Jorge Pais, director del Museo Arqueológico Benahoarita de La Palma, con la vasija fragmentada y el resto óseo humano que el Museo Arqueológico majorero recepcionó ayer. / Javier Melián / Acfi press

Los benahoaritas cumplen con los mahos: la devolución de las piezas arqueológicas empieza por La Palma

El Museo Benahoarita restituye materiales arqueológicos hallados hace 41 años en la costa de Betancuria. De Fuerteventura viajaron a Tenerife y recalaron en La Palma por una donación particular

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Sólo son una vasija de fondo cónico, dividida en dos, y un hueso humano pertenecientes a la cultura de los mahos, pero son los primeros materiales arqueológicos devueltos a Fuerteventura. Hace 41 años, una pareja se los encontró en una cueva de la costa de Betancuria, fue a parar a Tenerife y finalmente recaló en el Museo Benahoarita de La Palma por una donación particular. Desde ayer, vuelve a la cultura de dónde surgió y la isla dónde surgieron, depositándose en el Museo Arqueológico Insular, en Betancuria.

Nona Perera Betancor, directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, presidió el acto de entrega de estos materiales por parte de Jovita Monterrey Yanes, consejera de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo de La Palmas, a Rayco León, su homólogo majorero. También estuvo presente Jorge Pais Pais, director del Museo Arqueológico Benahoarita.

Los nuevos fondos del Museo Arqueológico majorero se pueden describir como una vasija fragmentada, de fondo cónica, con decoración incisa en su tercio superior, muy característica de la cultura de los mahos. Dentro de la vasija se encontró un pequeño hueso, que parece ser humano, pero que deberá ser confirmado a través de los análisis bioantropológicos. Estos materiales fueron descubiertos hace 41 años por una pareja que acampó en la desembocadura de un barranco de la costa del municipio de Betancuria. De Fuerteventura se los llevaron a Tenerife para reaparecer en el Museo Arqueológico Benahoarita, en La Palma, entre las piezas de la colección Tomás Oropesa Hernández, profesor de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna. La donación está formada por restos de la cultura benahoarita, sin embargo a la hora de analizar las piezas los técnicos del museo palmero descubrieron que una vasija partida o desgastada por el centro no pertenecía a esta cultura sino que presentaba indicios de pertenecer a los aborígenes de Fuerteventura por su decoración y manufactura. Dentro de la cerámica de base cónica, apareció un resto óseo humano aún por analizar.

Desde 2007, Jorge Pais, director del Museo Arqueológico Benahoarita, «hasta hoy (por ayer) hemos intentado devolverlos a Fuerteventura». La vasija y el hueso no se han expuesto en La Palma «porque deben estar donde se hicieron y se usaron». Pais animó a otros cabildos canarios a seguir el ejemplo de La Palma y restituir los materiales arqueológicos a las islas de origen, sobre todo porque ya existen infraestructuras museísticas adecuadas para su conservación y exposición.

La cerámica y el hueso devuelto no son los únicos materiales de la cultura de los mahos que están en La Palma. Pais desveló que en otra colección privada de vestigios benahoaritas donada al museo, se han localizado hasta ocho fragmentos grandes y de llamativa decoración que también tienen el sello de la Fuerteventura prehispánica. «Pertenecía a un maestro cuyo primer destino fue en una escuela majorera antes de 1944».

Desde el Museo Arqueológico de Fuerteventura se invoca a la Ley de Patrimonio Cultural de Canarias establece que se procurará, mediante acuerdo de los museos o centros competentes, la devolución de las piezas a su isla de origen, garantizando su correcta exposición, custodia y conservación. También señala para el conjunto de las administraciones públicas de Canarias que «deben desarrollar iniciativas tendentes al retorno o devolución a la isla de origen de los bienes del patrimonio cultural que se encuentren fuera».

Para el caso de Fuerteventura, desde finales del siglo XIX varios bienes arqueológicos fueron a parar al Museo Canario, Museo Arqueológico de Tenerife e incluso al Museo del Hombre de París. No es una excepción porque muchos materiales de Lanzarote, La Palma, La Gomera y El Hierro están fuera de sus islas.

En concreto, el Museo Canario cuenta con un importante registro de materiales de la cultura aborigen, destacando en primer lugar los restos óseos humanos de los mahos que desde finales del XIX fueron trasladados a Gran Canaria y una interesante colección de cuentas de adornos de los mahos y de cerámicas aborígenes. El Arqueológico de Tenerife, una colección de cuentas placas de los mahos, cerámicas y restos óseos. A París se llevaron también materiales aborigenes.