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'Apps' para no dar tu número de teléfono

Aunque en España no son muy conocidas y se utilizan poco, es un servicio que existe y que está ganando adeptos

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

La mayoría de los usuarios de internet normalmente maneja más de una cuenta de correo electrónico, como mínimo una profesional y una personal, aunque hay quien tiene hasta tres o cuatro y utiliza una u otra dependiendo de la circunstancia. Por ejemplo, la cuenta del trabajo la empleamos, generalmente, para cuestiones estrictamente laborales, mientras que para mandar un documento a un amigo o realizar una compra 'online' solemos recurrir a alguna de nuestras cuentas personales. El hecho de tener más de una dirección de correo electrónico responde a que, actualmente, proporcionar esta información es un requisito casi indispensable en cualquier registro, como crear un perfil en alguna 'app' o apuntarse a un sorteo. Por eso, cuando no nos interesa recibir información publicitaria del proveedor al que hemos dado nuestro email, y para evitar que nuestra bandeja de entrada se llene de spam comercial, recurrimos a una cuenta que utilizamos poco o nada, y nos desentendemos.

El problema es que cada vez es más común que, junto al correo electrónico, nos pidan un número de teléfono. Ahí la cosa se complica, porque la mayoría tenemos solo uno, o dos si contamos con el fijo o el profesional; así que, a no ser que optemos por decir un número al azar y que terminen llamando a una persona que nada tiene que ver con nosotros, las llamadas o mensajes indeseados acabarán por llegarnos.

Ahora bien, existe otra solución. Ya hay 'apps' que permiten generar números de teléfono falsos (no asociados a ninguna persona), que puede estar o no desviado a nuestra línea principal, con el fin de no desvelar nuestros datos personales. No es un servicio muy conocido en nuestro país, pero la oferta prolifera a pasos agigantados. «Hay que tener en cuenta que muchos proveedores te piden el número de teléfono porque, a partir de esa información, les es mucho más fácil saber quién eres en el mundo real. Es decir, a través del email es muy difícil determinar la persona física que hay detrás. Sin embargo, en Occidente, es relativamente sencillo averiguar a quién pertenece un número de teléfono a través de la operadora que cada uno tiene contratada, por lo que al proporcionar nuestro número de teléfono prácticamente estamos dando nuestro nombre, apellidos y DNI», advierte Marta Beltrán, profesora e investigadora de Ciberseguridad de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Por eso, «las 'apps' que ofrecen un número falso (o pantalla) no dejan de ser una herramienta para proteger nuestra privacidad y evitar llamadas y mensajes indeseados», añade.

Pérdida de funcionalidades

La principal desventaja de utilizar estas herramientas es que podemos perder algunas funcionalidades del servicio que contratamos. Por ejemplo, si la empresa a la que hemos proporcionado el número de teléfono falso necesita contactar con nosotros posteriormente por algún motivo importante, quizás no pueda porque el número ya no existe, pues la mayoría de estas 'apps', en su versión gratuita, ofrecen números falsos por un tiempo de uso limitado, como una semana o un mes. No suele ser un gran inconveniente, pero puede ocurrir.

«Lo que sí hay que tener en cuenta es que, aunque al usar estas herramientas protegemos nuestra privacidad frente a muchos proveedores de servicios, la exponemos ante uno solo, el creador de la 'app', que puede conocer todos los sitios en los que nos registramos. Es decir, aunque ganamos privacidad por un lado, la sacrificamos por otro, por eso hay que ser un poco crítico con el uso que estas 'apps' hacen de nuestros datos y es interesante mirar dónde se encuentra su sede (Estados Unidos, China, Europa), porque nuestros derechos van a ser distintos en cada caso. El marco regulatorio de protección de datos europeo es muy estricto, pero la mayoría de las empresas tecnológicas son americanas o chinas», advierte Beltrán.

Además, cada 'app' funciona de forma distinta –algunas crean números que no están ligados de ninguna manera al nuestro, otros sí que lo desvían y son más permanentes, unas son gratuitas y otras de pago, unas utilizan wifi para realizar las llamadas y otras hacen uso del plan que tengamos contratado con nuestra operadora– así que, a la hora de elegir cuál utilizar, debemos mirar qué ofrecen según nuestras necesidades y valorar si nos merece la pena utilizarlas o si van a suponernos más un incordio que una ventaja.

Tres de estas 'apps'

CoverMe

Permite crear números de teléfono reales de distintos países -que no están asignados a ninguna persona- para no usar el nuestro en llamadas y mensajes. Ofrece la opción de recuperar o eliminar remotamente los mensajes enviados y cuenta con la llamada 'bóveda personal', que mantiene la privacidad de nuestros contactos personales, registros de llamadas, documentos, notas, contraseñas, fotos y vídeos, a la cual no se puede acceder sin una clave de acceso. Ofrece una prueba gratuita de siete días. El precio, entre 3 y 100 euros, en función del servicio.

Hushed

Ofrece la posibilidad de obtener números de teléfono reales de más de sesenta países distintos. Cada número incluye saludos de voz personalizables y mensajes con respuesta automática. Por el momento, está más desarrollada para países anglosajones, como Estados Unidos, Canadá o Reino Unido. Por ejemplo, dispone de una prueba gratuita de tres días, pero solamente para números de teléfono americanos. Los distintos planes que ofertan son para 7, 30, 90 o 365 días. Con ella se pueden crear tantos números como se necesite y destruirlos cuando se quiera.

Sideline

Permite crear un segundo número de teléfono para enviar mensajes ilimitados o realizar llamadas. A diferencia de otras aplicaciones, funciona con la red de nuestro operador. También ofrece la posibilidad de configurar y personalizar saludos de voz o respuestas de texto automáticas. Su plan de pago se llama Sideline Pro y ronda los 20 euros al mes. Con este se eliminan los anuncios, se pueden hacer llamadas por Wifi y el número falso no vence. Esto es interesante porque la 'app' reclama los números inactivos de las personas no abonadas después de 30 días.