La foto recoge un momento de la votación en el pleno de ayer. / C7

La capital quiere potenciar las compras en la tienda de barrio

El Pleno estudia la activación de unas tarjetas de pago en las que el Ayuntamiento aporta la mitad del dinero al monedero

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El Pleno aprobó por unanimidad la propuesta del Partido Popular par iniciar un estudio sobre la conveniencia de activar unos bonos de consumo con los que los ciudadanos podrán pagar sus compras en los comercios de su barrio. La peculiaridad de esta tarjeta monedero, que ya ha sido puesta en práctica en ciudades como Santa Cruz de Tenerife, Bilbao o León, es que el consumidor aporta la mitad del dinero -suelen ser cantidades fijas- y la Administración financia la otra mitad. Para que se entienda bien, si usted optara por un bono de quince euros, pagaría esa cantidad, pero el bono que recibe estaría cargado con treinta euros.

La defensora de la propuesta, la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Pepa Luzardo, aseguró que con esta iniciativa « se incentiva el consumo y se evita que sigan bajando las persianas de los negocios». Luzardo considera que, en el contexto de la actual crisis económica, resulta fundamental potenciar el comercio de barrio, ya que es el que se puede ver más afectado por la destrucción de empleo y el cierre de los negocios.

«Si el Ayuntamiento destinara un millón de euros se produciría un consumo valorado en dos millones de euros», aclaró la concejala del PP.

El Consistorio quiere que las tarjetas monedero beneficien al pequeño comercio y a las personas con menos recursos

La propuesta fue apoyada por el grupo municipal de gobierno, que ya ha iniciado los análisis técnicos para decidir si sigue los pasos de otras ciudades españolas. «Es importante acertar», dijo el concejal de Empleo y Desarrollo Local, Pedro Quevedo, «esta medida tiene que afectar a la mayoría de las pequeñas y medianas empresas, sobre todo a las más débiles; y, desde el punto de vista de los consumidores, es necesario que las personas que solicitan este bono sean las que más necesidad tienen porque si nos encontramos en una tesitura en la que la solicitud no alcanza a quien tiene la dificultad de consumo, a lo mejor nos encontraríamos con una medida en la que la foto que nos hagamos está bien, pero su eficacia no».

El edil aclaró que no todas las ciudades han apostado por esta opción y citó a Málaga como un ejemplo que desechó la iniciativa. Respecto a Santa Cruz de Tenerife, Quevedo explicó que de 16.627 empresas, solo 113 se han sumado a la iniciativa.

Aún así, añadió que la propuesta era «sensata», si bien destacó también las ayudas que se han ofrecido a empresas y autónomos, tanto a nivel municipal, con una supresión de tasas valorada en 2,4 millones de euros -que ha sido aprobada pero no ha sido activada aún-, como en las subvenciones directas del Cabildo de Gran Canaria para autónomos, que ha sido valorada en doce millones de euros; o las ayudas insulares a cafeterías, bares y restaurantes por valor de siete millones de euros.

Consumo y empleo

La concejala de Ciudadanos, Lidia Cáceres, mostró su apoyo a la iniciativa del PP porque entiende que «hay que apostar por proteger el trabajo y evitar que más familias acudan a los servicios sociales». Además, considera que con el bono consumo sería una forma de compensar la carencia de ayudas directas que ha caracterizado a la respuesta municipal a la crisis.

Por su lado, el portavoz de Coalición Canaria-Unidos por Gran Canaria, Francis Candil, indicó que la experiencia en Bilbao había sido «más que exitosa» y apuntó la posibilidad de que la regulación de los bonos consumo se orientara hacia «colectivos específicos con dificultades o hacia determinados negocios». Además, destacó la importancia de inyectar dinero para promover el consumo y facilitar la contratación laboral en las áreas de comercio y hostelería.

La concejala no adscrita Carmen Guerra se mostró favorable a la iniciativa, pese a que no es «novedosa», y planteó la posibilidad de que se uniera el Cabildo de Gran Canaria a la propuesta de los bonos consumo.

Luzardo cerró el debate diciendo que también hay comunidades autónomas como Andalucía, Euskadi o Galicia que están poniendo en marcha bonos de este tipo para turismo, «bonificando una noche de hotel». La edila dijo que la gestión de los bonos podría tener la colaboración de la Cámara de Comercio.

Vista de Santa Cruz de Tenerife. / C7

Los ejemplos de Santa Cruz de Tenerife y de Bilbao

La propuesta de la capital tinerfeña se articula en tres tipos de bonos, cada uno con un uso determinado: el comercial, por quince euros; otro para restauración, por diez euros; y uno para turismo-ocio, con un valor de treinta euros. El Ayuntamiento aporta aquí 300.000 euros y se permite una adquisición máxima de cuatro bonos por cada tipo.

En cambio, Bilbao destina 2,4 millones de euros a cuatro bonos: el de comercio (quince euros), el que se canjea en los recintos hosteleros (de cinco a diez ), el cultural (de diez a veinte) y el turístico (de quince a treinta). El límite aquí es de veinte bonos.