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Elías Umpiérrez Alonso, Saylen para la música, en la avenida marítima Paco Hierro, en Gran Tarajal. Javier Melián / Acfi Press

Saylen: «Entre ritmos urbanos, acoplo frases de la música tradicional canaria»

Música ·

Bajo el nombre artístico de Saylen, aflora Elías Umpiérrez Alonso, profesor de Educación Primaria, parrandero y pescador

Catalina García

Gran Tarajal

Sábado, 14 de octubre 2023, 23:01

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– La primera pregunta es la facilonga: ¿por qué Elías Umpiérrez Alonso (Gran Tarajal, Tuineje, 1990) usa como nombre artístico Saylen que, se me viene a la cabeza, recuerda a la pronunciación de silencio en inglés?

– Es mucho más fácil de lo que crees. Muchos se comen la cabeza y sólo hay que darle la vuelta a mi nombre real, decorándolo un poco. La semejanza en la pronunciación de este nombre nos ha dado juego pudiendo crear una marca alrededor de su sonido.

– Su fama de parrandero de casta y de la guitarra que no falte en las romerías le precede, de hecho lo proclama usted cuando canta «tengo parranda para echar horas extras». ¿No se despeinó al dar el salto de la isa majorera a las rimas urbanas del reggaeton?

– La fusión de estos dos estilos, más la peculiaridad del léxico y acento canarios son las que fundan el estilo musical de Saylen. Entre ritmos urbanos como el afrobeat, el mambo, la guaracha urbana, trap o el tan escuchado reggaeton, hemos podido acoplar frases de la música tradicional canaria y al parecer, gusta mucho al público canario. Para muchos puristas resulta impensable mezclar estas dos disciplinas, pero quizás deberían pensar que todo este movimiento puede ser beneficioso debido a su gran alcance. Las fusiones son parte de la música, y si no, ¿por qué el flamenco llegó a ser tan famoso? Ahí lo dejo.

– Los ritmos de sus once temas son los urbanos del reggaeton, pero las letras beben de los asaderos en la Banda de Arriba, los barcos saliendo a la zafra del atún y las pesquitas en Jacomar.

– Son once las canciones que forman parte de mi repertorio, sin contar algunas colaboraciones que he hecho con algunos chicos de la isla. Con cada canción busco transportar a los oyentes a determinados momentos que viven en su día a día, haciéndoles sentir identificados con cada frase. Este mes sacamos un álbum con ocho canciones con mayor calidad de producción que mantienen e incluso mejorar el estilo que nos caracteriza.

– ¿El tema 'Fula o mero' es un homenaje a su pueblo natal, Gran Tarajal?

– Así es. La letra está inspirada en el pueblo que me vio nacer pero es válida para cualquier otro que mantenga la esencia que tanto los representa. «Pa' lo malo y pa' lo bueno, este es mi pueblo novelero, donde critican si gano, donde llorarán si muero».

– Explíqueme, por favor, dónde le ve el flow a la chuchanga, como se titula otro tema.

– Muy buena pregunta. Con 'Flow Chuchanga' quería representar el ritmo pausado que nos ha caracterizado tanto a los canarios, y al que cada vez estamos menos acostumbrados debido al ajetreo diario al que estamos sometidos, sobre todo en las grandes poblaciones. Si perdemos nuestra esencia ¿qué nos queda? Lo propongo como sinónimo de 'aplatanao' a la Academia Canaria de la Lengua [y ríe].

Saylen, ante uno de los murales de Gran Tarajal.
Saylen, ante uno de los murales de Gran Tarajal. Javier Melián / Acfi Press

– Tiene 33 años, ¿nunca es tarde si el reggaeton es bueno?

Quizás fue de los obstáculos más duros de rebasar. Supuestamente estamos acostumbrados a ver en este mundo a protagonistas que despuntan siendo jóvenes y, si no lo eres, para muchos ya es tarde. Familia y amigos son los primeros que cuestionan este momento, pero, si de verdad te gusta, sólo te queda trabajar para demostrarles que verdaderamente es tu pasión.

– Y volviendo a 'Flow Chuchanga', canta usted «ando como Cruzzi un majalulo», todo un homenaje a sus raíces majoreras.

