La pinta en basalto y la ánfora romana con el consejero de Patrimonio Histórico, Andrés Briansó; el director del Museo Arquelógico, Luis Lorenzo Mata (en el centro); y el chef Marcos Gutiérrez, donante de la pinta de queso. / Javier Melián / Acfi Press

Las donaciones particulares engrosan el Museo Arqueológico con una ánfora romana y una pinta de queso en piedra

El chef Marcos Gutiérrez encontró hace unos 25 años la pinta de queso en piedra. Chicho Varela y su madre tenían en Morro Jable la vasija que confirmaría la presencia romana en Canarias

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Son dos piezas distintas, pero que tienen en común provenir de donaciones: una ánfora romana y una pinta de queso labrada en piedra. Las dos se incorporan a los fondos del Museo Arqueológico de Fuerteventura, en Betancuria: la vasija romana encontrada en un pecio hundido en la bahía de Gando, en Gran Canaria, hace unos 40 años; y la pinta localizada en una pared de piedra hace unos 25 años.

El chef Marcos Gutiérrez encontró la pinta de queso en piedra. «Lo mío son los fogones», dejó claro antes de detallar el hallazgo del objeto hace unos 25 años durante las reformas de su primer restaurante Casa Marcos, en Villaverde, en el municipio de La Oliva. En uno de los muros exteriores, desmontó la pared de piedra para rehacerla y se encontró con la sorpresa de esta particular pinta, de las que existen varias piezas en exposición en el Museo Arqueológico.

En un primer momento, confiesa Marco Gutiérrez, desconocía su valor, antigüedad o procedencia prehispánica, ni siquiera tampoco si la había fabricado el antiguo propietario del después restaurante. Por eso no se había planteado su donación hasta ahora que Luis Lorenzo Mata, director del Museo Arqueológico, se puso en contacto con él y le descubrió la importancia de la pinta en piedra. «Le dije que sin problema ninguno porque, aunque yo me la haya encontrado de manera fortuita, no me considero su propietario y me parece que tiene que estar a la vista de los majoreros y nuestros visitantes para que conozcan mejor la historia de Fuerteventura».

Además de donante, el cocinero majorero es «colaborador activo», subrayó Luis Lorenzo, puesto que descubrió unos podomorfos hace unos años.

Desde que el Cabildo, a través del Museo Arqueológico de Betancuria, presenta objetos de valor histórico procedente de donaciones «no pasa ni una semana en que nos llamen para anunciarnos que han visto el acto público y que tienen algo de posible interés en su casa».

En el centro museístico inaugurado el pasado 21 de diciembre en Betancuria, ya se expone una pinta de queso similar, aunque labrada en piedra caliza, de mayores dimensiones y con el dibujo de dos quesos. Otra forma parte de los fondos del museo y tiene una anotación que detalla que fue localizada en los Corrales de Guise, en el yacimiento arqueológico de El Castillejo.

El pecio de la bahía de Gando que confirma la presencia romana en Canarias

Las pintas de queso en piedra son una incógnita para los arqueólogos. «Hemos preguntado y llevado a ganaderos mayores al museo y todos coinciden en que jamás las han visto, que todas eran en madera», confirma Luis Lorenzo Mata, director del Museo Arqueológico, que lanza la teoría de que no se han encontrado en yacimientos arqueológicos porque se reutilizaron en construcciones posteriores etnográficas».

Desde hace 40 años, una mujer de Morro Jable tenía en su casa la ánfora romana que había traído su marido, la otra donación. «Alguien dijo que procedía de un pecio localizado en la bahía de Gando, en Gran Canaria», recuerda el hijo de la donante, Chicho Varela, que oyó de pequeño.