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Javier Olivares
Marido, cocina e hijos, el credo de las influencers que triunfan en TikTok
Quiénes son las 'tradwives'

Marido, cocina e hijos, el credo de las influencers que triunfan en TikTok

Se denominan 'tradwives', mujeres tradicionales, y a través de sus perfiles, que reciben millones de visitas, defienden su papel de amas de casa y cuidadoras

Julia Fernández

Viernes, 5 de julio 2024, 18:18

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No quería ser la mujer que salía a trabajar todo el día, y luego tenía que volver a casa para cocinar y limpiar». Estee Williams tiene 25 años y una estética como la de un personaje de la serie 'Mad Men'. Rubia, bien peinada, de punta en blanco siempre... Y muy sonriente se muestra en redes sociales como ama de casa. Y está feliz. «Soñé con esto. Es una bendición poder ser la ayudante de mi marido». admite. «Me someto y le sirvo», explica en uno de sus vídeos de TikTok.

Forma parte de un nuevo fenómeno de redes que se llama 'tradwives', cuyos perfiles en esta red social y en otras, como Instagram, acumulan millones de visitas en todo el mundo. A través de ellos defienden su papel de amas de casa y cuidadoras, y los valores más tradicionales de la familia. «Son un fenómeno 'trending topic'», explica la investigadora y profesora de Comunicación en la Universidad de Barcelona Maddalena Fedele.

Todas ellas responden al mismo patrón porque, además de esa concepción más conservadora de la vida de una mujer, también se identifican con la estética de los años 50 y 60. Se visten como entonces, se maquillan parecido y se peinan tal cual. Es más, Williams podría pasar por una Marilyn Monroe recatada. Y anima a sus seguidoras a hacerlo: «Arréglate para tu esposo».

Hablamos de Williams, pero hay más ejemplos que tienen un discurso similar. Y de diferentes edades. La británica Alena Petit, afincada en Australia, es una de las pioneras. «Está bien ser ama de casa. Seguir una carrera no es para todas las mujeres», asegura en su web. Es autora de varios libros donde sienta cátedra sobre sus hábitos. Ella, como Williams, creció en un hogar sin padre y no quería repetir el modelo de su madre. Otro ejemplo es Hanna Gas, que tiene 38 años y un blog llamado 'Aprende buenas maneras' donde comparte «métodos confidenciales de las amas de casa para un matrimonio exitoso». Es polaca, aunque vive con su familia en el País Vasco francés. Asegura que su marido, «el hombre más extraordinario del mundo», le abre la puerta, le felicita, le pone el abrigo, la saca a bailar... «Gracias a él quiero convertirme en una dama». Y defiende el uso de faldas y vestidos antes que los pantalones.

«Este fenómeno triunfa fundamentalmente en el mundo anglosajón», explica María Gijón, creadora del perfil de Instagram 'Educando sin estereotipos' y experta en igualdad de género. En España todavía no tiene ninguna figura clave. Además de defender el rol de la mujer cuidadora y ama de casa, se muestran en contra del trabajo fuera de ésta y se enorgullecen de poder vivir solo con el sueldo de sus maridos. Quieren o pretenden hacer ver que el mundo ideal es éste. Pero lo hacen también desde una situación de cierto privilegio: «¿Qué familia puede tener ese nivel de vida con una sola nómina?», se pregunta Gijón.

Como movimiento en redes sociales es tremendamente atractivo porque cuidan mucho la puesta en escena, detalla Fedele. «Muestran sus casas impolutas, casi irreales, realizan recetas de cocina tan deliciosas como perfectas, ejecutan sofisticadas manualidades y protagonizan idílicas escenas familiares donde el marido y los hijos interpretan los papeles centrales», enumeran las profesoras Laura Filardo-Llamas, de la Universidad de Valladolid, y Carmen Aguilera-Carnerero, de la de Granada. Tampoco es raro que en los textos incluyan referencias a citas de la Biblia, añaden.

Cinco horas cocinando

Y no hay que olvidarse de que usan filtros vintage e iluminaciones estudiadas para envolver todo en un ambiente cálido, agradable, donde apetece 'quedarse'. «Son pequeños detalles pero que tienen su importancia», admite Fedele. Y se explica: al final, las 'tradwives' caen en una (hay más, según todas las expertas consultadas) gran contradicción, dicen que no trabajan, pero lo que hacen en redes les reporta ingresos y, algunas, incluso, tienen negocios aparte: venden libros, cursos, hacen publicidad para determinadas marcas...

Williams no tiene hijos todavía, pero en su mente está formar una familia. Los hijos son fundamentales en el modelo de vida que defiende este grupo de mujeres. Y la dedicación a ellos es un importante mandamiento. No conciben que la crianza sea compatible con tener trabajo fuera de casa. Al mismo tiempo que se vanaglorian de su trabajo no remunerado en el hogar. Williams cuenta a sus seguidoras que dedica cinco horas al día a cocinar y otras dos a limpiar.

@esteecwilliams 9 tips for highschool girls who aspire to be a traditional wife in the future. This video is broken up into 2 parts: 1. If you choose to go to college 2. If you choose NOT to go to college #tradwife #traditionalwife #aspiringtradwife #traditionalmarriage #homemaker #traditionalgenderroles #futurewivesoftiktok #collegeornot? ♬ original sound - Estee

Y, por supuesto, las recetas que hace las comparte para envidia del resto de mortales: pasteles, lasañas, guisos... con una pinta más que estupenda. «Sin embargo, no nos podemos creer todo eso. No sabemos si tiene ayuda en casa, por ejemplo, porque es algo que no reconocería», alerta la experta en igualdad de género. «Hay que tener cuidado porque, por un lado, estos perfiles generan frustración en otras mujeres que no llegan a todo; y por otro, algunas lanzan mensajes supremacista, racistas y antifeministas», concluye.

«Son mujeres de su tiempo»

Adobe Stock

Se llaman a sí mismas mujeres tradicionales, pero no lo son tanto. «Es una falacia», reconocen las profesoras universitarias Laura Filardo-Llamas y Carmen Aguilera-Carnerero, que han estudiado el tema. La razón está en que «son expertas en el manejo de las redes sociales. Saben dónde están, saben a la sociedad a la que pertenecen y saben el poder que tienen ciertos canales de comunicación. En ese sentido, son mujeres muy modernas o por lo menos de su tiempo, aunque se denominen tradicionales», relatan las expertas. Y se ve sobre todo en el manejo de los hashtags o etiquetas, «donde ellas efectivamente se identifican con comunidades, con conceptos y expresan su ideario», ahí «dicen más» que en los propios pies de fotos o vídeos.

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