Cantabria lo tiene todo y sin ir más lejos

¿Playa o montaña? La nueva ruta nacional de Binter permite disfrutar de toda su oferta tras un vuelo directo de menos de tres horas

N.M. LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.

Cuando se dice de Cantabria que es infinita no es por casualidad, pocos territorios pueden presumir de una oferta de ocio tan variada en tan poco espacio. Cantabria necesita sólo 5.000 kilómetros cuadrados para ofrecerlo todo y brindar la oportunidad de disfrutar de playa, montaña, la mejor gastronomía o una nutrida oferta cultural. En poco más de una hora se puede recorrer la Comunidad de un extremo a otro, de Norte a Sur, de Este a Oeste, da igual la dirección elegida, no importa el destino marcado, por el camino Cantabria regala imágenes inolvidables, postales que hacen que sólo el trayecto ya merezca la pena.

A menos de tres horas en vuelo directo desde Canarias a bordo de uno de los modernos Embraer de Binter, Cantabria convence por sus múltiples encantos.

Grandes, pequeñas, urbanas, agrestes, recogidas y tranquilas o abiertas al Mar Cantábrico; playas para disfrutar en familia, para los amantes de los deportes acuáticos o solitarios arenales donde desconectar del mundo.

Kilométricos arenales como los de Berria, El Ris o La Salvé al este; El Puntal, Somo, Loredo y El Sardinero en el centro y Oyambre y Gerra al oeste de la Comunidad. Pequeñas playas con escaleras que ponen a prueba la forma física de quienes deciden acceder a ellas como Mataleñas o Langre. Arenales entre acantilados que parecen recién salidos de una escena de Juego de Tronos como La Arnía o Covachos. Una variada oferta en la que destacan también las 11 playas con bandera azul de Cantabria.

Cantabria es la tercera comunidad autónoma más pequeña de España, pero una de las más ricas en cuanto a su formidable abanico de paisajes y ambientes: Costas jalonadas de acantilados; valles siempre verdes comunicados por espectaculares pasos de montaña; la cordillera culminando en las torres de Picos de Europa...

Una completa oferta de turismo de naturaleza que se ha visto reforzada en los últimos años gracias a la potente infraestructura de alojamientos rurales, una de las más importantes de España. Una opción ideal para viajeros que buscan desconectar sumergidos en un entorno rural, sin necesidad de prescindir de las comodidades que pudieran tener en cualquier otro tipo de alojamiento turístico. La peculiar naturaleza de Cantabria la convierte también en destino preferente para los amantes de los deportes al aire libre. Canoa, rafting, escalada, rutas a pie, caballo o 4x4, surf, barranquismo, puenting... además, con más de 6.000 cuevas, Cantabria es un auténtico paraíso subterráneo para los aficionados a la espeleología.

El Parque Nacional Picos de Europa, es una de esas paradas que nadie debería pasar por alto en su viaje a Cantabria. En tan sólo 4 minutos, el Teleférico de Fuente Dé sitúa al viajero a 1.823 metros de altitud salvando un desnivel de 753 m, sin duda, la forma más espectacular de acceder al corazón del parque. Desde la estación superior, la belleza sobrecogedora del paisaje queda accesible a cualquier visitante, y supone el punto de inicio de múltiples rutas para disfrutar de la montaña.

A los pies de la imponente pared de Peña Vieja, se encuentra el hotel Áliva, un hotel familiar ubicado en un marco incomparable, desde el que se pueden realizar numerosas excursiones, contemplar noches estrelladas o disfrutar de deliciosos platos elaborados con productos típicos de la comarca de Liébana.

Mención especial merece el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, parada obligatoria para los amantes de los animales y la naturaleza, no importa la edad, están muy equivocados quienes piensan que Cabárceno es un plan reservado para familias. El parque sorprende a quien lo visita, no sólo por la rica variedad de especies animales de los 5 continentes que conviven en semilibertad, sino por su increíble paisaje kárstico por el que zigzaguean más de 20 kilómetros de carretera. Un consejo para quienes están planeando la visita, dedicar el día completo, al menos, hasta media tarde.

Y los que busquen un plan que aúne naturaleza e historia, solo tienen que elegir algunas de las cuevas prehistóricas repartidas por la Comunidad, 10 de ellas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Comenzando por las mencionadas cuevas prehistóricas y terminando por una de sus últimas y más importantes incorporaciones, el Centro Botín, la oferta cultural de Cantabria es inmensa.

Museos, centros de interpretación, palacios, casonas, festivales y fiestas populares, la cultura se manifiesta de cientos de formas en Cantabria, convirtiéndola en el destino perfecto para quienes buscan disfrutar de ella en sus vacaciones.

En definitiva ¿por qué prescindir de algo cuando puedes tenerlo todo? Este verano, como todos, Cantabria te espera con los brazos abiertos.

Si ya te has decidido, reserva tus billetes y prepara tu equipaje para empezar a disfrutar de toda la variedad que ofrece Cantabria.