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El nanocoche biplaza de Acciona, Silence 04, que mide poco más de dos metros de largo.

Precio y energía por suscripción, las claves del «rompedor» nanocoche eléctrico de Acciona

ODS 11 Ciudades sostenibles ·

Silence SO4 es la apuesta de la compañía, que se alía con Nissan para cambiar la movilidad urbana europea con un modelo de baterías intercambiables

Lunes, 8 de julio 2024

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No es un coche ni una moto: es un vehículo ligero de cuatro ruedas; tiene un tamaño mínimo, pero alberga dos plazas y espacio de maletero; es 100% eléctrico, pero no necesariamente necesita ser enchufado para su recarga y, aunque los conductores están familiarizados con ellos en otros mercados como el chino, es la primera vez que en España -y Europa- se va a comercializar uno de sus características. Llega al mercado con el nombre de Silence S04 y es la estrategia de Acciona para aportar una «solución diferencial» a la movilidad urbana sostenible.

No es de extrañar que, con esta carta de presentación, el CEO de la compañía, José Manuel Entrecanales, haya calificado de «modelo rompedor» la apuesta que hacen con la fabricación y comercialización de este nuevo vehículo compacto, cuyo principal elemento innovador es el de su sistema de baterías intercambiables en estaciones habilitadas para ello. «Ya existen varios vehículos pequeños eléctricos, pero la gran virtud de Silence S04 es que puede ser más asequible porque da la opción de separar la propiedad de la batería de la del coche», concretó.

Con ello, pretenden acabar el actual modelo que impera en el uso de eléctricos en las ciudades. Eso es, mover un turismo muy caro, de grandes dimensiones, que requiere de infraestructura nueva en las viviendas -y fuera de ellas- para su recarga para, realmente, hacer trayectos de no más de 10 kilómetros diarios en la ciudad. «Eso es un desajuste en el uso práctico de los vehículos que queremos solucionar con este proyecto», destacó el CEO de Acciona. Proyecto que, por cierto, reconoció no está exento de riesgo. «Se tiene que vender mucho -reconoció- para que sea rentable».

Nissan, con la que ha firmado un acuerdo y en cuyas antiguas instalaciones de la Zona Franca de Barcelona se fabricará íntegramente el nuevo vehículo, será la encargada de distribuirlo de forma inmediata en Francia e Italia y, a partir de septiembre, en otros países europeos.

Para cumplir objetivos, la compañía ha trabajado sobre los tres conceptos que más reticencias provocan entre los compradores a la hora de elegir la movilidad eléctrica: el alto precio, la obsolescencia de las baterías y su mantenimiento y, sobre todo, la incertidumbre que rodea a las posibilidades de recargar y la autonomía. Por cada uno de los obstáculos, Acciona hace una propuesta.

  1. Electrolineras

    Baterías por suscripción, la gran novedad

La primera y más relevante es el sistema de baterías. No hay otro vehículo de cuatro ruedas de sus características en el mercado europeo que las lleve de quita y pon. Concretamente, y aunque pesan unos 40 kilos cada una -lleva dos-, el usuario puede sacarlas del lateral del coche como si fuese una maleta de ruedas, colocarla en una estación de recarga en los establecimientos habilitados para ello y cambiarla por otra llena es una operación que, aseguran, dura 30 segundos. Y, aunque lo cierto es que hay que cogerle el truco, no requiere de la ayuda de ningún técnico.

Acciona ya tenía experiencia con este sistema porque las baterías son las mismas que utilizan sus motos eléctricas. Ahora, «después de tres años de trabajo», han logrado trasladar el modelo a un vehículo de cuatro ruedas y biplaza compacto. «No hay baterías extraíbles con tanta potencia como las nuestras», defendió Calos Sotelo, director de movilidad de Acciona durante un multitudinario evento de presentación celebrado el lunes 8, día en el que el vehículo sale oficialmente a la venta.

Este paso más allá viene a responder a una necesidad que han detectado después del «éxito comercial» de las motocicletas Silence. Esto es, que estas últimas no son para todos los públicos por cuestiones de seguridad -«a la gente no le gusta ir a la intemperie»- y usabilidad. De ahí que con el nanocoche pretentan «llegar a más gente».

Interior del biplaza eléctrico compacto. Los asientos van a distinto nivel para dejar margen de maniobra al conductor. En la versión cargo el asiento del copiloto desaparece para servir al transporte de paquetería.

El intercambio se haría en estaciones de servicio habilitadas. Para realizarlo previa reserva, el usuario debe pagar un servicio de suscripción. La cuota fija mensual oscila entre los 40 y 50 euros, en función del número de ciclos de recarga que necesite el usuario para su rutina. Si se supera lo contratado, se pagan 5 euros adicionales por cada carga completa.

Estas estaciones, que Sotelo denominó electrolineras, suman ahora mismo 140 en los centros urbanos y áreas metropolitanas de toda España, con mayor presencia en Madrid y Barcelona. «El objetivo es llegar a los 200 puntos a finales de año», dijo. Ya existen acuerdos con estaciones de servicio como las de Cepsa o Shell, pero el objetivo es ir ampliando estos acuerdos y sumar puntos de intercambio de recarga diversos, para que puedan estar, por ejemplo, en centros comerciales o aparcamientos. La última fase, «la más difícil de alcanzar» -reconocen-, es la de colocar en la vía pública las estaciones de intercambio de baterías.

