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Twitch: ¿Qué ofrece la nueva red social de moda?

Las emisiones en directo de esta plataforma aglutinan a millones de espectadores en todo el mundo

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

Se llama Twitch y es la nueva red social de moda, que triunfa especialmente entre la juventud. Una plataforma, propiedad de Amazon, diseñada para la retransmisión de vídeos en directo (por 'streaming') que incorpora, además, un chat en abierto, logrando así una gran interacción entre el emisor del contenido ('streamer') y sus seguidores.

Su popularidad ha crecido tanto en el último año que fue precisamente este medio, y no los convencionales (televisión, radio), el que eligieron más de medio millón de espectadores españoles la medianoche del pasado 31 de diciembre para ver la retransmisión de las campanadas. Entre ellos, el ministro de Sanidad Salvador Illa, quien felicitó en Twitter al 'streamer' bilbaíno Ibai Llanos, uno de los españoles más prolíficos de esta red social, por sus cuatro horas de programa en directo aquella noche.

Otro caso destacable es el del 'gamer' (jugador de videojuegos) murciano David Cánovas (alias The Grefg), que logró juntar a 2,5 millones de espectadores en un directo en el que anunciaba la nueva 'skin' (apariencia de los personajes) del videojuego Fortnite. De hecho, a Twitch se la conoce por ser la red social favorita de los 'gamers' y por eso es la que utilizan las empresas de videojuegos para presentar sus nuevos productos, como hizo recientemente Sony con el lanzamiento de la Play Station 5, llegando a obtener un millón de espectadores simultáneos a nivel mundial, según datos de Esports Charts.

Esto es así porque la plataforma, en su origen, nació como un medio para ver jugar a otros a videojuegos, pudiendo hacerles preguntas o conversar con ellos en directo. Sin embargo, el contenido es cada vez más variado. «Ahora todo tipo de empresas relacionadas con la tecnología en general, como las compañías telefónicas, u otros productos, como la ropa, se están anunciando en Twitch», señalan Juan Francisco Gutiérrez Lozano y Antonio Cuartero, profesores de la Universidad de Málaga y autores del estudio 'El auge de Twitch: nuevas ofertas audiovisuales y cambios del consumo televisivo entre la audiencia juvenil'.

«El efecto cuarentena ha tenido mucho que ver con el crecimiento de Twitch y con que se haya diversificado su contenido»

Guillermo sacido

Mucha de la popularidad de la red social se ha labrado durante el confinamiento. «El efecto cuarentena ha tenido mucho que ver con su crecimiento y con que se haya diversificado tanto su contenido. Ahora puedes ver vídeos de gente cantando, dibujando, e incluso cenando, en tiempo real», señala Guillermo Sacido, un madrileño de 25 años que trabaja como compositor de música para medios audiovisuales y que es usuario frecuente de Twitch. «Yo mismo hice, durante abril y mayo, directos de dos o tres horas tocando al piano las canciones que me pedían los seguidores de mi cuenta», expresa.

Otro que usó este medio para un propósito distinto fue el 'youtuber' madrileño Jaime Altozano, que creó el proyecto 'Sala de trabajo durante la cuarentena', una especie de biblioteca virtual para ayudar a sus seguidores a ser más productivos en sus respectivos quehaceres mientras estaban confinados en casa. Por su parte, el 'youtuber' catalán Raúl Álvarez Genes (alias Auronplay) realizó un 'stream' solidario en el que recaudó más de 100.000 euros que destinó a la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL).

Modelo de negocio

«El hecho de que Twitch atraiga cada vez más a una cuantiosa audiencia se debe también al 'salto' de muchos creadores de contenidos a esta plataforma, como youtubers, influencers y hasta estrellas del ámbito radiofónico o televisivo», señalan los investigadores. El actor y humorista Ángel Martín, el periodista Íker Jimenez o el youtuber 'El Rubius', son algunos de ellos, pero a esta moda se han sumado hasta los políticos. En vísperas de las elecciones catalanas, la candidata del Partido Nacionalista de Cataluña en Tarragona, Áurea Rodríguez, se ha estrenado en Twitch para conocer las preocupaciones de los jóvenes del territorio, a quienes retó el pasado 15 de enero a echar una partida de 'Minecraft' a través de esta plataforma. Fuera de España, el gobierno de Reino Unido también ha creado su propio perfil.

Este 'traslado' se debe, especialmente, a su modelo de negocio. «Mientras YouTube, su principal competidor, basa la recompensa a los 'streamers' a través de la publicidad, Twitch monetiza su éxito tanto por la publicidad que logran como por el nú́mero de suscriptores que consiguen». Por lo tanto, un 'streamer' que no se apoye en contratos publicitarios, pero que tenga millones de suscriptores en su canal, puede ganar mucho dinero igualmente.

La diferencia entre el seguidor y el suscriptor de Twitch es que el primero no paga y el segundo sí, y cuanto mejor es el plan al que se suscribe un usuario, más ventajas logra, como emoticonos personalizados o que sus comentarios aparezcan destacados para que el 'streamer' los vea y conteste durante el directo, lo que genera una gran satisfacción en el individuo. «Es una red social mucho mejor pensada para la interacción que cualquier otra», opina Sacido.

La gran acogida de esta plataforma ha despertado, al mismo tiempo, una competencia feroz. Youtube, Instagram o Tik Tok trabajan intensamente para añadir nuevas funcionalidades y que Twitch no les haga sombra. Una de las últimas novedades es que Instagram ha extendido la duración máxima de sus vídeos en directo, que ha pasado de una a cuatro horas, y ha añadido un archivo de directos para almacenarlos por un tiempo limitado.

En cifras

  • 200.000 espectadores diarios tenía Twitch dos años después de su aparición en 2011. Actualmente, llega a los dos millones al día. En 2020, la plataforma contaba con 5,5 millones de usuarios habituales que emitían contenido en directo a través de 76.000 canales. Durante el confinamiento batió todos los récords en el número de seguidores, con un total de 34 millones de horas vistas en un día en el mes de abril a escala mundial. También rompió la barrera de los cuatro millones de espectadores simultáneos.