FRAN SALVADOR

¿El 'boom' de las series se ha olvidado de los mayores de 65?

Es un público creciente pero aún se les resisten los personajes protagonistas

IRATXE LÓPEZ

A medida que la testosterona disminuye, la moralidad aumenta». Imposible no sonreír ante la frase que Sandy Kominsky (Michael Douglas) pronuncia en la serie 'El método Kominsky' (Neftlix). Se refiere a ese 'todo vale por una cita entre sábanas' que granujas como su personaje aplican hasta que la potencia sexual disminuye. Los chistes sobre tabúes como la cercanía de la muerte o los problemas de próstata salpican la trama. «Orino en código Morse: puntos y guiones», recita Norman Newlander (Alan Arkin). Los cuentan un profesor de interpretación de 70 años que comparte protagonismo con su agente octogenario. Y recalcamos la palabra clave: protagonismo.

Hemos normalizado que actores jóvenes copen los papeles principales en la ficción. Pero, ¿qué pasa con la gente mayor? «En muchas series existen personajes mayores, pero con roles secundarios. Eso sí, los hay que se comen al resto, como María Galiana en 'Cuéntame' o Maggie Smith en 'Downton Abbey'», comenta Juan Francisco Gutiérrez, profesor de Periodismo de la Universidad de Málaga.

La guionista Marta Sánchez sostiene que, más allá de los años, el éxito está en la historia. «Si está bien contada, no importa el género ni la edad, mientras los personajes estén bien construidos, tengan conflictos y generen interés... Gracias a las plataformas ya no hay que escribir para público mayoritario como en las cadenas de televisión generalistas. Hay más libertad para jugar con series orientadas a adolescentes, treintañeros o espectadores maduros».

Parece que en esas plataformas de pago radica la clave del cambio. Según Teleformat, observatorio internacional del sector audiovisual, en 2021 España aumentó la producción de series concebida para ellas, dos tercios del total. Netflix, Prime Video, Movistar+ y Atresplayer Premium sumaron el 74% de estrenos. «Las cadenas temáticas optan por segmentación de edad, gustos y temas», aclara Gutiérrez. Hasta hace no mucho existía una reticencia a colocar personajes mayores en primera línea, como si sus vidas no interesaran. «Parecía que las series solo las veían los jóvenes, un prejuicio falso. Las mujeres a partir de 40 años suelen ser el público más fidelizado. Creemos que las mayores de 60 son la misma señora para la que escribíamos en los años 90, y no tienen nada que ver. Mi madre ve cuatro plataformas y se desespera porque no encuentra nada interesante. Es un target amplio en España, todavía infravalorado», asegura Sánchez.  

Cambio de tendencia

La serie que marcó la nueva ruta en 2015 fue 'Grace y Frankie' (Neftlix). Muchos auguraban éxito efímero a esta comedia que narra las peripecias de dos mujeres mayores cuyos maridos las abandonan para casarse entre ellos. Se equivocaron. Siete temporadas firmarían Jane Fonda y Lily Tomlin hasta 2021, gracias a diálogos sin complejos como este pronunciado por Frankie: «Si vas a la cocina, ¿podrías traerme dos whisky sour?, uno para cada mano». La periodista y crítica de televisión Rosa Belmonte no duda. «Ahora sí hay series para esa franja de edad: la británica 'Last tango en Halifax', una de las mejores de los últimos años; la española 'Sentimos las molestias'... Sus tramas, siendo de lo más normal, resultan interesantes y divertidas».

España envejece. En 2021 los mayores de 65 alcanzaron el 19,7% de la población, según el INE (Instituto Nacional de Estadística). Más de 9,3 millones de personas que, parece, superarán los 14 millones en 2068. Un público enorme. 

¿No sería inteligente entonces concebir más contenidos para ellos? «En realidad, es hacer de la necesidad virtud. Ya está ocurriendo con los mencionados o con 'Transparent', que aborda la transexualidad en la tercera edad, y 'Hacks', con Deborah Vance en el papel de una comediante relacionada con una joven guionista», repasa Gutiérrez.

Si sumamos que los datos del 'II Observatorio de las Series' de 2019 confirman que el 86,2% de los españoles elige este género y que, según la plataforma Statista, el 92,9% de los mayores de 74 años y el 90,4% de la gente entre 65 y 74 se plantó frente a la tele en 2021, resulta inevitable pensar que sí, que hay mercado. Seguro que se retuercen de risa al escuchar a Sandy responder a Norman aquello de: «¿Un consejo para las citas? La última vez que fuiste a una Richard Nixon estaba en el cargo… y le iba bien».

¿A la sociedad solo le interesa la juventud?

«No sé si a la sociedad, pero al mercado parece que, en general, sí. El target comercial televisivo viene definido por la edad de jóvenes y de adultos con capacidad adquisitiva a la que se dirige la publicidad. Pero muchas cadenas saben que siempre deben contar con ese otro público más mayor, creciente en términos de porcentaje y número. Por eso hay guiños de personajes o asuntos que puedan interesarles. Ahora, el mercado televisivo de la ficción empieza a preocuparse por este sector», defiende el profesor de Periodismo Juan Francisco Gutiérrez.