Estado actual de la cúpula de la iglesia de Teror, en obras. / C7

La cúpula de la iglesia de Teror ya luce sus colores

Las obras de reforma de la basílica del Pino avanzan. Mientras, empresarios, puesteros y Ayuntamiento intentan salvar la crisis actual

P.V.S. Teror

El exterior de la cúpula de la basílica del Pino, en Teror, vuelve a lucir con todo su esplendor, tras los trabajos de restauración y pintado que se han realizado, dentro de la compleja obra que se está llevando a cabo en las cubiertas del templo. Según informa el Ayuntamiento de la villa, en los próximos días se procederá a la retirada del andamiaje que aún cubre la parte superior de la linterna, que ya ha sido restaurada en su exterior e interior, con la reposición de la cruz que la corona, y a la que se le ha realizado un exhaustivo proceso de restauración, devolviéndole su color natural de madera. También se instará en los próximos días la barandilla de protección de madera y los balaustres que le faltaban, con un sistema de anclaje que no afecte a la estructura de la cúpula.

Según informa la dirección de la obra, está previsto que a mediados de febrero, una vez culminen los trabajos de impermebilización y colocación de tejas en el crucero y parte posterior de la cubierta, pueda trabajarse en la parte delantera, donde se instalará el andamiaje.

El pasado mes de septiembre de 2020 se iniciaron los trabajos de rehabilitación y saneamiento de las cubiertas y zonas interiores de la iglesia de Teror, financiados por el Cabildo de Gran Canaria, que incluyen la impermeabilización de cúpula, tejados y torre del campanario y la reposición o reparación de determinados elementos decorativos, artesonados, vidrieras y piezas de pavimento.

La actuación prevista en el templo declarado monumento histórico-artístico de carácter nacional y Bien de Interés Cultural, prevé el desmontaje de todas las tejas, la impermeabilización mediante membrana líquida armada y el tejado de los casi 1.200 metros de superficie techada.

Por otro lado, los vendedores del mercadillo dominical de Teror no pagarán la tasa municipal por la instalación de sus puestos de venta este año 2021 ni tampoco en el 2020. El Ayuntamiento de Teror modificará la ordenanza fiscal reguladora de esta tasa, suspendiendo su aplicación desde el 1 de enero de 2020 al 31 de diciembre de 2021, como medida de apoyo al sector, ante la difícil situación que están viviendo los vendedores y sus familias debido a la pandemia.

Desde el área Mercadillo, que dirige Manuel Farías, se está tramitando la exención de la tasa, que se llevará a pleno el próximo día 11 para su aprobación. Según explicó Farías, «desde el pasado mes de marzo se interrumpió el cobro de la tasa a los vendedores del Mercadillo, a raíz del confinamiento, y eximiremos del pago, con efecto retroactivo de todo el año 2020 y este año 2021. Entendemos desde el Gobierno municipal que su situación es muy complicada, ya que en estos momentos la actividad del mercadillo se ha suspendido por el Nivel de Alarma 3, y hay que apoyarles para que puedan salir adelante».

Alrededor de un centenar de vendedores instalan puestos de venta en el mercadillo municipal de Teror, abonando una tasa mensual por ocupación de suelo público de unos 4,5 euros hasta 56 euros, dependiendo de la superficie que abarquen sus instalaciones. En total, el Ayuntamiento de Teror factura unos 47.000 euros al año por el ingreso de esta tasa municipal, que no recibirá ni en el 2020 ni en el 2021.