Eso que sale en 'Black Mirror...'

Las series tecnológicas nos presentan un futuro prometedor y aterrador

Isaac Asenjo
ISAAC ASENJO Madrid

Cada vez son más las series y películas que se adentran en el futuro tecnológico. ¿El resultado? prometedor y aterrador a partes casi iguales: Desde el mundo globalizado hiperconectado muy parecido al que vivimos de 'My Holo Love' a la monitorización mediante un chip a través de nuestro cerebro en 'Black Mirror'. Hacemos un repaso a títulos futuristas de ayer y de hoy para comprobar cuánto de ficción y cuánto hay de realidad hay en sus tramas.

'Years and years' (2019)

Esta serie británica mira a nuestro presente y solo ve problemas. Y no solo en los avances tecnológicos. En ella se habla de un transhumanismo que implicaría un trasvase de la conciencia humana a la nube, donde se convertiría en datos digitales. La idea, por loca que parezca, no dista tanto de la realidad. El multimillonario Elon Musk, fundador de Tesla, ya está probando cosas en este sentido con una empresa llamada Neuralink. Se espera que este año haga las primeras pruebas de sus chips cerebrales en voluntarios humanos.

'Mr. Robot' (2015)

Este thriller vanguardista refleja realidades a las que nos aproximamos ya. El título coge señales de la actual economía mundial para crear un mundo que, aunque sea fantástico, todavía es comprensible. Una criptomoneda emerge como forma de pago confiable debido a que se plantea un escenario post-colapso bancario donde los registros de las deudas de los ciudadanos fueron destruidos y fueron suspendidos los servicios de pago y financiamientos.

'Black Mirror' (2011)

La serie de ficción se estrenó en 2011 y es una fuente inagotable de dilemas filosóficos en la relación entre el ser humano y las nuevas tecnologías. Y muchas cuestiones que al espectador le pueden parecer aún futuristas ya tienen réplicas muy similares en la vida real. El mundo virtual de San Junípero todavía no existe pero se puede acercar con el metaverso de Zuckerberg. Sí existen los drones abeja y también las aplicaciones que puntúan a las personas o negocios. ¿Y lo de hablar con los muertos? Bueno por ahora, la realidad virtual ha hecho posible que una madre vuelva a 'reunirse' con su hija. Un experimento terapéutico y muy inquietante, donde nuevamente la realidad supera la ficción.

'Minority Report' (2002)

Steven Spielberg y Tom Cruise nos enseñaron el marketing personalizado y los sistemas de reconocimiento facial. ¿A quién no le ha aparecido en su navegador un anuncio de un viaje o unas zapatillas que había estado mirando por Internet? Los anuncios todavía no nos llaman por nuestro nombre, pero tiempo al tiempo. Y respecto al reconocimiento facial, es una tecnología que ya está disponible.

'Star Wars' (1977)

La princesa Leia recurría a hologramas para decirle a Obi-Wan Kenobi que era su única esperanza. Eso era en 1977 y hoy son una realidad. De hecho, como truco óptico son más que posibles y realistas; el problema es que uno en 3D como el que proyecta R2-D2 en el aire aún es un gran desafío. El MIT lo ha logrado, aunque a muy bajas resoluciones. «Existen algunas empresas que han hecho avances limitados, aún no tenemos una solución escalable en el mercado. El contexto actual, en el que soluciones de comunicación más allá del metaverso son necesarias pueden propiciar el desarrollar de esta tecnología», explica Josep Curto, profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación y director del máster de Inteligencia Artificial de la UOC.

'Blade Runner' (1982)

En la cinta vemos pantallas, videollamadas y robots sofisticados. Las dos primeras no tienen secretos para nosotros y la calidad de vídeo, por cierto, es muy superior a la vista. Además tenemos filtros. En cuanto a lo tercero, la inteligencia artificial está avanzando y ya hay quien ha construido un androide a su imagen y semejanza. Pero las creaciones no pueden ni de lejos cubrir todas las acciones de los replicantes de Ridley Scott. Eran tantas, que pasaban por humanos. En España se han visto los perro robots de Boston Dynamics o la popular humanoide Sophia, modelos que suelen causar revuelo pero que presentan bastantes limitaciones. «El reto es que sean sistemas responsables, que no lleven a una manipulación a gran escala de las personas o empresas, ahí estaría sería el gran peligro que tendríamos al explotar los vínculos empáticos de los humanos», destaca Curto.

Los Supersónicos (1962)

Pese a no ser exactamente lo que vaticinaban William Hanna y Joseph Barbera, en 1962, cuando crearon la conocida serie, algo se acercan. No hay coches voladores, ni las casas están suspendidas por los cielos, pero en cada capítulo aparecen gadgets y dispositivos tecnológicos que parecían ridículos en aquella época como las pantallas planas con las que hacemos videollamadas o los relojes inteligentes. En la producción se introducen temas que cobran relevancia hoy en día como la conectividad, la aplicación del Internet de las cosas (IoT), la seguridad, privacidad y la digitalización de ciertas tareas dentro de las casas inteligentes. Nuestra realidad no cumple con las visiones futuristas de la ficción pero estamos cerca. «Con el despliegue del 5G, la progresión que puede alcanzar el mercado de la domótica es inimaginable. Me atrevería a decir que estamos ante el comienzo de un gran desarrollo y despliegue tecnológico en todas las viviendas españolas», Paula Lamo Anuarbe, Doctora en Ingeniería Industrial por la Universidad de Cantabria y directora del Máster en Internet de las Cosas en la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR).