El ministro de Consumo Alberto Garzón de visita en una explotación ganadera. / Joaquín paneda

Alberto Garzón: «El modelo de producción de carne actual es insostenible»

Cada español consume al año más de 50 kilos de carne, el doble de lo que recomienda la OMS como saludable

José A. González
JOSÉ A. GONZÁLEZ Madrid

Durante semanas, las macrogranjas y la ganadería intensiva han copado los titulares de los periódico, minutos en televisión y radio y «yo soy el primer gran sorprendido», asegura el ministro de Consumo, Alberto Garzón. Un debate nacido de una entrevista en un medio británico y casi monopolizó la campaña electoral de Castilla y León. «Me gusta que se haya abierto el debate sobre cómo nos alimentamos y el impacto que tiene en nuestra salud y en la del planeta», explica Garzón. «El modelo de producción de carne actual es insostenible», añade tras hablar de este tipo de instalaciones.

En una intervención previa a la presentación del informe 'Atlas de la carne' presentado por la oenegé Amigos de la Tierra, el ministro de Consumo ha defendido un modelo económico sostenible: «Tenemos que reconocer los límites del planeta e introducir nuestra economía en ellos. Si no lo hacemos está en peligro la vida», advierte.

Después de un mes de debate sobre la agricultura intensiva y los costes medioambientales de este tipo de instalaciones, Garzón asegura que «no es un tema anecdótico». «En verano ya se habló del tema y parte de las elites de nuestro país no supo leer con acierto lo que a la gente le preocupa y es el modo en cómo nos alimentamos», apostilla.

Alimentación 'eco' y sostenible

Las granjas intensivas en España han de comunicar sus emisiones anuales y disponer de una Autorización Ambiental Integrada (AAI) positiva, siempre que tengan más de 2.000 cerdos de cebo de más de 30 kilos o, por ejemplo, más de 40.000 plazas de gallinas ponedoras.

«Vivimos en el fetichismo de la mercancía», señala Garzón, «y eso nos hace olvidarnos de cómo se ha producido la mercancía», apostilla. El 10 % de la superficie agraria en España ya es ecológica y supera los 2,4 millones de hectáreas en 2020, según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Sin embargo, la ganadería aún tiene una asignatura pendiente. Este sector emite el 14,5% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero (GEI), según alerta la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en su informe Enfrentando el cambio climático a través de la ganadería.

De hecho, la producción de carne y leche de vacuno lideran la lista, con el 41% y el 29% respectivamente, mientras la carne de cerdo y los huevos de aves de corral contribuyen con el 9% y el 8%.

«Hace dos años, muchos nos dijeron que el Ministerio de Consumo no iba a tener incidencia y las decisiones de consumo afectan a nuestra vida de muchas maneras posibles», explica Garzón. «Cuando se abre una polémica de este tipo, cada vez hay más gente que empatiza con ella y ese es el camino que hay que tomar», añade.

Consumo de carne insostenible

En las casi 100 páginas del Atlas de la carne presentado por Amigos de la Tierra y con datos mundiales, la conclusión es clara: «no es sostenible». «La ciencia asegura que para afrontar la emergencia climática hay que reducir el consumo de carne», revela Andrés Muñoz, responsable de soberanía alimentaria de la oenegé.

Una consumición que en «los últimos 20 años se ha duplicado hasta alcanzar los 320 millones de toneladas», según datos del informe. «Esto se escapa a la capacidad que tenemos», apostilla Muñoz.

Una producción, comenta el responsable de Amigos de la Tierra, «está escasamente regulada». «El poder interviene como categoría política», advertía minutos antes el ministro Garzón. «No todos los políticos tienen la misma influencia», añadía.

El pasado 2021, la producción de carne en España superó el récord de 2020 y la cifra, aún sin los datos de diciembre, alcanzó los 9,1 millones de toneladas, según cifras del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. «El consumo de carne está creciendo en los países emergentes y nosotros somos culpables, porque hemos exportado ese modelo», advierte Muñoz. De hecho, sólo China consume un tercio de la producción mundial total.

En España, el consumo es de 52 kilos por habitante al año, «pero lo sostenible dicen los científicos son 21 kilos anuales», contrapone Muñoz.

El Atlas de la carne de Amigos de la Tierra revela que, cada vez más, los habitantes del planeta «consumimos más cerdo y pollo». «Solo las aves supondrán la mitad del crecimiento del consumo de carne en los próximos años, porque el precio y el contenido en grasa es menor», explica Muñoz.