Recreación de la mejora de la zona de acogida incluida en el proyecto. / C7

Sale a concurso la mejora del acceso al poblado troglodita de Acusa Seca

La intervención en el BIC de Artenara incluye la mejora del aparcamiento y de la zona de acogida del conjunto de casas-cuevas de raíz indígena

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

La Consejería de Presidencia del Cabildo ha sacado a concurso la ejecución de varias mejoras en el acceso al poblado troglodita de Acusa Seca, en Artenara, en el tramo comprendido entre el sendero desde la Vega de Acusa hasta el final de la zona que actualmente está asfaltada.

Las obras, con un presupuesto de casi 136.000 euros, incluyen los acondicionamientos de los tramos de enlace peatonal, la consolidación de camino tradicional, la mejora del aparcamiento y el acondicionamiento de la zona de acogida. Forman parte de las sucesivas actuaciones en el poblado acometidas por el Cabildo desde el año 2000 siguiendo las recomendaciones del Plan Especial de Protección de esta zona arqueológica.

El poblado de casas-cueva de Acusa Seca forma parte del Bien de Interés Cultural (BIC) de La Mesa de Acusa incoado en 1994 como zona arqueológica etnográfica y declarado en el año 2010 con categoría de zona arqueológica, albergando uno de los mayores enclaves trogloditas de raíces indígenas de la isla.

El asentamiento, que está dentro del Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, se ha mantenido habitado irregularmente desde los años 50 del siglo pasado, cuando prácticamente todas las cuevas se encontraban habitadas.

En los años 90 del siglo XX el Cabildo adquirió varias cuevas, quedando éstas tal y como se encontraban en el momento de su adquisición y pendientes, por tanto, de una intervención para su restauración.

En los últimos años, el poblado troglodita ha pasado momentos de abandono con muy pocos residentes permanentes, aumentando durante los fines de semana, hasta llegar a la actual situación, que alterna períodos de alta ocupación con otras temporadas tranquilas.

Actualmente existen dos casas-cueva del poblado destinadas a alquiler vacacional y previsiblemente este número podría ir en aumento.