brille, y si hay cosas mal hechos, resolverlas.

— ¿Van a cambiar broncas por sonrisas?

— No, es así. En lugar de sonrisas, la mano tendida con la oposición, un partido con ocho concejales y mucha representación, por lo que a la hora de tomar decisiones intentaremos llegar a acuerdos con ellos. Un ejemplo: que el Plan General, tan importante para el municipio, se apruebe por unanimidad de toda la Corporación. Eso sería tener altura de miras.

— ¿Qué harán con los más de 170 millones que tienen en los bancos?

— Sobre todo gestionarlo, gastarlo bien. Me encantaría que a nivel estatal hicieran un excepción con San Bartolomé de Tirajana por lo que representa. Quiero hacer una visita a Madrid para intentar cambiar el techo de gasto y permitir gastar esos 178 millones que figuran en el arqueo de tesorería, es mucho dinero y hay que gastarlo bien.

— ¿Se han fijado plazos para sacar el Plan General?

— Todavía no. Es muy complicado hablar de plazos cuando estamos aterrizando aún.

— ¿Cómo logrará el equilibrio entre Turismo y barrios, que fue lo que prometió en el pleno de investidura?

— Para mi eso es fundamental ese equilibrio. No podemos continuar teniendo una zona turística maravillosa y luego contar en el municipio con espacios degradados y con familias que se ganan la vida buscando chatarras. Ese es el equilibrio al que me refiero. Para seguir siendo un referente turístico la pieza fundamental será la recuperación del Consorcio de Rehabilitación Turística para mejorar la zona turística más obsoleta, pero por otro lado utilizar parte de los 178 millones para mejorar los barrios y que no sea un castigo vivir en este municipio.

— ¿A esta altura del desarrollo turístico se puede seguir tolerando el chabolismo de decenas de cuarterías?

— Ese es el reto, erradicar el chabolismo, las cuarterías, y para eso hace falta que la gente tenga una oportunidad, y la base es darle formación a las personas. Si le damos una vivienda y luego no la pueden mantener, y no pueden alimentarse y dar estudios a sus hijos, estamos en lo mismo. La preparación, la formación, es la base, y también que la riqueza del turismo se refleje en esos barrios y las personas pueden tener un proyecto de vida.

— ¿Eso supone que habrá más dinero para la acción social?

— Será fundamental, sino seremos como destinos turísticos en otros lugares del planeta con sitios de súper riqueza rodeados de extrema pobreza. Esa la tendencia que hemos observado últimamente en San Bartolomé de Tirajana, donde hay cada vez más distancia entre los que tienen y los que cada vez están peor. Eso tenemos que corregirlo.

— ¿Qué esperan del gobierno canario en materia de turismo?

— Seremos exigentes y aspiramos a que haya mucho diálogo no solo con el Gobierno de Canarias, sino con todas las administraciones.

— Usted prometió desbloquear inversiones. ¿Se hará el Siam Park?

— Se hará. El parque acuático será un referente mundial y transmitirá seguridad jurídica que animará a otros empresarios e inversores.