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Chimena echando humo. Fotolia
Una investigación pone en duda los objetivos de descarbonización de las grandes corporaciones

Una investigación pone en duda los objetivos de descarbonización de las grandes corporaciones

ODS 13 | Acción por el clima ·

Los actuales marcos, aseguran, impiden cumplir con el Acuerdo de París de la COP21

J. González

Jueves, 25 de abril 2024, 18:07

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«Mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 grados con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 grados con respecto a los niveles preindustriales». Este es uno de los principales acuerdos adoptados en 2015 en la Cumbre del Clima (COP21) celebrada en París. El pacto, rubricado por 196 partes, establece que esto debería ser logrado mediante la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero «tan pronto como sea posible». Un trabajo conjunto de líderes políticos, sociedad y el mundo empresarial.

La descarbonización de cada uno de los países está plasmada en las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC por sus siglas en inglés). Una hoja de ruta de cada uno de los países firmantes del Acuerdo de París y que marca la senda para alcanzar las cero emisiones. A ellos se suman los planes estratégicos de las compañías.

Todas ellas señalan que sus objetivos y actividades de descarbonización están alineados con París, sin embargo «no pueden afirmar que están alineadas basándose únicamente en un objetivo de emisiones», denuncia un artículo firmado este jueves por investigadores de la Universidad College de Dublín, del International Institute for Applied Systems Analysis, de la Agencia de Medioambiente de Países Bajos, de la Universidad de Utrecht, del Imperial College de Londres y de la Universidad de Carolina del Norte.

Muchos de los informes de sostenibilidad de las grandes empresas europeas y estadounidenses fijan sus objetivos de descarbonización bajo la etiqueta SBTi. Esta iniciativa, bautizada como Science Based Targets, ayuda a las empresas a fijar objetivos de reducción de emisiones de acuerdo con la ciencia del clima y los objetivos del Acuerdo de París. «Aunque ha adquirido el estatus de organización benéfica, su financiación está estrechamente vinculada a los intereses corporativos», denuncia la investigación encabezada por Yann Robiou du Pont, investigador de la Universidad de Utrecht.

El año pasado, cerca de la mitad del presupuesto de esta iniciativa, según esta investigación consiste en el pago de honorarios de las empresas que son certificadas por SBTi y otro 45% proviene de la Fundación IKEA y la Bezos Earth Foundation. «Se requiere un mayor escrutinio y aplicabilidad», advierten.

Un coto privado

En los últimos años, ya sea por voluntad propia o por obligación legal, la acción climática de las compañías ha aumentado, aunque «no hay un vínculo claro entre una mayor acción ni efectividad de la adopción de estos objetivos», denuncia la investigación. «Los compromisos siguen siendo insuficientes», añaden.

Los investigadores piden una mayor regulación por parte de los países y establecer estándares comunes. «Hay sentencias judiciales que señalan que los criterios SBTi no ayudan a cumplir con los 1,5 grados», alertan. En su texto, du Pont hace referencia una sentencia contra Shell en los Países Bajos en la que la petrolera era obligada a reducir sus emisiones a la mitad. «Son necesarios requisitos legales más estrictos», señalan los autores.

En su investigación proponen un marco legal para «mejorar las mejores prácticas y además, aseguran, limitar las emisiones totales del mercado con el uso de precios del carbono, restricciones y subvenciones bajo una taxonomía verde. «Las actuales fórmulas suponen un dominio del mercado de las actuales empresas hasta 2030 o 2050», advierten.

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