¿Un reloj inteligente para controlar la diabetes?

Hay una auténtica carrera por que estos dispositivos incluyan una aplicación para medir el nivel de azúcar

SARA BORONDO

Los relojes inteligentes empezaron como simples apoyos de los teléfonos móviles, pero poco a poco han ido incorporando funciones propias, enfocadas, sobre todo, a controlar la salud de quienes los llevan. Contadores de pasos, medidores de la presión arterial y hasta de los niveles de oxígeno. La última revolución llegó de la mano, como es habitual, del Apple Watch, al incorporar la opción ¡de realizar un electrocardiograma! Pero ahora se sabe que esa era la penúltima revolución: este año la principal innovación de los smartwatches serán los medidores de azúcar en sangre, al menos en el Apple Watch y en el Galaxy Watch de Samsung, los más populares.

Esta nueva ampliación de las que parecen infinitas prestaciones de estos relojes esta está pensada para las personas con diabetes, que actualmente controlan su nivel de azúcar pinchándose dos veces al día –se deposita una gota de sangre en una tira reactiva de papel– y utilizando un glucómetro.

¿Cómo hará esa tarea un reloj? Las tecnologías que se espera utilicen el Apple Watch como el reloj inteligente de Samsung son diferentes, pero es probable que ambas se basen en la información facilitada por un sensor óptico. El Instituto de Tecnología Avanzada de Samsung ha publicado en enero de este mismo año una investigación conjunta con científicos de varios organismos (entre ellos el MIT de EEUU) en la revista 'Sciences Advances' sobre las prometedoras posibilidades de utilizar la huella dactilar para controlar la glucosa usando la espectroscopia Raman, que analiza el comportamiento de la luz al rebotar en un ángulo determinado contra la piel.

En los últimos años se ha comentado en varias ocasiones que Apple está también intentando incorporar esta función en sus relojes inteligentes –al parecer, se trataba de una de las aspiraciones de Steve Jobs– y cuenta con tecnologías patentadas en esta misma dirección, una de ellas registrada hace más de dos años y que proponía la espectroscopia de absorción utilizando infrarrojos de onda corta y de onda media: al atravesar la piel, la sustancia que se quiere detectar absorbe energía en ciertas longitudes de onda. Precisamente esta es la limitación de esta técnica, ya que si hay múltiples sustancias se puede dificultar su detección, por lo que los investigadores están tratando de utilizar la espectroscopia Raman. Según el medio 'Korea IT News', Apple está ya probando la fiabilidad de las distintas tecnologías para incluirlo, probablemente, en el Apple Watch 7. En los últimos años Apple ha contratado a varios expertos de empresas que investigan cómo controlar la salud de los usuarios.

Aunque las novedades que incorporen el Apple Watch y el Galaxy Watch de Samsung con las más esperadas por el gran público por tratarse de los dos modelos más vendidos, esta innovación para diabéticos no es una idea nueva.

De hecho, son varias empresas que se han sumado a esta carrera y están investigando e incluso han sacado al mercado algunos productos similares. Estas son algunos.

Con un parche

Fitbit, firma que en su día fue la referencia en pulseras de monitorización, trabaja en la posibilidad de controlar los niveles de azúcar de los usuarios de sus relojes inteligentes con el fabricante de glucómetros One Drop para que los datos recogidos quedaran reflejados en los relojes de la marca. Además, en 2018 invirtió 5 millones de euros en Sano, una empresa que está trabajando en un glucómetro poco invasivo consistente en un parche.

Debajo de la epidermis

Tal es el interés que este campo de investigación despierta que ha habido algunos intentos de crear relojes inteligentes que tuvieran la función exclusiva de controlar los niveles de azúcar en el usuario. Uno fue el K'Watch Glucose, un modelo de glucómetro equipado con una tecnología consistente en un sensor bioquímico que medían el nivel de glucosa no en sangre, sino debajo de la epidermis, sin dolor. No ha salido, sin embargo, a la venta.

También analiza el sueño

El que sí se ha presentado ya es el Hela Bio Smartwatch, que está en fase de prototipado. Los fabricantes afirman que, además de medir la glucosa, ofrecerá información de la presión arterial, realizará un seguimiento de la actividad física del usuario, analizará el sueño y controlará el ritmo cardiaco. Para controlar el nivel de azúcar no será necesario ningún pinchazo, sino humedecer el dedo con una gota de sudor y presionar ligeramente unos segundos en el sensor colocado en la correa de la pulsera –y que habrá que cambiar cada catorce días–. Tiene previsto un precio de venta de 190 euros.

Acceso del médico a los datos

La empresa japonesa Quantum Operation presentó en la feria de electrónica CES celebrada hace unas semanas en EE UU un medidor continuo de glucosa en sangre sin necesidad de pinchazos utilizando una tecnología de detección de espectro y que también serviría para que el médico controlase estos datos de forma remota. Este dispositivo también podría leer la presión sanguínea y realizar electrocardiogramas, aunque es un prototipo aún.

Puede provocar molestias

Lo que sí se está utilizando ya desde hace un tiempo son los sensores implantados bajo la piel, conocidos como Monitorización Continua de Glucosa (CGM en inglés). Estos envían la información del azúcar a una aplicación del teléfono móvil, aunque es un dispositivo que puede producir molestias locales. Además, puede detectar las alteraciones del azúcar en sangre con retraso, según esté programada cada medición. A la venta están ya dos modelos el Eversense CGM tech de Senseonic y el Medtronic Dexcom G6.