Nina de Mier, fundadora de Capri, posa junto a su compañero en su negocio en Asturias. / joaquín paneda

Una bicicleta contra la obsolescencia programada

Nina de Mier es la emprendedora asturiana tras la famosa marca de bicis clásicas Capri, diseñadas y fabricadas para durar

ARANTXA HERRANZ

Nina de Mier y su marido eran fans de las bicis que veían en Europa, especialmente en ciudades como Ámsterdam o Milán. Les atraía su estética clásica y elegante, además de la posibilidad de utilizarlas como medio de transporte. Pero hace quince años, en España ese tipo de bicicletas no eran fáciles de conseguir. El mercado estaba vinculado a los modelos de montaña y deportivos. En ese contexto, decidieron fundar Capri Bikes, una marca de bicicletas clásicas que tienen una doble vertiente sostenible: promueven una movilidad ecológica y están programadas contra la obsolescencia. El lema de esta marca asturiana lo dice claro: una bicicleta para toda la vida.

"La sostenibilidad se basa en la calidad y atemporalidad estética", explica la emprendedora asturiana cuyo objetivo, dice, es "hacer mejores bicicletas para despertar el deseo de sumarse a una forma de movilidad más sostenible cada vez a más gente".

Estas bicicletas apuestan por los diseños más clásicos, siendo este uno de sus principales valores diferenciales frente a otras propuestas. Según cuenta De Mier, sus modelos destacan, además de las citadas cualidades" por su relación calidad/precio (las hay desde u nos 200 euros), por estar diseñadas 100% en España y fabricadas en Europa.

Junto a todo ello, y contra el derroche constante en el ciclo de comprar y tirar, las bicis de esta empresa asturiana permanecen inalterables año tras año. "Mientras otras marcas renuevan sus diseños cada año, nuestras bicicletas aspiran a la atemporalidad y durabilidad a largo plazo, como unos Levi´s 501 o una sencilla cafetera italiana. Nuestro mayor éxito es que tu bicicleta dure toda una vida", argumenta esta emprendedora.

-¿No les da miedo que sea un negocio con fecha de caducidad, dado que noestán generando esa necesidad de compra?

-En absoluto. Somos fabricantes (Capri Bikes) y nuestra filosofía como tales es justamente la contraria. Creemos en los productos de calidad y atemporales, no hay mejor política de sostenibilidad que una bici para toda una vida. Muchas marcas hablan ahora de sostenibilidad, lo cual es positivo, pero para nosotras no es suficiente, porque siguen promoviendo un consumo innecesario. Muchos de mis clientes tienen una Capri desde hace 10 años y son ellos mismos los que nos han recomendado a muchos otros, generando un boca a boca. Para nosotros, que un cliente nos escriba diciendo que lleva 12 años encantado con su bici es el mayor halago y la mejor promoción.

Ahorrar intermediarios

"Biciclasica (nuestra página de venta) también sigue esa filosofía, llevando el producto de la fábrica directamente al cliente final, esto evita sobre costes de intermediarios, además de una incoherente e innecesaria huella de carbono en cada bicicleta que llegaba al cliente, y nos ayuda a ofrecer un precio competitivo", explica la empresaria.

Además de las bicis marca Capri, Nina de Mier también es la responsable de la citada página web, desde donde se pueden adquirir tanto las bicicletas como algunos accesorios, como cestas de mimbre, cascos, retrovisores o bocinas. La empresa cuenta con bicicletas cuyos precios oscilan entre los 190 y los 2000 euros y acaban de recibir una ronda de financiación para su línea Capri Eléctricas.

[Esta información se enmarca en el ODS 11 y 12 sobre ciudades sostenibles y consumo responsable]

 

Un mercado en auge

Si usamos una bicicleta en lugar de un automóvil para viajes cortos seríamos capaces de reducir las emisiones de viaje en un 75% aproximadamente. Una mayor conciencia ecológica y el hecho de que muchos ayuntamientos estén promoviendo carriles bicis en sus ciudades impulsan como nunca el sector. Según la Asociación de Marcas y Bicicletas de España, de los 7.746 millones de ventas en material deportivo que se produjeron en 2020, 2.607 pertenecen a las ventas del mercado del ciclismo, el mayor porcentaje (33,66%) entre todas las disciplinas deportivas, por encima de deportes tan mediáticos y populares como el fútbol. Además, en auge: estos datos suponen un 1,52% más que el año anterior. Las de montaña acaparan la mayor parte del mercado (casi un 40%), pero las urbanas y las eléctricas son los dos grupos que más han crecido. Algo que esta asociación achaca a la pandemia. «La bicicleta se ha posicionado durante el desconfinamiento como la forma más segura, saludable y práctica de moverse por la ciudad, realizar deporte o disfrutar del tiempo de ocio y las vacaciones», argumenta la asociación como principales causas de un aumento en el uso de la bicicleta en nuestro país.