Jane Goodall, durante una entrevista. / Ignacio Gil

Jane Goodall: «Cuando tenía 10 años y dije que quería ir a África todos se rieron de mí»

La famosa etóloga relata su dura experiencia para llegar a ser científica en el acto conmemorativo por el 8M del CNIO

R. A.

«Cuando tenía 10 años y dije que quería irme a África y escribir libros sobre los animales, todos se reían de mí. Las niñas no hacían esas cosas en aquellos días». Así comenzó Jane Goodall el emocionante relato de su dura experiencia para llegar a ser científica ofrecido durante el acto del Día Internacional de la Mujer, organizado por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y la Embajada Británica en España, con la colaboración del Instituto Jane Goodall en España.

La etóloga británica, que representa hoy en día un gran ejemplo de superación, pasión y empeño para las mujeres y niñas que quieran dedicarse a la investigación, hizo un repaso a la situación con la que se encontró en sus inicios durante su intervención en el acto.

«He vivido casi 90 años en este planeta y he visto muchos cambios en el campo de las mujeres y la ciencia. Cuando yo era joven había muy pocos modelos femeninos para las niñas en la ciencia y Madame Curie era la más famosa, la única de la que aprendíamos en la escuela».

«Creo que desde que nací, me fascinaban los animales y su comportamiento», prosiguió la etóloga. «Y me pasaba horas observando los pájaros, los insectos y las ardillas en nuestro jardín en Inglaterra. Afortunadamente, tuve una madre que me apoyó mucho».

Su formación como pequeña científica la inició a los 4 años en el gallinero familiar. «La curiosidad, el hacer preguntas, el no obtener la respuesta correcta, el decidir averiguarla por mí misma, el equivocarme, el no renunciar a tener paciencia para aprender. Todo estaba ahí, y una madre diferente podría haber aplastado mi curiosidad científica», advierte Goodall.

«Cuando yo era joven había muy pocos modelos femeninos para las niñas en la ciencia y Madame Curie era la más famosa, la única de la que aprendíamos en la escuela»

Cuenta que cuando dijo que quería ir a investigar a África todos le preguntaban cómo lo haría, siendo un país lejano y peligroso y ella tan solo una niña. «Pero mi madre me dijo: ‘No, si realmente quieres hacer algo así, debes aprovechar todas las oportunidades. Trabaja muy duro y, si no te rindes, encontrarás el camino», trasladó. Y este mismo consejo es el que Jane Goodall quiere trasladar a las jóvenes de hoy en día, según dijo en su intervención.

Años después, sin un título universitario y gracias al apoyo del famoso paleoantropólogo, Louis Leakey, la niña a la que le fascinaban los animales logró alcanzar su sueño, así como financiación para realizar sus investigaciones.

«Cuando empecé a publicar mis resultados, la mayoría de los científicos decían: ‘¿Por qué debemos creer en ella? Es sólo una chica. Ni siquiera ha ido a la universidad. La apoyan solo porque tiene piernas bonitas y pueden convertirla en una chica de portada’. Pero Louis Leakey decidió que tenía que obtener un título para que otros científicos me tomaran más en serio. Así que, consiguió matricularme en un doctorado en la Universidad de Cambridge, y fui la octava persona en la historia de esta universidad en hacer un doctorado sin un título universitario».

Con el tiempo, Goodall fue aceptada por la comunidad científica y, hoy en día, su equipo aún continúa con esos estudios, más de 60 años después, según relata ella misma. «Cada uno de nosotros marca la diferencia cada día, y podemos elegir qué tipo de diferencia hacemos», proclamó la etóloga. Y como último consejo a los jóvenes científicos, según informó ayer el CNIO en un comunicado, dijo: «Si tienes una pasión, si tienes un sueño, mantenlo hasta el final. Y, al final, debería hacerse realidad».