  1. 3.000-10.000-16.000 euros

    Precio 'acordeón' para distintos públicos

Este sistema, que permite al usuario olvidarse del mantenimiento de la batería, de su vida útil o de su coste a largo plazo -ya que del monitoreo del estado de las baterías se encarga Acciona- es el que, precisamente, permite rebajar el precio de compra del vehículo. Entre un 30 y un 40% de descuento del precio final, que ronda los 10.000 euros sin baterías, si se cuenta con las ayudas Moves III que el gobierno acaba de ampliar y los descuentos en la declaración del IRPF. A este coste, habría que sumar la suscripción mensual que se adapte a las necesidades del propietario ya citadas.

Pero, también como novedad, quienes así lo quieran pueden adquirir el coche con las baterías incluidas y recargarlas cuando lo precise en un enchufe convencional de casa. Al transportarse como un 'troley', la operación es sencilla y no requiere de instalaciones particulares o colectivas en cocheras.

149 km Autonomía

Las dos baterías intercambialbes del nanocoche aportan casi 150 kilómetros de autonomía aunque esté pensado para trayectos cortos urbanos.

85 km/h Velocidad

Es la velocidad máxima con dos baterías que alcanza la gama más alta del Silence 04. Hasta 70 km/h con una batería. Para el modelo sin carné de conducir la velocidad máxima es de 45 km/h.

140 Electrolineras

Es la cifra de puntos donde intercambiar las baterías repartidas por España. Hay 4.500 baterías disponibles en la actualidad. Tardan 2 horas en cargarse en estaciones y 6 en viviendas.

También se puede enchufar, como tradicionalmente se viene haciendo con los vehículos eléctricos clásicos, en cualquier estación de recarga convencional. Sumarle las baterías en propiedad añade más de 5.000 euros al precio final del coche. Estas, eso sí, son comunes a todos los productos existentes -y que se puedan lanzar en el futuro- de Acciona.

El perfil de compradores de estos vehículos también varía en función de sus prestaciones. La versión del Silence S04 L7e alcanza los 85 kilómetros/hora, lo que hace posible, incluso, acceder a las vías rápidas si el trayecto lo requiere. Quienes no necesiten esta última característica pueden optar por la versión L6e, con idéntica capacidad de batería -autonomía de 149 kilómetros- pero con una velocidad máxima limitada a 45 kilómetros/hora.

La primera versión requiere el carnet de conducir B y la segunda, homologada como cuadriciclo ligero, puede conducirse en España, al igual que en la mayoría de los países europeos, desde los 15 años con un carnet AM (licencia de ciclomotor).

Así, tal y como recordó Juan Montilla, director global de marketing e innovación de la compañía, el vehículo puede adaptarse bien a la tendencia que demuestra el mercado: cada vez más jóvenes sin permiso de conducir. Se espera que el 50% de las ventas sean por parte de conductores de entre 15 y 29 años.

  1. Todo en una 'app'

    Contra los problemas de autonomía, conexión a internet

La autonomía del nanocoche es de 149 kilómetros gracias a sus dos baterías. Quienes opten por comprarlas tendrán que saber su estado y su vida útil cuando realicen el matenimiento de sus vehículos. Quienes tengan un modelo de sucripción cuentan con una aplicación móvil como alidada, donde se recopila toda la información.

Ubicación de las electrolineras, tiempo de carga restante, necesidades de batería en función de los trayectos que se vayan a realizar, previamente establecidos en el navegador de la aplicación... La conectividad, por la que también hay que pagar una cuota (mensual de 3 euros o anual de 30, según se elija), es otra de las claves del nuevo coche.

Con ella, si no se tiene la batería en propiedad, se debe reservar la batería antes de acudir a cambiarla en la electrolinera de turno. También se puede hacer en casa, pero se pagará 5 euros por cada ciclo de carga extra. El funcionamiento del pago por suscripción obliga a registrar una tarjeta de crédito con datos personales en la app, y al final, en función de los usos si se supera el 'pack' mensual, se emitirá la factura correspondiente.

My Silence es la aplicación móvil a través de la cual se gestiona íntegramente el uso del vehículo, desde abrirlo o cerrarlo, hasta dar permiso para compartirlo o gestionar la recarga de las baterías.

Además de la información sobre las baterías, se puede abrir y cerrar el coche desde ella, entre otras acciones. La más importante, quizá, sea la de abrir el vehículo mediante permisos particulares al 'sharing'. Esto también hace del vehículo una alternativa para empresas que requieran de flotas de vehículos compartidos.

¿Puede encontrarse el usuario con el vehículo y no encontrar donde intercambiar una batería nueva? Desde Acciona se comprometen a que el 80-90% de las baterías estén cargadas y disponibles. En total, hay 4.500 desplegadas por ahora por la geografía española, pero -dicen- realizan un monitoreo de las necesidades de cada punto geográfico para reforzar el servicio en caso de necesidad. «Si tenemos en cuenta que tardan dos horas en recargarse en sus estaciones, sería difícil que hubiese problemas para cubrir la demanda», valoran desde la compañía.

«Ojalá la red de electrolineras sea tan extensa en unos años que se pueda viajar a Cabo Norte solo intercambiando baterías extraíbles», concluyó el director de Movilidad de Acciona.

Fabricado en la Zona Franca de Barcelona y distribuido en Europa con Nissan

El nuevo vehículo de Acciona será fabricado íntegramente en la Zona Franca de Barcelona, en las antiguas instalaciones de Nissan. Algo que, destacaron los responsables del proyecto durante su presentación, no es irrelevante si se tiene en cuenta que uno de los objetivos de Europa, además de la reducción al 50% de las emisiones contaminantes en las ciudades para 2035, es la reindustrialización del Viejo Continente. «No podemos seguir perdiendo industria», reclamó Carlos Sotelo, director de Movilidad de la compañía durante la presentación del nuevo Silence SO4.

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