DANIEL CRESPO

Estos son los tatuajes que no te 'dejan' trabajar

Algunos diseños muy comprometidos están siendo eliminados con láser para que no interfieran en la búsqueda de empleo. De hecho, hasta los diseños 'inofensivos' no son bien vistos en cuerpos policiales, líneas aéreas, supermercados y otros sectores, que los prefieren tapaditos

Solange Vázquez
SOLANGE VÁZQUEZ

Cualquier profesional del tatuaje medianamente sensato hace la misma advertencia. Y eso que va en contra de sus intereses: 'Hay que pensarse mucho lo de tatuarse, que es para siempre'. Ellos saben mejor que nadie que plasmarse algo en la piel con tinta es algo muy serio. Tanto, que puede influir a la hora de buscar trabajo, es decir, a la hora de ganarnos la vida. ¿Hasta qué punto es esto cierto?

«Cada vez importa menos. Pero, ojo, hay sectores que siguen siendo muy conservadores en este sentido, como la banca, el ámbito educativo, los negocios de restauración de cierto nivel... –indica Ibon Olazabal, director general de WALT, consultora de selección de personas del grupo Evolus–. En estos campos se sigue considerando que hay clientes que no empatizan con esa estética del tatuaje, aunque ya no tengan las connotaciones marginales de hace unos años si están bien hechos y su significado no es problemático». Aun así, él aconseja, lo mismo que los tatuadores, que uno evite colocárselos en zonas muy visibles del cuerpo, «como la cara», porque en una entrevista de trabajo resultan «muy invasivos visualmente».

Y Olazabal lanza otra advertencia: «Si tienen cualquier significado que te etiquete de alguna manera, te va a limitar al buscar trabajo, cuidado». Al final, las selecciones de personal las hacen profesionales que, para lograr toda la información posible sobre los candidatos, atienden a muchos detalles, no sólo al currículum. Gestos, forma de expresarse, indumentaria, corte de pelo... Estos aspectos se pueden trabajar o cambiar de cara a un cásting o entrevista, pero un tatuaje visible... Ahí está, dando información sobre nosotros, queramos o no. Es decir, son unos 'chivatos'.

«Si te vas a dedicar al ámbito de la investigación o a campos creativos, no hay tanto problema, se busca el talento y ya está. Pero, en empleos de cara al público... lo de los tatuajes puede seguir pesando», indica Olazabal.

De ahí que muchas personas estén recurriendo a las dos formas de quitar o disfrazar un tatu: el láser, que es un proceso caro y largo para eliminarlos, y los 'covers', tatus que cubren otros diseños que resultan feos, pasados de moda o problemáticos laboralmente.

¿Cuáles entran en conflicto con la aspiración de encontrar empleo? Un ejemplo: si tienes el famoso ACAB ('All Cops Are Bastards', es decir, 'todos los polis son unos cabrones') en la piel y vas a opositar a un cuerpo de Seguridad del Estado, seguro que querrás eliminarlo.Y este supuesto es real: personas con bandazos vitales hay y seguirá habiendo.En estos casos uno puede optar por intentar eliminarlo antes de las oposiciones, «aunque cuesta bastante». Es un proceso largo: «Échale un añito», indica Carolina Morales, del estudio 958 Tattoo Granada. Por supuesto, depende de la magnitud del diseño, de su antigüedad..., de muchos factores.

Esta misma semana, Carolina ha tenido un caso curioso en su gabinete. «Es un chico que quiere entrar en el Ejército y, como no les dejan llevar tatus en lugares visibles, se quiere quitar uno del brazo, pero mientras tanto se está haciendo otro en barriga y pecho. Vamos, que la gente se los borra de un sitio y se los pone en otro, ja, ja», comenta. Ahora mismo, en su estudio tienen unos 80 clientes quitándose tatuajes con láser, sobre todo aspirantes a hacer carrera militar o policial y examantes arrepentidos.

Polémica en la Guardia Civil

«Este mismo martes ha venido uno con un tatuaje antiguo en el bíceps y quería que se lo tapase con otro. Le aconsejé, claro, hacerse encima algo más grande, que le llegase hasta el pliegue del brazo (donde te sacan la sangre, para que nos entendamos). Y me dijo que no, que no, que no podía, que era comercial de productos farmacéuticos y que se le podía ver cuando trabajaba... Y que eso no podía ser. Así que, nada, optamos por algo más pequeño», apunta Alfredo Evangelista López, tatuador y gerente de Al Toccino Tattoo Studio Zaragoza.

Aunque la gente tatuada suele usar pulseras, camisas de manga larga, cuellos subidos, maquillajes o incluso apósitos para tapar tatus en el trabajo, lo normal es que se cansen y que recurran al láser. Enriko Puente, de 62 Rosas Tattoo, se dedica exclusivamente a ello. Y, claro, ve de todo. «Sobre todo, signos políticos y tatuajes que por sus características son agresivos, como armas, calaveras, signos de muerte, religiosos, sexuales o apología de drogas...», enumera el experto. Entre sus clientes habituales hay empleados (o aspirantes a puestos de trabajo) de distintos gremios: sobre todo, personal de a bordo de compañías aéreas, especialmente azafatas y azafatos, y jóvenes que quieren entrar en la Guardia Civil.

«Estos, una vez dentro, ya los llevan a la vista. Pero para entrar no. Ahora hay polémica porque quieren hacérselos quitar, cuando parecía que ya iban a legalizar entrar al cuerpo con tatuajes visibles», apunta. Según el especialista en láser, entre su clientela también hay un buen ramillete de personas que quieren trabajar en firmas muy conocidas –ciertas cadenas de supermercados, grandes almacenes, bancos y cajas de ahorro– que no ven con buenos ojos los tatuajes, «aunque cada vez hay más excepciones».

Los más borrados

  • Esvásticas Aunque nos parezca mentira, se siguen tatuando. Algunos de sus portadores llegan al estudio justificando que es un símbolo hindú antiquísimo, tomado luego por los nazis. Y es cierto. Pero sus connotaciones negativas están tan extendidas que podemos decir que es la bestia negra de los tatus.De hecho, muchos tatuadores profesionales se niegan a hacerlos. Para buscar trabajo, son más que problemáticos. Llevar una esvástica visible es una marca que en la mayoría de los lugares no van a querer ni ver. Lo mismo que las cruces solares (en origen celtas), también 'robadas' por la iconografía nazi.

  • 88 Otro tatuaje nazi que se sigue haciendo... y borrando. Para quienes no lo sepan, la hache es la octava letra del alfabeto y dos ochos unidos son HH. Es decir, el saludo nazi por excelencia: '¡Hail Hitler!'. Si los contratadores conocen este significado, tus aspiraciones laborales se irán al traste casi seguro. Sobre todo, si vas a opositar a un puesto en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, donde la legislación va variando, pero de ninguna manera está permitido llevar ningún tatuaje que pueda resultar ofensivo.

  • Escudos de fútbol Como todo lo que polariza a la población, son problemáticos a la hora de buscar trabajo.Sobre todo, si quien hace el cásting es del equipo rival.

  • Motivos sexuales Pocos se atreven con estos diseños. ¿Imaginan a alguien pidiendo trabajo en un colegio con un tatu de un pene visible?