r. parrado

¿Y si viajamos desde casa?

La realidad virtual tiene la fórmula para desconfinar la mente

Rocío Mendoza
ROCÍO MENDOZA Madrid

Nunca he paseado en barca por los brumosos lagos de Indochina. Pero mi cerebro sí guarda el recuerdo de haberlos visto en directo. ¿Cómo? No es fruto de mi imaginación ni que haya logrado teletransportarme: es un 'milagro' obrado por la realidad virtual (RV). Con ella se pueden hoy visitar paisajes, monumentos o museos gracias a una forma de grabar que ofrece una experiencia inmersiva a través de vídeos en 360º y sonidos. Incluso existen instalaciones donde se añaden movimientos del asiento y estímulos físicos exteriores, como olores, aire que simula la brisa o gotitas de agua que recuerdan al salpicar de las olas.

Ataviados con las características gafas especiales, viajar de forma virtual se ha convertido en una alternativa real durante la actual pandemia. Huelga decir que ningún desarrollador de estas soluciones tecnológicas cree que lo virtual sustituirá al viaje real. No hay comparación entre lo que aporta uno y otro. Más bien se concibe como un complemento perfecto para la oferta tradicional del sector turístico.

Pero en estos tiempos de pandemia, esta solución ha sido una vía para desconfinar la mente cuando los movimientos de los ciudadanos han estado muy constreñidos a un espacio limitado. Los datos así lo indican. Desde que comenzaron los cierres, las ventas de dispositivos autónomos para disfrutar de la RV se han incrementado un 30%, según un estudio de IDC, una consultora especializada en la industria tecnológica.

Igualmente ha sucedido con las gafas de realidad virtual para teléfonos móviles y de algunas aplicaciones que se descargan en el 'smartphone' para tener experiencias como escalar el Everest o enfilar el camino inca que lleva a Machu Pichu. Además del entretenimiento, la RV se aplica como estrategia comercial para que, por ejemplo, los clientes de hoteles puedan explorarlos antes de decantarse por un destino u otro. Marriot es una de las cadenas hoteleras que lo usa. También se han empezado a retransmitir con esta tecnologías partidos de la NBA en los que uno puede enfocar su mirada a lo que le interese del partido. Algo muy diferente a ver la tele, donde se depende de las imágenes seleccionadas por el realizador. «Hemos visto cómo el entretenimiento en RV ha pasado a ser una opción de ocio más para muchas personas, como ir al cine, al teatro o a cenar con unos amigos. Queda mucho por hacer, pero esta tecnología está aquí para quedarse», explica Tim Ruse, CEO de Zero Latency, una de las empresas que desarrolla este tipo de tecnología y que ha visto cómo ha pasado a ser casi de uso exclusivo para jugar a tener cabida en sectores tan dispares como la salud, el inmobiliario o el militar.

Una de las grandes beneficiadas de estas soluciones inmersivas es la Cultura. Museos del todo el mundo se han abierto a ofrecer visitas virtuales. La propia cueva de Altamira contó con este apoyo para ser vista cuando físicamente fue cerrada para no comprometer su conservación.

Es el caso de Immersium Studio, una empresa dedicada a generar experiencias de realidad virtual y aumentada para la educación y la cultura sobre todo, que cuenta entre sus proyectos en una experiencia que sumerge en una cueva del macizo del Garraf en la que en el año 2002 una tromba de agua puso al descubierto un yacimiento con restos de más de 2.000 especies , entre ellas, elefantes con 100.000 años de antigüedad.

Otra de las soluciones virtuales que han nacido al calor del confinamiento es Artymax, una empresa dedicada a la creación de audioguías virtuales e interactivas que ofrecen visitas a exposiciones y monumentos de España y Portugal sin moverse de casa. Por ejemplo, han desarrollado una al Real Alcázar de Sevilla que cuenta con toda la tecnología para 'trasladar' a los viajeros: vídeos rodados en resolución 4k, relatos para oír de cada una de las estancias, paseo virtual rodado en 360º y todo aderezado con temas actuales de artistas flamencos. «Nuestra propuesta logra que se pueda visitar uno de los conjuntos palatinos más antiguos del mundo desde cualquier rincón, a través de una experiencia cien por cien inmersiva», apuntan los jóvenes sevillanos que, inspirados durante la larga cuarentena por el Covid-19, se pusieron manos a la obra para crear estos contenidos. «Las audioguías interactivas son una experiencia permanente que solo requiere de tu móvil y a la que puedes volver cuando desees, para recordarla o compartirla», concluyen.

PROPUESTAS

  • Venecia vacía 'When We Stayed Home' es una serie rodada para RV que permite pasear por las calles vacías de capitales emblemáticas durante la cuarentena por el Covid-19.

  • Escalar el Everest Las Oculus, las populares gafas de Facebook, incluyen experiencias como escalar el Everest y ver el hielo el Khumbu.

  • Yellowstone SolCal Attracctions 360º vende experiencias en RV que van desde el desierto de Utah en EE UU a Yellowstone.

  • Museo Dalí No es una propuesta de RV con gafas pero se puede acceder a las salas del museo y ver la obra a golpe de clic desde cualquier pantalla.

  • Auroras boreales Lights over Lapland ofrece vídeos rodados en 360º para ver con un móvil y unas gafas especiales creadas por una empresa de turismo especializada en Laponia.

  • Alcázar de Sevilla Artymax crea aplicaciones para el 'smartphone'con audioguías interactivas a precios asequibles que van desde 0,49 euros hasta 6,50.