En primer plano, edificación para la que se pidió licencia de rehabilitación. Al fondo, de verde, la obra hecha. / C7

El chalé que el hijo del exalcalde de Teror hizo en Arbejales, «ilegalizable»

Una ortofoto muestra allí un estanque y un cuarto, no una edificación. El promotor enseñó otro inmueble al Cabildo para obtener la calificación

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

La vivienda de dos plantas construida en suelo rústico de Arbejales por Abundio Ramos, hijo del exalcalde de Teror Juan de Dios Ramos, entre 2004 y 2005 «entonces y hoy es ilegalizable», según la arquitecto técnico de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural (Apmun) que ayer testificó en la segunda sesión del juicio oral contra padre e hijo y otros tres acusados.

Cuando hizo el chalé, las Normas Subsidiarias vigentes impedían la creación de viviendas en suelo agrario protegido. Hoy que está en un asentamiento agrícola la edificación no respeta la altura máxima, ni guarda la distancia obligada a los linderos ni la parcela tiene la superficie mínima exigida.

Una ortofoto de febrero de 2004 que la técnico de la Apmun incluyó en su informe evidencia que antes de la obra «solo había un estanque abierto y una pequeña edificación de cinco metros cuadrados» en el lugar en el que otra ortofoto de noviembre del mismo año muestra la vivienda en construcción.

«Es una obra nueva, no una rehabilitación» que « nada tiene que ver con el estanque y el pajar» preexistentes, declaró a preguntas de las defensas de los cinco acusados.

No fue el único testimonio técnico contrario a las tesis de las defensas.

La funcionaria del Cabildo que en 2003 elaboró la calificación territorial favorable a la obra de rehabilitación solicitada desveló que al realizar la visita de campo a la edificación que se proponía remozar llamó por teléfono a Abundio Ramos y quedó con una persona en Teror para ir a ver si correspondía al plano sin coordenadas y a la fotocopia de una foto en blanco y negro que obraban en el expediente. « Nos llevó, nos la enseñó y hasta la abrió porque tenía las llaves». Era un alpendre con pajar encima, incomunicados entre sí, de uso agropecuario, situados a 200 metros de dónde se construyó luego la vivienda.

Vista de la segunda sesión del juicio oral abierto en la Audiencia Provincial de Las Palmas. / C7

« No tenía motivos para dudar de que me llevaron al lugar correcto», señaló la técnico en su declaración, en la que dejo claro que para conceder la calificación territorial de rehabilitación era preciso que hubiera una edificación en pie y no ruinas. Para eso se hacían las comprobaciones de campo, agregó la jefa de servicio de Calificación Territorial que visó el visto bueno.

Al respecto, otra técnico del Cabildo, jefa de servicio en Planeamiento, admitió que la edificación consistente en un alpendre y pajar «era rehabilitable» y entonces podía convertirse en una vivienda residencial si tenía un valor etnográfico.

Estos cuatro testimonios contradijeron los de varios vecinos de Arbejales, citados por la defensa de Abundio Ramos, que recordaron una vivienda antigua en dónde hoy se encuentra el chalé de 110 metros construidos del hijo del exalcalde de Teror.

Conocida como La Casilla, la Casa Vieja de Pepe Ramos y Los Martínez, entre otros nombres, ninguno de estos testigos se acordaba de si seguía en pie antes del inicio de las obras.