Lo que quizá no sabía de 'El silencio de los corderos'

El 30 de enero de 1991 se estrenaba en una gala en Nueva York una de las películas de mayor influencia de las últimas tres décadas

Boquerini .
BOQUERINI .

El 30 de enero de 1991 se estrenaba en una gala en Nueva York 'El silencio de los corderos', una de las películas más significativas y de mayor influencia de las últimas tres décadas. La película se presentó dos semanas después en el Festival de Berlín, donde consiguió el Oso de Plata. A España llegó el 6 de septiembre. Y en 1992, cuando ya muchos se habían olvidado de ella, arrasó en los Oscar logrando la estatuilla a la mejor película, mejor director, mejor actor principal (Anthony Hopkins) y mejor guion, quedado nominada al Oscar al mejor montaje y mejor sonido.

Basada en una novela de culto de Thomas Harris, 'El silencio de los inocentes', donde el escritor desarrollaba un personaje estremecedor, Hannibal, apodado 'el caníbal', aparecido en una anterior novela. El director Jonathan Demme (fallecido hace meses) confirió a la película un ritmo prodigioso, que casi no da tiempo a que el espectador reflexione sobre la información que se le va facilitando. Pero 30 años después aún existen aspectos muy desconocidos de 'El silencio de los corderos'.

Como se sabe, la película tuvo sus secuelas ('Hannibal' (Ridley Scott, 2001), 'El dragón rojo' (2002, Brett Ratner) y 'Hannibal, el origen del mal' (Peter Webber, 2007), las dos últimas sendas precuelas. Pero lo que no es tan sabido es que el personaje de Hannibal Lecter ya había aparecido en un filme anterior, entonces llamado Hannibal Lecktor y encarnado por Brian Cox, de 1986, que se tituló 'Manhunter', dirigido por Michael Mann, y basado también en una novela de Thomas Harris. Además, contó con una serie de televisión de la NBC, 'Hannibal' que se prolongó tres temporadas, con el danés Mads Mikkelsen como el doctor Lecter.

Anthony Hopkins creyó, antes de leer el guion, y solo por sólo el título, que se trataba de una película infantil, pero al abrirlo se dio cuenta de lo que tenía entre manos, pensando para sí que «es el mejor guion que he leído», aceptando el papel sin dudarlo. Para el mismo se preparó pidiendo un traje de prisión ajustado y una voz trabajada para que tuviera un matiz metálico. Su interpretación se basó en dos pilares: HAL 9000, el superordenador de la película '2001: Una odisea del espacio' por su toque robótico, y en Christopher Fettes, un profesor que tuvo en la Royal Academy of Dramatic Art que «tenía una voz cortante y te cortaba en pedazos». Pero antes de Hopkins otros actores tuvieron muchas probabilidades de hacerse con el personaje de Hannibal Lecter: Gene Hackman (que se desentendió del proyecto cuando ganó el Oscar por 'Arde Mississippi'), Robert Duvall (el que más cerca estuvo, pero que no convenció a Jonathan Demme), Sean Connery, John Hurt, Dustin Hoffman, Patrick Stewart, Louis Gossett, Jr., Jack Nicholson, Robert De Niro o Jeremy Irons. La elección de Hopkins fue una apuesta personal de Demme, ya que el actor estaba mucho más encasillado en personajes históricos de gran intensidad dramática. Hopkins ganó el Oscar apareciendo solo un total de 16 minutos en el filme.

También para Clarice Starling, antes de Jodie Foster hubo varias candidatas: Michelle Pfeiffer (que era la primera elección de Demme), Kim Basinger, Andie MacDowell, Nicole Kidman, Halle Berry, Meg Ryan o Melanie Griffith. Finalmente se eligió a Foster por la recomendación del guionista Ted Tally, que era su favorita.

La película está llena de cameos, no demasiado conocidos: el actor y cantante Chris Isaak como un miembro del SWAT; los directores Roger Corman (interpretando a un director del FBI) y George A. Romero (como agente federal en Memphis); el guionista Ted Tally (como un policía); el productor Kenneth Utt convertido en un juez forense; e incluso al propio director Jonathan Demme, que se le puede distinguir entre la multitud, en el plano final de la película.

Durante el rodaje hubo algunas improvisaciones de los actores. La más destacada es la de Anthony Hopkins como el doctor Lecter, que después de describir cómo se comió el hígado de una víctima «acompañado de habas y un buen Chianti», improvisó un extraño y perturbador sorbido, que enriqueció mucho el personaje. En el montaje final se descartaron algunos flash-backs donde la niña Clarice huía con uno de los corderos, que Demme consideró superfluos.

'El silencio de los corderos', que cumple ahora 30 años, pertenece al muy selecto club de filmes que se han incluido para su preservación en el Registro Nacional de Cinematografía de Estados Unidos que lleva a cabo la Junta Nacional de Conservación del Cine para que el legado cinematográfico sea guardado y conservado para la posteridad en la Biblioteca Nacional.