La alcaldesa, en cuclillas, en un pleno reciente de San Bartolomé de Tirajana. / COBER

La alcaldesa le quita el área de Personal a una concejal de CC

Crisis de gobierno en San Bartolomé de Tirajana. La edil afectada dice no tener constancia de nada. Narváez le reprocha falta de respeto y de lealtad

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

Otra vez bajan revueltas las aguas en San Bartolomé de Tirajana. La alcaldesa, Conchi Narváez, del PSOE, ha decidido asumir el área de Recursos Humanos que estaba delegada en una concejal de CC, Pino Dolores Santana Santana, a la que acusa de «falta de respeto y de lealtad» y le reprocha, además, varios objetivos que no han sido cumplidos.

Esta decisión de la alcaldesa abre una crisis de calado con uno de los socios del pacto, conformado en San Bartolomé por una alianza entre el PSOE, NC, CC y Ciudadanos (Cs). Ahora bien, las consecuencias reales de este movimiento son imprevisibles. No está claro cómo lo va a encajar CC. La edil afectada aseguraba este martes que no tenía constancia oficial de nada. «Sorprendida no, lo siguiente; a mí no me han notificado nada». Y el portavoz del grupo y edil de Urbanismo y Turismo, Alejandro Marichal, no respondió a las llamadas de este periódico. Solo trascendió, por boca de Narváez, que la alcaldesa lo citó a una reunión de portavoces a las dos de la tarde «y que no acudió». Marichal sí compartió almuerzo con la propia Santana, como la misma edil confirmó.

«No me ha quedado más remedio que asumir la responsabilidad de los recursos humanos en este ayuntamiento». Así empezaba la alcaldesa las declaraciones en las que anunciaba la decisión tomada. «Llevamos más de dos años gobernando y no hemos sacado siquiera las plazas necesarias, como las de la Policía Local, algo fundamental para poder garantizar la seguridad del municipio». Añadió, además, que hay necesidad de cubrir las plazas de técnico. «Sin ellos no vamos a ser capaces de sacar los proyectos adelante y estoy preocupada porque podemos perder las subvenciones que estamos recibiendo o que podemos recibir». En su lista de desagravios incluyó la forma de proceder de la edil con los sindicatos. «No se les ha convocado desde abril para abordar los distintos asuntos pendientes con el personal del Ayuntamiento», señaló. «Y a todo ello tengo que añadir la falta de respeto y de lealtad de la concejal».

Así las cosas, anunció que convocó una reunión para transmitirle esa decisión a los portavoces. «Alejandro Marichal no vino, por lo que no le pude dar traslado de la decisión que me vi obligada a tomar». Y dicho eso, lanzó un aviso a navegantes. Adoptada esta medida, dijo, «lo que me queda es decir que para aquellos que están dispuestos a sumar, las puertas están abiertas, y para los que no estén dispuestos a remar en la misma dirección, las puertas estarán también abiertas para salir».

Su mensaje fue claro y contundente. Por lo pronto, juega con la baza de que no perdería la mayoría de gobierno en una hipotética salida de CC del ejecutivo local. Los nacionalistas son 4, mientras que PSOE, NC y Cs suman los 13 ediles necesarios para tener mayoría en un pleno de 25. Además, el socio supuestamente más débil, Cs, porque solo cuenta con una concejal, acaba de ser reforzado por el PSOE, que le cedió el área de Hacienda. En todo caso, el escenario está muy abierto, sobre todo porque no se sabe aún como va a reaccionar CC y sería factible también, al menos numéricamente, que se conformara otra nueva mayoría con CC, AV y Cs.

Lo cierto es que, a día de hoy y sobre el papel, CC sigue en el gobierno. Sus otros tres ediles no han sido cesados y, en principio, a Santana se le ha retirado la competencia en Personal, pero sigue siendo la responsable de Medianías.