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Una educación cada vez más digital

Así son las herramientas interactivas que están cambiando la forma de aprender

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

El confinamiento de marzo nos obligó a casi todos a cambiar las rutinas y formas de trabajar. Los profesores, por ejemplo, pasaron de tener delante a 25 alumnos a hablarle a una pantalla de ordenador durante horas. Para algunos fue realmente dramático. No tanto por el obligado cambio de escenario, sino porque muchos no tenían las competencias digitales que exige la «teledocencia», así que tuvieron que interiorizar en unas pocas semanas los conocimientos tecnológicos que generalmente se tarda de uno a dos años en conseguir.

«Para muchos fue un reto. Los docentes y los alumnos que ya estaban acostumbrados al uso de estas herramientas pudieron continuar trabajando desde casa sin ningún problema, pero para otros fue un quebradero de cabeza», confirma Ingrid Mosquera, especialista en Didáctica, TIC y aprendizaje activo y profesora en el Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). «Afortunadamente, fue una época de gran solidaridad y nos ayudamos unos a otros, prestándonos materiales y compartiendo consejos», cuenta.

Para los propios estudiantes también fue un cambio brusco. Especialmente para los de Infantil, Primaria y Secundaria, que se vieron privados del contacto de sus compañeros. «Con la formación 'online' nunca vas a poder suplir el factor de socialización que te ofrece la educación presencial, y esto es especialmente importante hasta la Secundaria», señala Mosquera.

Esa es una desventaja, a la que se le suma el hecho de que estudiar «a distancia» requiere una fuerza de voluntad y una planificación que para los más jóvenes es complicado convertir en hábito sin la orientación adecuada.

La ventaja es que dicha autonomía y autorregulación también pueden convertirse en un gran aprendizaje para nuestra vida. En el mundo laboral actual, por ejemplo, la autoformación es clave, pues para ser un empleado competitivo tienes que actualizarte con nuevos conocimientos continuamente. Otras virtudes del 'e-learning' son: la posibilidad de estudiar desde cualquier parte y el desarrollo de competencias digitales, cada vez más demandadas.

Clases en directo

Pero ir al colegio o a la universidad de forma 'online' no solo implica un cambio en el lugar de estudio, también a la hora de diseñar las clases. «Muchos compañeros me dijeron en septiembre que lo primero que iban a enseñar a sus alumnos era a mandar un correo electrónico y a interactuar con algunas plataformas educativas», cuenta Mosquera.

Sobre el formato de las clases 'en línea opina: «Lo que no se puede pretender es que los alumnos estén de nueve de la mañana a cinco de la tarde frente a un ordenador como si estuvieran yendo al colegio presencialmente. Tampoco es viable que los profesores impartan una lección hablando durante dos horas. Si ya en clase cuesta que los alumnos te presten atención, imagínate desde su propia casa».

Su sugerencia es «intentar atraer el interés de los estudiantes con herramientas digitales que les permitan participar de forma activa en la clase, ya sea dando un 'like', respondiendo a una encuesta o haciendo una competición a través de un cuestionario interactivo para asentar conocimientos de forma lúdica».

Precisamente, que los menores pasen mucho tiempo frente a las pantallas es una de las mayores preocupaciones de los padres, sobre todo cuando se trata de alumnos de Infantil. La docente responde: «Lo principal es tener una plataforma de referencia. Es decir, un sitio al que los alumnos puedan dirigirse en busca de apuntes, anuncios del tutor, avisos de deberes. Hay muchas muy completas y con versiones gratuitas como: Genially, Google Classroom o Wakelet. Eso te sirve de base, pero luego puedes mandarles leer un libro, hacer un dibujo, grabar un vídeo, redactar una reflexión en un papel, para lo que no hace falta que estén conectados hasta que lo tengan que entregar».

También existen decenas de 'apps' específicas para cada asignatura (matemáticas, literatura, ciencia), por lo que cada docente deberá valorar cuál le ayuda más para impartir su materia.

Asimismo, Mosquera recomienda dar las clases en directo y no con una grabación, para que el contacto sea más cercano. «Los alumnos lo agradecerán», asegura. Si se desea grabar las lecciones, existen grabadores de pantalla muy útiles: Loom, Screencastomatic, Screen Recorder o Nimbus, son algunos.

A los padres menos «tecnológicos» también se dirige. «Si no controlan las herramientas, pero quieren ayudar a sus hijos, que pregunten a sus profesores, en los centros educativos o consulten sus dudas en las comunidades de padres y docentes de las redes sociales, que hay muchas».

'Apps' educativas de moda

Una de las más completas

Genially

Creada por unos jóvenes cordobeses, esta herramienta permite generar contenidos interactivos sin necesidad de programar o tener conocimientos de diseño. Tiene versión gratuita y de pago. «En la actualidad se está empleando muchísimo para creación de libros digitales, gamificación e imágenes interactivas. Sus posibilidades son casi infinitas», dice Mosquera.

Sin necesidad de registrarse

Wakelet

Es una plataforma totalmente gratuita en la que se pueden crear colecciones públicas (para compartir con todos), ocultas (para compartir con nuestros alumnos), privadas (para crear contenido) o colaborativas (para que nuestros estudiantes colaboren sin tener que registrarse).

Aprendizaje y diversión

Kahoot

Permite crear cuestionarios para competir y aprender de forma lúdica, síncrona o asíncronamente, creando un ránking de puntos entre los alumnos. Quizziz le está ganando terreno en los últimos años.

Todo en uno

Google Classroom

Es la plataforma del navegador Google desde la que muchos profesores están organizando e impartiendo su docencia 'online' o semipresencial. Tiene la posibilidad de asociarse con muchas otras herramientas del navegador (Gmail, Google Calendar, Documentos...) lo que la hace muy práctica y fundamental para quien se mueva en ese entorno.

Participación activa en clase

Nearpod y Mentimeter

Son herramientas que permiten realizar presentaciones interactivas, de manera que los estudiantes no solo estén mirando a una pantalla mientras el profesor habla, sino que puedan participar activamente durante las sesiones 'online' o híbridas, tanto si estan en casa como en clase.