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El biólogo francocanadiense Daniel Pauly. Fotografía cortesía de 'Sea Around Us'
«El atún no es alimento; es un artículo de lujo, como un Ferrari»

«El atún no es alimento; es un artículo de lujo, como un Ferrari»

El reputado biólogo marino Daniel Pauly clama por la supervivencia de la vida en los océanos y pide restricciones a la pesca en grandes áreas del planeta

Sábado, 15 de junio 2024

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Conversar con Daniel Pauly (París, 1946) es como abrir de par en par una ventana frente al océano. Ayuda a percibirlo en toda su dimensión, con toda su verdad; tanto la buena como la mala. Este biólogo marino, divulgador nato que habla sin medias tintas, dibuja un sistema que asfixia -en este caso, literalmente- la vida marina. Al estudio de esta última y a su conservación ha dedicado una brillante carrera científica repleta de reconocimientos, en la que no ha cejado en criticar con dureza la sobreexplotación pesquera y el sistema que la subsidia. Sobre la búsqueda del reequilibrio de la relación entre los seres humanos y las poblaciones de peces hablará en Tenerife durante el Encuentro de los Mares, organizado por el área de Gastronomía de Vocento, donde también será galardonado por su labor.

-¿En qué situación se encuentran las reservas de peces en el mundo actualmente?

-Algunas especies se han recuperado porque existía una preocupación concreta. Es el ejemplo del del atún rojo, hace más de 30 años. Pero la recuperación, evidentemente, no ha sido al nivel de hace cien. En general, las acciones de recuperación son muy pocas. Ahora tenemos el caso del tiburón, cuyo mercado de aleta y de carne se ha desarrollado en todo el mundo y está amenazando con la destrucción de sus poblaciones. La situación está realmente mal para todo tipo de peces. Si no son utilizados como carne, sirven para hacer harina de pescado destinada a la acuicultura, como el caso de las sardinas, que antes consumía la población de África occidental. Se puede decir que las cosas no han mejorado. La pesca sigue igual: es una actividad demasiado grande para los recursos disponibles.

-¿Cuáles son las áreas más críticas?

-España, Francia, Inglaterra... Estos países, debido a su poder industrial, han producido flotas que pueden ir al extranjero y ahora han exportado al mundo la escasez de pescado que generaron en su país. Y China se ha sumado a esta carrera. Tiene una flota enorme y hace lo mismo, pero con más barcos y mayores consecuencias. Por esto ahora el sur global se ha visto envuelto en esta carrera por la pesca. El resultado es que los pequeños pescadores locales y los caladeros están devastados. Cualquier lugar con peces atraerá presión pesquera que no podrá resistir. No existe un lugar en el mundo donde los peces estén a salvo. Ahora los intereses noruegos y japoneses están en pescar krill, en la medida en que el hielo del Ártico retrocede. Esto conducirá a una explosión de la pesca en la zona y los peces que se han acumulado bajo el hielo durante años durarán hasta que desaparezcan igualmente.

«Ya no existe un lugar en el mundo donde los peces estén a salvo»

-Una de sus reivindicaciones es el veto total a la pesca en alta mar. ¿Por qué?

-La alta mar es comparable al desierto del Sáhara. Aunque supone el 60% del mar del mundo, produce aproximadamente menos del 5 o 6% de las capturas mundiales. La pesca mundial se concentra realmente en las costas y en las zonas económicas exclusivas de los países. No necesitamos pescar en alta mar. Los peces que se encuentran ahí son, en su mayoría, altamente migratorios, por lo que nadan dentro y fuera de zonas económicas exclusivas. Por lo tanto, no se debería poder pescar allí. Podrías tener la misma cantidad de atún en una zona económica exclusiva de varios países costeros cuando migren. Así, en lugar de que 6 o 7 países acaparasen el 90% de las capturas, por ejemplo de atún, éstas se distribuirían entre 30 y 50 países y no influiría en las capturas mundiales. Esto sería una mejor gestión. El veto total suena loco; como si quisieras matar de hambre a la gente. Pero los peces que se capturan allí son peces de lujo que de otro modo no podríamos permitirnos. Por eso cerrar la pesca en alta mar sería bueno y una protección para muchos peces.

-La industria defiende que podría fallar el suministro de alimentos.

-No es cierto en absoluto. La captura de atún sería menor para cinco o seis países porque la que tenemos ahora se distribuiría más. Pero, realmente, no sería malo para los países africanos, los del Pacífico y Asia. No espero que esto le guste al lobby pesquero, pero es así.

-Ha dicho que son peces de lujo, pero todos los consumimos. ¿Cómo explica esto?

-Lo que se pesca en alta mar es intrínsecamente más caro porque tienes que viajar. Si, por ejemplo, España pesca en la zona más occidental del Pacífico, el producto sería más caro. Pero si lo subsidias, se puede abaratar el coste para los consumidores. Los subsidios suponen un gran problema porque, por ellos, ya no se sabe cuál es el precio de un bien. Los bienes deberían ser caros si cuesta conseguirlos o son raros. Se vuelven baratos porque reciben subvenciones. Y así lo hacen la mayoría de las economías. Realmente, todos los grupos conservacionistas quieren que se eliminen estos subsidios. Aunque vemos que parece casi imposible.

«Para producir un kilo de atún en piscifactoría se necesitan diez kilos de sardinas. No estás produciendo pescado; estás consumiendo más pescado»

-Visto así, no parece que sea una cuestión de necesidad alimenticia sino de 'business'.

