Canarismos en su justa medida

Los medios de comunicación, tanto audiovisuales como escritos, tienen una enorme responsabilidad para con la lengua y, en el caso de Canarias, aún más si cabe. Como hablen los periodistas canarios en la radio y en la televisión y también como escriban en prensa contribuirá, o no, a la normalización y homogeneización de la unidad lingüística de las Islas.

ROSA RODRÍGUEZ y SANTA CRUZ DE TENERIFE

El buen uso de la lengua en general y, en particular, de la modalidad lingüística canaria es una de las preocupaciones que reiteradamente muestran los académicos de Academia Canaria de La Lengua (ACL) que, además, no dudan en destacar el «importante» papel que desempeñan los medios de comunicación en la promoción y normalización de la modalidad lingüística canaria. De hecho, Humberto Hernández, doctor del Filología, catedrático de la Universidad de La Laguna (ULL) y miembro de la ACL, considera que, más que los académicos, son los periodistas los que tienen una «enorme responsabilidad» respecto a buen uso del español que se habla en Canarias porque «los usos que se imponen desde los medios son los que van a triunfar en la norma general».

Humberto Hernández destaca la gran uniformidad en el uso del español de Canarias que en los últimos años se ha logrado en los medios audiovisuales del archipiélago y, sobre todo, puntualiza que «la modalidad lingüística canaria para nada es de segundo orden». Al contrario, asegura que «se habla un buen español de Canarias» en radios y televisiones, pero que tiene un problema en forma de «enemigo», que no es otro que «la influencia permanente y constante del español castellano» en los medios de comunicación, que hace que muchos canarios cedan ante su influencia, atenuando los rasgos propios.

Así y todo no cree que haya que «empecinarse en buscar canarismos y usarlos de cualquier manera». A su juicio, «hay que ser realistas» y utilizar palabras específicas canarias sin caer en vulgarismos, que es a lo que muchas veces se tiende.

Ocurre en radio y en televisión, pero donde más flagrante puede resultar es en prensa, donde a veces «se meten a juro palabras que se usan en las situaciones comunicativas coloquiales». No tiene sentido decir o escribir baifo, que es una palabra vulgar, dice, «cuando se puede decir perfectamente cabrito y hablar canario igual de bien».

Humberto Hernández cree que con el español de Canarias, como en todo, lo conveniente es «usar el sentido común».

Saber elegir las palabras

El catedrático de Lengua Española asegura que canarismos hay de muchos tipos y que incluso algunos son inevitables debido a su «elevadísimo nivel». Es el caso de palabras como mojo, almogrote o magua, sin embargo, considera que «hay que saber elegir» los canarismos que se pueden utilizar en un texto periodístico, pero «en la misma medida que hay que hacerlo con el español general». Y pone un ejemplo claro: la palabra perro, que es la que el sentido común invita a utilizar en lugar de can o chucho, que significan lo mismo, pero que nunca utilizaría un periodista para referirse a un perro (quizás can como sinónimo).

Como ocurre con el español general, Hernández dice que se hace un buen y un mal uso de la lengua, pero «no por ser canarios se hace un mejor o peor uso», insiste.

Sí llama la atención sobre la norma en el uso del español en las redes sociales que, a su juicio, es donde más se están perdiendo los rasgos propios del español que se habla en Canarias para imponerse el español castellano y en especial la sustitución del ustedes por el vosotros, amen de los anglicismos, dice.