Juan Carlos Alonso

Deconstruyendo a Noemí 'Turismo' Santana

A pesar del tufillo a turismofobia que se desprende del 'Ecotasa ya', partimos de la base fundamental de lo que representa el turismo para Canarias, su auténtico locomotora económica, laboral y social

David Morales
DAVID MORALES Secretario ejecutivo autonómico de Turismo-Partido Popular de Canarias

Opinar no es lo mismo que pontificar. Y pontificar, en su acepción tercera de la R.A.E. («exponer opiniones con tono dogmático y suficiencia» –con engreimiento, pedantería-), sin ni siquiera haber pasado por el seminario, resulta irónico y paradójico. Más aún cuando quien pontifica con modos altaneros («tarde o temprano se va a aplicar. Les guste a los poderosos o no»), lo hace sobre una materia que desconoce en absoluto. Y peor aún si, quien lo hace, ni siquiera es capaz de sentar cátedra en el área que gestiona en una etapa concreta de su periplo profesional, ya sea lo desarrolle en el sector privado, o en el ámbito de lo público.

Que es, precisamente, y políticamente hablando, lo que concurre en la Sra. Noemí Santana, de Podemos, respecto a los datos y réditos de gestión pública que emanan de la Consejería de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud que ella misma dirige, dentro del denominado Pacto de las Flores que gobierna en Canarias: que, como publicado a final de mayo pasado, por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, «11 gobiernos autonómicos hicieron caja en 2021 con el incremento de los Presupuestos Generales del Estado para dependencia, aliviando las arcas autonómicas en lugar de incrementar la atención a las personas dependientes».

Recortes en comunidades como Canarias

Describiéndose, además, como «especialmente sangrantes los recortes que se han producido en las Comunidades con mayor lista de espera, Cataluña y Canarias».

Con el triste dato de que, en Canarias, en 2021, fallecieron un total de 3.202 personas en lista de espera mientras esperaban para recibir ayudas para la dependencia. Esto es, 9 personas de media al día. Terrible situación social –una más- para nuestra tierra que continúa en este 2022, tal y como se extraen de los propios datos que aporta el Ministerio de Derechos Sociales, también en manos de…Unidas Podemos, al señalar que, en el primer semestre del presente año, «las Comunidades con mayor 'limbo de la dependencia', en cuanto a personas pendientes de recibir prestación son Cataluña (28,8%) y Canarias (23,8%).

Siendo, además esta última, y a pesar del incremento porcentual de un 11,6% en el número de personas beneficiarias en dicho período, la región en que más días se tarda en resolver una prestación o servicio desde que tiene entrada la solicitud, con 993 días de espera, frente a los sólo 118 días de Castilla y León, y frente a la media estatal de 378 días». Pero lo importante, para la consejera de Derechos Sociales, es pontificar, en estos momentos de clara incertidumbre global, acerca de la ecotasa turística.

Aprovechando que la Sra. Consejera de Derechos Sociales hace uso, en su artículo de opinión 'Ecotasa ya', publicado en CANARIAS7, de un símil futbolístico -al genial estilo de José Estalella-, al manifestar que «las excusas para despejar el balón de la ecotasa son todas falaces»-, digamos que, con ello, somos testigos de todo un 'patadas p'alante y brincos al portero'.

Desviar la atención

Tratando de desviar la Sra. Santana la atención respecto a sus claras responsabilidades en cuanto a su pésima gestión en materia de servicios sociales (y del elevado paro juvenil en nuestras islas). Y ni siquiera atreviéndose a hacer mención a otras cuestiones y materias como las que tienen que ver con la gestión –administrativa- de ferrocarriles. Que ahí sí deberíamos atender con interés a las posibles propuestas de la Sra. Santana. La cual, dada su experiencia profesional en la empresa pública Sociedad de Ferrocarriles de Gran Canaria S.A., podría explicar a la sociedad canaria por qué su formación política, sí que apoya el proyecto del tren norte-sur en Gran Canaria, mientras bloquea ese mismo proyecto (de movilidad sostenible) en Tenerife.

En su respetable artículo de opinión, la Consejera no-de-Turismo Santana reclama la «aplicación inmediata»» en nuestras islas, de una tasa a todas las pernoctaciones turísticas. La populistamente conocida como 'ecotasa'.

Muy probablemente, en modo efecto espejo de lo puesto en práctica en Baleares por sus colegas del tripartito entre PSOE, Podemos y Més (con tilde). Porque, en palabras de Noemí Santana, «¿han dejado de ir turistas a Paris, Lisboa, Roma, Berlin, Viena, Praga o Barcelona porque se pague ecotasa?».

Comparaciones imposibles

Le faltó añadir a Nueva York. Y ahí tenemos a todo el sector hotelero balear denunciando «el comportamiento abusivo de la administración» y el hecho de que el fin último de la ecotasa impuesta en aquellas islas «se ha desvirtuado y desnaturalizado de los objetivos establecidos en la norma que lo regula». Entre otras alertas, quejas y denuncias del sector.

A pesar del tufillo a turismofobia que se desprende del 'Ecotasa ya', partimos de la base fundamental de lo que representa el turismo para Canarias, su auténtico locomotora económica, laboral y social.

Con datos de 2019, antes de la pandemia, que arrojaban unos saldos de -según el informe Impactur 2020, presentado conjuntamente entre Exceltur y el mismísimo Gobierno de Canarias-, nada más y nada menos, 15.597 millones de euros de actividad económica (PIB turístico; un 33% de todo el Producto Interior Bruto del archipiélago); con 310.956 puestos de trabajo directos (un 36,5% del total del empleo en las islas).

