Recreación de cómo quedaría el centro comercial Anexo II y su entorno. Entre los locales y el aparcamiento se habilitará un parque longitudinal. / Sánchez pescador arquitectos

Anexo II y San Bartolomé pondrán al día el centro comercial y su entorno urbano

La iniciativa, aún en fase de propuesta, reduce el parking para ganar un parque tras los locales, homogeneiza sus fachadas y recupera las vistas al mar

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

Los propietarios del Anexo II en Playa del Inglés y el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana tienen un plan para r escatar la imagen del centro comercial. La iniciativa no pasa de ser una propuesta y ni siquiera está presupuestada, pero la idea es empezar a tramitarla en septiembre, a la vuelta del verano.

El proyecto plantea reducir el aparcamiento para ganar superficie y trazar un parque longitudinal a lo largo de la parte trasera de los locales, homogeneizar las fachadas de los comercios, recuperar las vistas al mar de las terrazas y armonizar las cubiertas con la instalación de unas lonas.

Víctor Sánchez Pescador, del gabinete Sánchez Pescador Arquitecto, presentó este martes a los propietarios su propuesta en una reunión convocada por la asociación que los agrupa y a la que también acudió como invitado el edil de Urbanismo, Samuel Henríquez.

Se repintará la línea que delimita el espacio de las terrazas

El concejal les subrayó la implicación del Ayuntamiento en la necesaria renovación del entorno urbano del Anexo II y les instó a a tomárselo como «una oportunidad». También les pidió colaboración. Les recordó que exceden el espacio de sus terrazas y les avisó: repintarán la línea blanca que las delimita.

La iniciativa se articulará en tres subproyectos, dos de promoción privada, sufragado por los propietarios, el remozado de los locales y las lonas de las cubiertas, y otro público, el que ejecutará el Ayuntamiento en el aparcamiento, las aceras, las terrazas y la ladera de la cornisa. Está en fase de redacción y se presentará en septiembre.

En la foto superior, el paseo y cómo quedarán las terrezas, con vistas al mar. Debajo, vista del parque longitudinal que proponen hacer entre los locales y el aparcamiento. Y al lado, detalle de cómo se verá el techo de la parte norte del Anexo II. / Sánchez Pescador Arquitectos

Los proyectos privados deberán salvar varios frentes. El primero, la posición de los propios propietarios. Han de llegar a un consenso. Y el segundo, las distintas administraciones y las restrictivas normativas con voz y voto en el espacio que ocupan estos locales.

No pueden ampliar ni ganar volumen

No en vano, subrayó Sánchez, el margen de actuación del que disponen está muy limitado. De entrada, bajo ningún concepto pueden ampliar instalaciones ni ganar volumen ni edificabilidad, de ahí que la propuesta se centre en mejorar la presencia de locales y terrazas y en la puesta al día del entorno urbano.

Además, el expediente ha de pasar todavía por tres filtros: el Ayuntamiento y la normativa municipal, que data de 1989; el Cabildo y su plan director de la Reserva Natural Especial de las Dunas, y finalmente, la Dirección General de la Costa y el Mar, que depende del Gobierno central y su Ley de Costas.

En la imagen, un momento de la presentación de la propuesta por Víctor Sánchez Pescador. / Juan carlos alonso

Según un deslinde de 1995, este centro comercial se halla en suelo de dominio público marítimo-terrestre, en el que pueden permanecer de la mano de una concesión administrativa temporal que ahora mismo está en trámites. Los propietarios se acogen a su derecho a 60 años de concesión, la prevista por la norma.

Pérgolas, setos aísla-parking y lonas tapa-cubiertas

La propuesta, que este martes, a bote pronto, gustó a los asociados, homogeneiza las fachadas de los locales, que se cubrirán con un aplacado porcelánico, y armonizarán su cartelería en color y materiales (sí podrán diferenciarse en la tipografía).

Así se verán los locales desde el paseo que lo atraviesa. / Sánchez pescador arquitectos

En la parte del centro comercial que da al mar, la de las terrazas, se instalarán unas pérgolas bioclimáticas desmontables que recuperan las vistas a la playa, hoy tapadas. Estas pérgolas dispondrán de un techo de estructura de lamas orientables. Además, a petición del Ayuntamiento, se colocarán unas lonas tensadas en dos tonos, como si fueran velas, que taparán la fea vista de las cubiertas de los locales desde el paseo Costa Canaria.

El consistorio, por su parte, reducirá un 20% la superficie del parking, distribuirá palmeras a lo largo de la parcela, trazará un parque longitudinal, de 17 metros de ancho, a lo largo de la trasera actual de los locales, que, por tanto, podrán abrir fachada también para ese lado, y ajardinará la ladera trasera, bajo la cornisa, desde la que habilitarán una bajada en rampa y otra en escalera.