El taller romano tenía «un fuerte vínculo» con la bahía de Cádiz en el siglo I antes de Cristo

CATALINA GARCÍA y CATALINA GARCÍA

Comer, comer, los trabajadores del taller de púrpura romano está claro que lo hacía en Lobos a la vista de la «abundantísima» vajilla romana encontrada. En cuanto a dormir y cobijarse es posible que fuera en el propio islote. «En cualquier caso es sintomático que aparecen con cierta frecuencia restos de lucernas que son objetos individuales que funcionan en espacios cerrados, dando una luz muy tenue, por lo que se usaría en un espacio reducido. Las roturas de esas luminarias significan que el taller también funcionaba en horario nocturno».

Darío Bernal, profesor de Arqueología la Universidad de Cádiz, confirma «el fuerte vínculo» con Cádiz en el siglo I antes de Cristo puesto que usaban una vajilla de origen gaditano por el tipo de recipiente y el tipo de pasta. «Claramente, los barcos, en el ir y venir, han recalado en Cádiz y se han surtido allí».

La profesora de Prehistoria de la Universidad de La Laguna Carmen del Arco apunta a que había conexión con Corralejo y Rubicón, que es donde había pozos, junto con una fuente sin localizar hoy en Lobos.