-Es un negocio, sí, y no debería existir. Un atún es como un Maserati o un Ferrari. Es como el supuesto del caviar. Está bien tener algo de caviar, al igual que tener algunos Ferrari o Maserati circulando por la calle. ¡Pero no lo usemos como medio de transporte público! El atún no es alimento; es un artículo de lujo, como un perfume caro. Es muy costoso de atrapar y hay que llegar muy lejos para conseguirlo. Y también porque hay una demanda enorme, concretamente de Japón, que hace subir el precio. Por lo tanto, no se pueden presentar las cuestiones de la pesca del atún como una cuestión de seguridad alimentaria. Si hablamos de alimento nos referimos a las sardinas (buenísimas en España, recuerda complacido); peces sencillos que son costeros. Este sí es un buen pescado y es lo que necesitas para crecer y estar sano.

-¿Las piscifactorías no son una alternativa para acotar la pesca?

-Depende de lo que críes. Si son salmoneras o atuneras, donde solo engordas el atún con sardinas o el salmón con anchoas, no estás produciendo pescado; estás consumiendo más pescado. Diez kilos de sardinas sirven para producir un kilo de atún. Si consumen más de lo que pesan, entonces, cuanto más atún produzcas, menos pescado tendrás. Es erróneo pensar que esta forma de piscicultura puede ser un reemplazo. Otra cosa es el pescado cuyo cultivo se basa en peces herbívoros o si el cultivo es de mariscos, como las granjas de mejillones u ostras, que no necesitan ser alimentados. Esto sí es una adición neta a nuestro mercado de alimentos.

-¿Cuál es el modelo sostenible ideal que propone entonces?

-Creo que la pesca debe gestionarse respetando la cuota que fijan los científicos y no tomar decisiones políticas al respecto. Los políticos aumentan la cuota cada vez; en la Unión Europea es lo que se hace todo el tiempo. No nos podemos permitir eso. Debemos tener grandes áreas sin pesca, reservas marinas, para que los peces puedan reconstruir su población. Este es básicamente el punto de vista científico.

«El modelo sostenible pasa por tener grandes áreas sin pesca, reservas marinas, para que los peces puedan reconstruir su población»

-¿Cuál cree que será la primera especie del mar en desaparecer?

-La mayoría de las especies de tiburones está ya en la lista roja. Algunos de ellos están ya en peligro crítico de extinción y otros ya no existen. Por eso creo que los tiburones serán el primer gran grupo de peces en desaparecer. Pero es que además ahora se pescan como carne y eso hará que desaparezcan más rápido.

-Hablamos de alimentación, pero la desaparición de especies trasciende a esto. ¿Qué implicación tendrá para los océanos?

-Si hacemos agujeros en un ecosistema, como eliminar a los tiburones que son grandes depredadores -o a cualquier otro grupo-, este ecosistema no funcionará. Y el ecosistema que ya no puede funcionar se verá afectado por otras cosas, como el calentamiento global, que está entrando en juego y que tendrá un efecto más fuerte. Para hacer frente al cambio climático y la desoxigenación del océano, deberíamos dejar tantos peces como sea posible en el mar porque así algunos encontrarán la manera de adaptarse. Pero si tenemos muy pocos peces, desaparecerán.

-El Encuentro de los Mares en el que participa es una iniciativa del área de Gastronomía de Vocento. ¿Qué rol puede jugar la gastronomía en la conservación?

-La gastronomía ha hecho atractivos productos que no nos comeríamos. Es el caso de un rape: es repugnante. Y cada vez que un pez se transforma en mercancía puede ser explotado. Sería mejor que la gastronomía fuera más restrictiva y se dedicara a productos potencialmente más sostenible. Mejillones, ostras y almejas. Si dijeran '¡comed solo esto y dejad lo otro en paz!' sería bueno. Pero desgraciadamente esa no es la tendencia.

«Los tiburones serán los primeros en desaparecer. Y ahora que son capturados para consumo de carne mucho lo harán más rápido»

-¿Cómo imagina el futuro de los océanos?

-El futuro dependerá principalmente de la pesca. Pero también de si conseguimos o no reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. Sé que no es sexy hablar de esto, pero si no logramos reducirlas, la temperatura aumentará. Y si esto sucede, los animales del mar no podrán respirar porque cuando la temperatura sube hay menos oxígeno en el agua. Por eso el aumento de la temperatura implicaría la desaparición de los peces porque se asfixiarían. Esto es lo que está en juego.

-Este aumento de las temperaturas de los océanos ya es un hecho documentado. ¿Cómo ve que afecta a las especies?

-Los peces se están moviendo hacia el norte porque ya sienten el cambio de temperatura. En España están los peces que antes estaban en Marruecos. Y en Inglaterra tienen el pescado que teníamos antes en España. Esto ya está sucediendo y si se ve acelerado por mayores emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera perderemos mucho.

-¿Pero su previsión es pesimista u optimista?

-Esta no es una buena pregunta.

-¿Por qué?

-Porque esto es como un matrimonio. No es cómo me siento; es qué hago. Personalmente, lucharé contra esta situación tanto como pueda. Puedes ser pesimista y aún así luchar. O puedes ser una persona esperanzada y no pelear. Pero lo que importa es si luchas o no.

-¿Qué puede hacer el consumidor de a pie?

-No puede hacer mucho como consumidor, pero como ciudadano sí. Pueden votar a favor de la ecología, de personas que lucharán por el medioambiente, de lo contrario terminarán en un entorno lleno de calor. ¡El mundo está ardiendo! ¡Ese es nuestro problema y no otros! Hay que decirle a la gente que ser buenos consumidores no es suficiente. También deben ser buenos ciudadanos.

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