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Imagen de Basilio Valladares recogiendo su premio en el Teatro Pérez Galdós. Juan Carlos Alonso
Consulte el discurso completo de Basilio Valladares por el Día de Canarias

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CANARIAS7

Las Palmas de Gran Canaria

Jueves, 30 de mayo 2024, 22:03

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Lea el discurso Basilio Valladares en el acto Institucional por el Día de Canarias:

Distinguidas autoridades,

Señoras y señores, amigos todos:

Celebramos hoy el Día de Canarias, en conmemoración de aquel día de hace 41 años en que nuestra tierra inauguró una nueva etapa en su andadura histórica al constituirse el Parlamento de Canarias. Y en un día como este, nuestra Comunidad Autónoma ha querido distinguir a tres personas de las muchas y beneméritas que trabajan en esta tierra en los campos de las Artes, las Ciencias y las Letras.

En nombre de los premiados este año, y por su encargo, tengo el honor de dirigirme a ustedes en este solemne Acto. El sabio refranero español nos recuerda que «es de bien nacidos ser agradecidos». Por ello, y porque lo sentimos profundamente, debemos comenzar expresando nuestro más sincero agradecimiento por el premio recibido. Muchas gracias a las personas e instituciones que nos propusieron al Premio Canarias. En el caso de Eduardo, el Instituto de Estudios Canarios y el Instituto de Estudios Medievales y Renacentistas. En el de Gonzalo, El Tanque Espacio Cultural, el Ayuntamiento de los Realejos, El Centro de Arte la Regenta de Las Palmas de Gran Canaria y el Ateneo de La Laguna.

Y en el caso de quien les habla, la Universidad de La Laguna, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Tenerife y el Cabildo de Tenerife. Gracias por los apoyos recibidos y gracias a los Jurados que han tenido a bien elegirnos entre las personas propuestas.

Un agradecimiento especial debemos a nuestras familias. Nuestros trabajos no han sido un medio de vida, han sido una vocación. Y ello ha hecho que le hayamos hurtado innumerables horas de convivencia doméstica. Gracias, por tanto, a nuestras familias, principales sufridoras de nuestra forma de vida.

No estaríamos aquí, si no hubiéramos estado imbricados en diferentes estructuras. Nuestro trabajo no es individual. Nuestro trabajo es en equipo. Así, el Instituto de Estudios Canarios y el Instituto de Estudios Medievales y Renacentistas han sido fundamentales para Eduardo. Diferentes salas de arte, y centros y foros culturales, para Gonzalo. Y el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y su gente, en mi caso. Algunas personas de esas entidades están presentes en este acto. A todos muchas gracias. Sin ustedes, hubiera sido imposible para nosotros recibir estos premios.

Gracias también a las distintas administraciones, Gobierno Autónomo, Cabildo de Tenerife, Ayuntamientos, … y a un largo número de instituciones y personas que han hecho posible con su apoyo el avance en nuestros trabajos. A todos y a todas, muchas gracias.

El pasado 4 de abril y tras saber que nos habían honrado con la concesión del Premio Canarias, Eduardo, Gonzalo y quien les habla, nos fuimos a almorzar juntos. Hablamos largo y tendido de lo que habían sido nuestras vidas, nuestras trayectorias, nuestras inquietudes, y a pesar de nuestra edad, hablamos de nuestra visión del futuro, de nuestras ilusiones y de nuestros sueños.

Ya en el silencio y la tranquilidad en mi casa de Tacoronte, medité, cómo tres vidas tan diferentes, podíamos tener tantas cosas en común. Somos niños de la posguerra. Nacimos cuando los canarios migraban de forma masiva a Europa y a América. Estudiamos en los colegios de la época. Gonzalo en los Salesianos de la Orotava, y Eduardo y yo en La Salle de Santa Cruz de Tenerife. Crecimos y nos fuimos a estudiar a Universidades Públicas. Salimos fuera y nos formamos lo mejor que pudimos, y después regresamos a Canarias.

Este Archipiélago macaronésico situado en el Atlántico Medio ha marcado nuestras vidas. Eduardo, entre otros trabajos, ha realizado una gran aportación a la Historia de Canarias, fundamental para saber de dónde venimos. Gonzalo, en su creación pictórica y escultórica, ha representado, entre otros aspectos, nuestro medio, nuestros acantilados, usando los materiales de nuestra tierra. Y yo, modestamente, he aportado mi granito de arena al conocimiento de las enfermedades tropicales y a la mejora de la Salud Pública de Canarias. Los tres hemos internacionalizado nuestros conocimientos y los tres pensamos y trabajamos por y para Canarias.

En estos momentos se habla mucho del rumbo que ha de tomar nuestro Archipiélago en los próximos tiempos. Ha habidoeclaraciones y propuestas para cambiar el modelo productivo de Canarias. Cualquiera que sea la solución que se adopte, hay una parcela que no es excluyente con el modelo que se elija. Una parcela fundamental para la elección correcta de dicho modelo. Esta parcela es la Ciencia y la Cultura, y, de forma general, el conocimiento.

Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, en su libro La creación de una sociedad del aprendizaje, nos recuerda que «lo que realmente separa a los países avanzados de los menos desarrollados no es el diferencial de recursos o de productividad, sino la brecha en el nivel de conocimientos» y que, por tanto, «cerrar la brecha del conocimiento e impulsar el aprendizaje de los rezagados son fundamentales para el crecimiento y el desarrollo».

Contemplados desde esta perspectiva, nuestras Islas, encuentran hoy en el impulso a la denominada «sociedad del conocimiento» uno de sus mayores desafíos. Canarias, por su situación geográfica, por su estructura, y por los medios de que dispone, está capacitada y en cierto modo obligada, a liderar el desarrollo científico y tecnológico, además de cultural y social, de la Macaronesia y del África Occidental.Pensamos que hay razones para la esperanza. Contra lo que algunos acomplejados puedan pensar, Canarias posee dos magníficas Universidades públicas que se han tomado en serio los retos de la sociedad del conocimiento. Hay centros de investigación de gran calidad, y organismos y estructuras administrativas de nuestra autonomía que demuestran que se puede apostar por ello. Ahí está el Instituto de Astrofísica de Canarias, conceptuado entre los tres mejores de su clase en el mundo. Ahí está la Plataforma Oceánica de Canarias con sus decenas de proyectos atractores de importantes inversiones para Canarias. No es casualidad que estos dos centros de máxima excelencia sean instituciones mixtas en que colaboran y se integran diversas instituciones

Ahí están también los relevantes Institutos y Centros de Investigación de las dos universidades públicas canarias. No olvidemos que la unión hace la fuerza. Por poner un ejemplo. En la Universidad de Las Palmas está el Instituto Universitario de Salud Animal que, con el Instituto de Enfermedades Tropicales de la Universidad de La Laguna, tienen proyectos conjuntos e intensifican las relaciones en aras a optimizar recursos y conocimiento. Trabajando juntos estos dos institutos, ponen en valor el concepto «ONE HEALTH», que la OMS prioriza como «enfoque integral y unificador cuyo objetivo es equilibrar y optimizar la salud de las personas, los animales y los ecosistemas»

Todo esto, sin olvidar los Centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y otras entidades no universitarias como el Instituto Tecnológico de Energías Renovables, el Instituto de Oceanografía, el Estratopuerto de Fuerteventura, el Involcan, y un largo etcétera que sería muy prolijo enumerar.

Y ya en el campo empresarial, no debemos olvidar al Centro Atlántico del Medicamento (CEAMED), industria farmacéutica canaria participada por las dos universidades, que ha desarrollado patentes en el campo de los productos antitumorales.

Todos trabajan, dan valor social a la investigación y fortalecen nuestra economía.

No hay duda, por tanto, de que en esta segunda década del siglo XXI ya están sentadas las bases para que, con el impulso económico adecuado, Canarias pueda distinguirse como un espacio avanzado del conocimiento. Y debemos reconocer que se están haciendo progresos en este sentido. Según el ranking europeo de innovación, Canarias es la región española que más ha crecido en los últimos 8 años en el ámbito de la I+D+I. Pero seguimos estando a la cola de Europa y casi en la cola de España. Necesitamos un mayor esfuerzo, no solo por parte del sector público, sino también, y especialmente, por parte del sector privado, ya que, según la fuente antes citada, la inversión privada canaria en I+D+I es la más baja de España y de Europa.

Así pues, para mejorar la situación y para incentivar la economía del conocimiento, es necesario que nuestras empresas, y nuestro tejido productivo crean en la ciencia, en la cultura y en general, en el conocimiento que es capaz de generarse en Canarias. Somos un territorio fragmentado y limitado, pero debemos recordar que para el talento no hay límites. Canarias produce mucho y buen talento, pero nuestro problema es que, o lo dejamos escapar, o no creemos en él. Podríamos citar un gran número de investigadores e investigadoras de talento formados en Canarias que hoy ejercen responsabilidades científicas relevantes en centros foráneos de prestigio.

Debemos creer en nuestras propias capacidades. Debemos creer en nuestra gente. Hay en nuestra tierra investigadores y tecnólogos que exportan conocimiento a países avanzados y sorprende ver cómo hay quienes, en estas islas, encargan fuera lo que somos perfectamente capaces de generar dentro.

Termino ya. Decía James Rothman, Premio Nobel de Medicina 2013, «Si pierdes tus sueños, pierdes la razón de vivir». Nosotros tres, a pesar de estar en la última travesía, seguimos trabajando y seguimos soñando. Soñamos con una Canarias que lidere el desarrollo Científico, Social y Cultural, tanto nuestro como de nuestro entorno. Soñamos con una Canarias que sea líder en las Ciencias, en las Artes y en las Letras. Una Canarias cuyo desarrollo sea sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Y que todos los habitantes de estas benditas islas podamos convivir en paz y podamos ser felices, o por lo menos, que lo intentemos.

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