Trabajadora retirando este lunes tomateros en Las Tabladas, en La Aldea. / Juan carlos alonso

La Aldea empieza a tirar tomates

Avanza la plaga de la mancha negra en los cultivos aldeanos. De las primeras 16 hectáreas afectadas ya van por 30. Crecen las pérdidas y los empleados en paro. Y el seguro no cubre

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

En la finca de Francisco Llarena, en Las Tabladas, en La Aldea, ya han empezado a arrancar las plantas. Meses de trabajo y una cuantiosa inversión que se van literalmente al suelo. Sus tres empleadas tiran fuerte de los tomateros. Están achicharrados, con las hojas chamuscadas. Y los tomates que se quedaron en las matas, o lucen verdes, o están manidos al tacto. En la de Víctor Martín, en la misma zona, están solo pendientes de la visita de Agroseguro. Después sus plantas correrán la misma suerte. Les atacó un hongo, mildiu, o la mancha negra. Al drama del daño causado se le une una profunda decepción. Las primeras visitas de la entidad de aseguradoras agrarias no han podido ser más desalentadoras. Les dicen que no les cubre. «Hemos estado 20 años pagando sin darles un solo gasto y ahora que los necesitamos nos dicen que esto no está en el contrato», se queja Víctor. «Nos sentimos desamparados». El seguro no les sale nada barato: 3.000 euros por hectárea. Y para colmo, se quejan, tampoco pueden elegir otro. «Nos obligan a firmar con este, no tenemos una gama de ofertas para elegir el que más se adapte a nosotros», critica Víctor.

La raíz del problema está en que Agroseguro no cubre enfermedades que no sean víricas. Solo compensa daños por virus, como el de la cuchara, o por nevadas, heladas, granizadas o viento. Pero es que los afectados por la mancha negra sostienen que mildiu no es una enfermedad casual, ni es el fruto de un descuido de los agricultores. Es una consecuencia directa de 'Filo mena' , que les coló en parte de sus fincas este invitado indeseable. Se siente como pez en el agua en condiciones de humedad elevada y bajas temperaturas, que es justo el cóctel que halló en estos cultivos en invernadero. Tan bien le ha ido que la plaga sigue activa y en expansión. De las 16 hectáreas que estaban afectadas cuando se dio la primera voz de alarma se ha pasado a unas 30, según estimaciones de Marcelo Rodríguez, uno de los técnicos de la cooperativa Coagrisan, la mayor productora de tomates de Canarias y que agrupa a los tomateros de La Aldea.

A Víctor Martín la mancha negra le ha dejado sin dos de sus cuatro fincas. Dejará de cosechar 400.000 kilos de tomates. / JUan CArlos alonso

«Ya yo estoy en pérdidas», se lamenta Víctor. Está amargado. De sus 4 fincas, de 10.000 metros cuadrados cada una, tiene afectadas dos, el 50% de su cosecha, lo que se traduce en 400.000 kilos de tomate que este año no podrá vender. «He tenido que sacar un crédito para cubrir las pérdidas más otro para retirar ahora todas estas plantas. Hay que retirar todo, limpiarla, dejarla preparada para la siguiente campaña, pero la veo muy difícil». Es más, casi la descarta. No cree que en estas condiciones ningún banco le confíe dinero para otra próxima campaña. Calcula que por parcela haya perdido 75.000 euros. Y tendrá que mandar al paro a 12 empleados.

A Francisco, que solo tiene una finca en explotación, se le quedaron por recoger entre 120.000 y 130.000 kilos de los 200.000 o 220.000 que solía cosechar. «Estábamos empezando a recoger, como quien dice; esta planta suele dar la fuerza de producción los últimos meses. No es que me quede sin ingresos, me quedo ya con gastos». No le dio tiempo ni a reaccionar. «Fue de la noche a la mañana, me marché un sábado, volví el domingo y esto ya estaba». Arrasó con la finca. Y no podrá empezar a plantar otra vez hasta agosto. «¿Qué puedo plantar ahora que pueda salir en invierno? No sale. Buscaré qué hacer, sin hacer nada no voy a estar, porque si no me chiflo». Tendrá que parar a sus tres empleadas y advierte de que como hasta agosto de 2022 no tendrá ingresos, hasta entonces no cerrará cuentas con la cooperativa.

Francisco Llarena ya tiene arrancadas buena parte de las hileras de tomateros de su única finca. / Juan carlos alonso

Ambos creen que solo escaparán si Agroseguro les cubre los gastos, o si al menos les compensan las administraciones con ayudas. Por lo pronto, van por 30 hectáreas afectadas y subiendo. Este lunes Marcelo Rodríguez y Roberto Suárez, técnicos de Coagrisan, seguían recibiendo avisos de más daños. El propio presidente, Juan José del Pino, tendrá que arrancar 25.000 metros de tomateros, el 50% de su producción.