Imagen de un pueblo español de menos de 200 habitantes. / Reuters/susana vera

Sin una buena conexión a internet no hay desarrollo sostenible

Cómo afecta a cada objetivo del milenio la desconexión digital que sufre la 'España vaciada'

ARANTXA HERRANZ

Las conexiones de internet de banda ancha han transformado la forma en que trabajamos, cómo nos desplazamos, cómo compramos y nos entretenemos e incluso cómo socializamos con amigos. Son cada vez más importantes. Por eso, que haya zonas con una pobre cobertura de Internet, como sucede en la denominada 'España vaciada' no solo supone un freno económico, sino que ahonda en las desigualdades y provoca una brecha digital que ahuyenta cualquier futuro sostenible.

Pongamos algunos datos sobre la mesa. El 96,85% de la Comunidad de Madrid tiene una conexión a Internet de más de 100 Mbps. En Galicia, este número cae al 72,15% de la población. Son datos oficiales que ponen de relieve las diferencias que existen en el territorio español en cuanto a la penetración de la banda ancha.

Si miramos los datos con más detenimiento, veremos que hay zonas, especialmente las enmarcadas en el concepto 'España vaciada'. del mapa que prácticamente no tienen conexión. Por ejemplo, Castilla La Mancha. Las redes fijas de más de 100 Mpbs brillan por su ausencia en la mayoría del territorio. Pero es que hay muchas poblaciones (Negredo, Cantalojas, Bañuelos…) que ni siquiera tienen un ADSL de más de 2 megas.

Las implicaciones de no tener una buena conexión a Internet son, más allá de un freno económico, un obstáculo para la sostenibilidad y para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Esta 'brecha digital' tiene un impacto importante en las zonas rurales y entre la población más desfavorecida económicamente y afecta de forma transversal a distintos ámbitos.

Por eso, el acceso a infraestructura sostenible y de alta calidad es un factor determinante esencial del bienestar de las personas y un requisito básico para que las empresas prosperen, en particular las mujeres, los niños y otros grupos vulnerables.

Freno en Educación y Sanidad

La conectividad es fundamental para garantizar la igualdad de oportunidades, conectar regiones rezagadas, facilitar el acceso a los servicios públicos y, en general, mejorar la calidad de vida.

Cabe recordar que Internet es una poderosa herramienta para la prestación de servicios, algunos tan esenciales como la educación y la atención médica. En este sentido, el contenido y las aplicaciones también son vitales para esta formación, dado que Internet facilita el libre flujo de información y el intercambio de conocimientos.

En cuanto a la sanidad, los servicios digitales también pueden facilitar la prestación de servicios médicos, especialmente para personas mayores en lugares remotos.

Menos oportunidades laborales

Pero Internet también ofrece mayores oportunidades para el empoderamiento (especialmente de las mujeres). El uso de plataformas digitales también ha ayudado a reducir las barreras para la participación en el mercado laboral de estas últimas, aumentando la flexibilidad y el equilibrio entre la vida laboral y personal.

Además, al usar Internet, plataformas digitales, teléfonos móviles y servicios financieros digitales las personas con menos recursos pueden obtener ingresos adicionales, aumentar las oportunidades de empleo y acceder a conocimientos y servicios gubernamentales digitales.

Eso sí, un informe de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) asegura que esta revolución tecnológica en curso y la infraestructura digital asociada también requieren fomentar la igualdad de acceso a los servicios digitales y garantizar oportunidades para que las niñas y las mujeres adquieran habilidades tecnológicas.

Más impacto medioambiental

El acceso a las redes digitales no solo aumenta las oportunidades económicas sino que también puede ayudar a abordar los problemas medioambientales, por ejemplo, facilitando el teletrabajo y reduciendo la necesidad de desplazamientos.

Las personas quemamos una gran cantidad de combustible fósil solo para ir y volver al trabajo. Incluso aun cuando nos movemos en transporte público (cabe recordar que el transporte es uno de los sectores con más huella de carbono). Por tanto, el teletrabajo es una de las formas más fáciles de reducir el coste ecológico de hacer negocios.

A medida que mejoren las velocidades de banda ancha en el hogar, muchos empleados podrán evitar el viaje y ser igual de productivos en casa o en una cafetería o espacio de trabajo compartido cercano. Esto permite a las empresas reducir el tamaño de sus oficinas, reduciendo el uso de energía y las emisiones asociadas con la construcción.

La inteligencia de la red como herramienta

De hecho, los impactos ambientales de Internet son cruciales para la sostenibilidad. Internet permite ahorros de energía positivos para el medio ambiente a través de una mayor eficiencia, la virtualización de bienes y servicios y sistemas inteligentes para gestionar los procesos productivos. Un impacto que aumentará a medida que la computación en la nube y el Internet de las Cosas se generalicen. Algo para lo que hace falta que las conexiones a Internet en las zonas rurales sea de buena calidad y ancho de banda suficiente.

Unas conexiones de calidad que también se aprovechan para el ocio con un positivo impacto en el medio ambiente. Al poder acceder a contenido multimedia con una buena experiencia de uso, se evita tener que producir ese mismo contenido en un soporte físico, que supone la generación de muchos más residuos.