Niño bebe leche en jarra. / Reuters

La FAO descarta alcanzar el hambre cero en 2030

El organismo dependiente de la ONU admite que el ODS número dos no se cumplirá si no se cambia la producción alimentaria en el planeta

José A. González
JOSÉ A. GONZÁLEZ Madrid

Las dudas sobre el cumplimiento de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados por Naciones Unidas (ONU) han estado siempre presentes. Esta semana, la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, ha tachado de la lista la meta número 2: Hambre cero. «No se logrará si se mantiene la situación actual», alerta el organismo internacional.

La crisis de la Covid-19 y la guerra en Ucrania han modificado los hábitos de consumo y también de producción en el planeta. «Estos eventos están haciendo que aumente la incertidumbre y potenciando el riesgo de que los mercados agroalimentarios mundiales se fragmenten y de que se magnifiquen las amenazas del hambre», advierte la FAO en su investigación ‘El estado de los mercados de productos básicos agrícolas (2022)’.

En colaboración con la OCDE han cuantificado el impacto de la guerra en el este de Europa. «La guerra ha tenido importantes efectos en la producción agrícola», denuncia el informe ‘Perspectivas Agrícolas 2022-2031’. Ucrania y Rusia son dos de los productores y exportadores de cereales más importantes del mundo, con una producción conjunta del 30% del trigo mundial, del 50% del aceite de girasol y del 15% de los fertilizantes.

El conflicto armado ha generado, además, un alza de los precios «que muchos productores no pueden hacer frente», denuncian los autores de la FAO. Esto ha provocado grandes diferencias entre las regiones y países más dependientes y vulnerables. «Se prevé que el alza de los precios siga alto hasta el próximo año», apostillan.

«Para lograr el hambre cero en 2030 es necesario incrementar la productividad agrícola mundial en un 28%»

Un crecimiento que también se ve reflejado en la demanda de alimentos que será del 1,4% anual durante los próximos diez años debido al aumento de la población. Sin embargo, las previsiones de aumento de la producción no crecen al mismo ritmo para saciar el hambre en la próxima década.

Para conseguir cumplir las metas establecidas en el ODS número 2 de la Agenda 2030 y eliminar el hambre en el planeta antes de la próxima década «es necesario incrementar la productividad agrícola mundial en un 28%», revelan la FAO y la OCDE. Esto supone multiplicar por tres la producción de la última década.

Además, las cosechas deberían duplicarse para llegar al 24%, mientras que la producción de carne animal tendría que crecer un 31%, «todo ello siguiendo las medidas de sostenibilidad necesarias para que las emisiones de gas de efecto invernadero no sigan creciendo y cumplir con los Acuerdos de París», añaden en sus conclusiones.

La Agenda 2030, en entredicho

Llegar a cumplir con los compromisos adquiridos en la Agenda 2030 es el deseo de los gobernantes, pero «alcanzarlos en menos de diez años solo a través de la productividad es muy difícil», destaca la FAO en su informe hecho público esta semana.

Para ello, el organismo dependiente de Naciones Unidas apuesta por aprobar políticas directas que mitiguen las emisiones de gases, implementar nuevas tecnologías para transformar y hacer más resilientes los sistemas agroalimentarios.

Además, insisten en aplicar medidas más estrictas contra el desperdicio de alimentos y limitar el exceso de ingesta de calorías y proteínas en los países con mayores ingresos.