– Esta frase hace referencia a Cruz Cafuné, artista canario, que compuso hace unos años un tema llamado 'Majalulo'. El camello forma parte de nuestra cultura, sobre todo en Fuerteventura y Lanzarote le debemos mucho a estos nobles animales. Y si no que pregunten a los protagonistas de la Batalla de Tamasite. Igual es un poco tarde para ello. Disfruto muchísimo incluyendo expresiones cotidianas en mis canciones, cuanto más antiguas mejor. Haremos lo posible por mantener el legado de nuestros mayores impregnado en los tiempos que corren.

– Esas raíces también son marineras: en 'Fula o mero' pregona «proa a la mar hasta que entre el atún». ¿De dónde le viene tanta inspiración marinera?

– Crecí con el mar, y no sólo por su cercanía, sino por la tradición pesquera de mi familia. Mi abuelo fue marinero y a mi padre le entusiasma la pesca, entre los dos inculcaron en mi la pasión por el mar. Solíamos ir a pescar a vieja juntos. Yo me aburrí de la paciencia que había que dedicar a las viejas y me pasé a otros estilos de pesca, pero de niño aún recuerdo caminar la isla de La Graciosa de punta a punta caminando sólo para ir a pescar.

– El videoclip de 'Peliwey' lo grabó en Jacomar, todo un homenaje al buen vivir, al salitre y a Pepe el de Kina.

– Tengo una gran relación con Pepe, su hijo Raúl y toda su familia. Cuando se los propuse, no dudaron ni un segundo en ayudarme y, como se ve en el videoclip, el grado de implicación fue sobresaliente. Gracias a ellos he tenido la fortuna de apreciar la verdadera esencia de Jacomar: de lunes a viernes. Un paraíso que no está al alcance de todo el mundo. Grabar allí fue un verdadero sueño cumplido. Parte de mi cuarentena la viví junto a ellos en su choza, viviendo de lo que nos daba la mar. Hasta que llegó la Guardia Civil una noche y nos mandó a casa.

– ¿Igual de cómodo echándose una isa que haciendo vibrar con el reggaeton?

– Nunca fui buen solista, sólo cantaba en los ambientes más íntimos. La voz no es el fuerte de Saylen, sino sus letras y lo que hoy se entiende como 'el flow'. Esto se define como la capacidad de interpretar la base instrumental en la que quieres aplicar tus letras. Cada uno tiene una propia. Hacer una letra que junto a la instrumental sea adictiva para el oído hacen que quede grabada en memoria. Esta habilidad, antes desconocida, ha ido captando adeptos durante los últimos años. A los datos me remito.

- ¿Nerviosillo cuando abrió el Fuerteventura en Música 2023 en la playa de la Concha, en El Cotillo, o ya controla usted el directo?

- Mucho. Nuestra aparición en el escenario no fue ni mera sorpresa ya que un minuto antes había hecho la prueba de sonido delante del mismo público al que iba a dedicar el concierto. Cosas a mejorar de cara a otros años. Esto hizo que mi actitud no fuese la adecuada en las primeras canciones, pero pudimos recuperar el hilo y hacer disfrutar a los asistentes de la playa de El Cotillo. Muy buenos momentos que quedarán grabados en la retina. 2023 ha sido un buen año.

- Es profesor de Educación Primaria, actualmente en el CEIP Morro Jable, lo que también lo aleja del arquetipo de artista del reggaeton. ¿Dejaría las aulas por la música?

- Sin dudarlo. Amo mi profesión, disfruto mucho con los pequeños, pero llevo casi dos años trabajando muy duro con lo que a la música se refiere. Demasiado sacrificio como para dejar escapar una oportunidad como esa.

- ¿Qué canción es la banda sonora de su infancia?

- Mi madre ponía la música en mi casa: La Oreja de Van Gogh o Alejandro Sanz fueron los primeros artistas que entraron por mi oído. Pero el primer disco que compre fue 'Ojú -Las Niñas'. Más tarde, me introduciría en la música urbana el artista puertorriqueño Vico C, cuando ya era adolescente.

- En sus canciones, siempre es verano, como una celebración de la playa, los recorridos en la California y las horas al sol en bikini.

- En Canarias es verano todo el año. En mi mente no hay una canción donde no esté presente el sol, la playa y el mar. Si canto algo a la lluvia será para que riegue las gavias de papas. «La siembra está esperando lluvia del sur« digo en un tema.

Saylen nació y vive en Gran Tarajal.
Saylen nació y vive en Gran Tarajal. Javier Melián / Acfi Press

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