Desde 1978, la ermita de San Diego y el convento están catalogados como BIC, aunque el Plan Especial reconoce el sistema viario. / Javier Melián / acfi Press

Nona Perera: «No se trata de legalidad sino de respeto y sensibilidad hacia el Patrimonio»

La directora general de Patrimonio Cultural, Nona Perera, asegura que el conjunto arquitectónico es BIC desde 1978 e invita a Betancuria al «diálogo» y a buscar una alternativa que el Gobierno de Canarias está dispuesto a financiar

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Ante el área de estacionamiento de autocaravanas y furgo camper que funciona asfaltado desde hace varios meses en el conjunto histórico del convento de Betancuria, Nona Perera, directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, apela al diálogo con el Ayuntamiento de Betancuria para buscar alternativas. La responsable regional confirma que la plataforma de estacionamiento está reconocida como sistema viario en el Plan Especial de Protección del Casco Histórico de Betancuria que data de 2010, aunque sostiene que el conjunto de arquitectura religiosa es Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1978 en virtud del Real Decreto 3086/1978, de 10 de noviembre, por el que se declara conjunto histórico-artístico a la villa de Betancuria por el Ministerio de Cultura.

«No se trata de legalidad sino de respeto y sensibilidad hacia el Patrimonio»

Para la directora general, el problema reside en «la nula sensibilidad» en los planeamientos y en que «no se revisan los documentos de protección» del primer convento de Fuerteventura y de Canarias, fundado en 1416, y la cercana ermita de San Diego, levantada en la segunda mitad del siglo XVII en el lugar donde según la tradición oraba San Diego de Alcalá, que vivió en Betancuria entre 1441 y 1449.

Nona Perera, directora general de Patrimonio Cultural del Ejecutivo regional, durante una visita a las sucesivas campañas de prospeccción arqueológica en el convento de San Buenaventura. / Javier Melián / acfi press

El principal documento de preservación de los valores culturales es el Plan Especial de Protección del Casco Histórico de Betancuria, que data de 2010 y que se aprobó con el sistema viario del aparcamiento en las inmediaciones del convento. «O sea, que legalmente cabe, pero el problema es la nula sensibilidad que se tiene en los planeamientos, que nunca se revisan». De tal forma, continúa Perera, «mientras construimos nuestro ideario de conjunto histórico tomando como criterio el respeto por todos los elementos, hay un papel que te impide hacer todo lo que tú consideras en la actualidad porque fue aprobado en 1978».

Lo que está claro es que, «a nivel legal, no existe ninguna solución» al parking de autocaravanas. La única salida es, desde el Ayuntamiento de Betancuria, promover otro Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico o modificar el actual de 2010.

O, se muestra más partidaria la directora general de Patrimonio Cultural en aras de la celeridad, llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento de Betancuria para que se busquen alternativas en aras de preservar el conjunto. «Por supuesto que desde mi departamento estamos dispuestos a dialogar con el Consistorio para promover un cambio y por supuesto a financiarlo». De hecho, subraya, los mismos caravanistas que aparcan allí «deben tener conciencia y sensibilidad con respecto a la importancia» de un conjunto histórico de seis siglos de antigüedad.

Desde hace varios meses, el Ayuntamiento de Betancuria funciona este área de estacionamiento que mantiene divididos a los vecinos, unos a favor del servicio como manera de dinamizar la economía del municipio, otros en contra por la cercanía de un conjunto histórico que no se entiende sin el paisaje que sobrevivió al paso de fuego y destrucción del pirata berberisco Arráez Xabán en 1593. Hoy, para algunos, la amenaza es otra.