Impacto negativo en la economía y el empleo

Y con un positivo efecto dominó del turismo en toda nuestra estructura económica, laboral y social, traducido en la generación, por cada 100 euros de actividad turística directa, de otros 44 euros adicionales en sectores complementarios; o en la generación, también, por cada 100 empleos directos en el sector, de otros 34 generados indirectamente en otras ramas profesionales.

Entendamos que, lógicamente, también toda actividad económica relativa a productos y servicios turísticos ya proporciona, a las arcas públicas del Gobierno de Canarias, la correspondiente recaudación tributaria, entre otros, a través del Igic que pagan los turistas, ¡incluidos nosotros, los canarios, cuando vamos p'al sur o nos escapamos a otra isla! Impuestos totales vinculados a la actividad turística que, también según Impactur, en 2019 ascendieron a la nada despreciable cifra de 2.813 millones de euros, un 35,6% de los impuestos recaudados por la Hacienda canaria en dicho año.

Y la pregunta que hay que hacerse es: ¿cuánto dinero de esos impuestos aportados por el turismo a las arcas regionales se han destinado a la regeneración de nuestros espacios públicos turísticos, que de facto son nuestros 88 municipios? Ahora se entiende mejor la denuncia de los hoteleros baleares.

Incertidumbre en el sector

    Pero, como decía super ratón, «no se vayan todavía que aún hay más». Con el añadido de la inflación que nos azota a todos en Europa, supone un sobrecoste para el bolsillo de cualquier turista decidir viajar a Canarias, máxime cuando, sí o sí, sólo puedes hacerlo en avión.

    Sector, el de la aviación, que además de estar transitando una zona de turbulencias severas en forma de huelgas y cancelaciones, afronta el desafío de ver aún más encarecidos sus costes de actividad, de entrar finalmente en vigor la nueva directiva europea sobre fiscalidad de la energía, que se prevé se debata en Bruselas próximamente. Y en el que se enmarcaría el otro posible gravamen por venir en el sector de la aviación, distinto a la posible excepción que se pueda mantener para las líneas aéreas de tener que empezar a pagar por los derechos de emisión de CO2 a la atmósfera: el impuesto al queroseno, el combustible que utilizan los aviones. Gravamen del cual, por ahora, nadie «nos ha eximido». Y que podría llegar a encarecer un billete de avión desde Europa hasta Canarias, hasta en 100€ por trayecto de aquí a 2030. A cargo del turista, claro.

    Y, sin olvidar, a la otra tasa, o 'impuesto', que, muy probablemente, desde mediados o finales de 2023, van a tener que pagar –no a nosotros, sino a la Unión Europea- los más de 5 millones de turistas británicos que solían visitarnos anualmente, nuestro principal mercado emisor de turistas. Porque ellos, por motivo del Brexit, dejaron de ser ciudadanos de la UE. Y por esa razón, desde el próximo año, van a tener que 'apoquinar' con 7€ por cabeza cuando deseen viajar a Europa, a través del formulario y sistema de entrada a Europa denominado European Travel Information & Authorization System (ETIAS).

    Una recaudación baja

    Si, retrocediendo de nuevo a 2019, consideramos que en Canarias se produjeron un total de 121.232.760 pernoctaciones (datos del Instituto Canario de Estadística) para un total de 15.110.000 turistas recibidos (con estancia media de 8 días). Y si, atendiendo a la pretensión articulada de la Señora Santana, de cobrar «un euro por noche», las estimaciones apuntarían a una recaudación por ecotasa de unos 120 millones de euros. Que vendría a representar sólo un 4% del total de impuestos turísticos recaudados por el GobCan en 2019. Y con esos 120 millones de euros, para, según detalla doña Noemí Santana en su artículo, «generar un fondo para afrontar los retos climáticos: cerrar centrales térmicas, la promoción de las renovables, la gestión del ciclo integral de agua, la reducción y el tratamiento de residuos, el impulso del patrimonio cultural, inversión en I+D, …».

    ¿Y qué han hecho o están haciendo con los excedentes monetarios no presupuestados que están consiguiendo con la recaudación impositiva generados por la espiral inflacionista?.

    Como sí que coincido con la Consejera en que «lo importante es hacer pedagogía e informar a nuestra población de qué es lo que está pasando y de por qué no se está generando riqueza en Canarias que repercuta en todos y todas», nada mejor que recordar, a todos los canarios y canarias, lo que se manifestó Pedro Sánchez en septiembre de 2019: «…hoy podría ser presidente del gobierno…con plenas competencias.

    Pero fíjese, ese gobierno sería un gobierno de coalición dónde el problema sería que, bueno, pues tendría que haber aceptado, por ejemplo, que el Ministro de Hacienda, que el Ministro de la política energética, o el Ministro que se encarga de las pensiones en nuestro país, de la Seguridad Social, fuera pues una persona del círculo cercano y de confianza del señor Iglesias, con poca experiencia política o de gestión pública. Bien, yo sería presidente del gobierno, y tengo que reconocerle que sería un presidente del gobierno que no dormiría por la noche, junto con el 95% de los ciudadanos de este país, que tampoco se sentirían tranquilos».

    Qué ganas de ir ya p'al Pino, a venerar, agradecer y rogar ante nuestra Patrona.