Silent SYSTEMS

Fiestas silenciosas, la moda de las 'discotecas' que no hacen ruido

Este tipo de eventos silentes han proliferado en los últimos años, también en forma de conciertos, clases de gimnasia o pasarelas

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

Cuesta imaginarse una discoteca sin música a todo volumen. Sin embargo, ya en 1969, una novela de ciencia ficción finlandesa titulada 'Ruusujen Aika' ('El tiempo de las rosas') ya describió, un escenario en el que los personajes usaban auriculares durante una fiesta. En 1990, un grupo de activistas medioambientales lo hizo realidad, al utilizar esta herramienta en sus celebraciones con la idea de minimizar la contaminación acústica y la perturbación de la vida silvestre local.

A escasos días de estrenar el 2022, este es un tipo de evento cada vez más popular, y no es raro ver grupos de gente con auriculares bailando en plena calle. Visto desde fuera, parece que se han vuelto majaras; pero quienes han participado en alguna de estas fiestas las describen como algo «súper divertido».

Así lo piensa Maya Gunnarsson, una joven canadiense de 31 años que ha participado en cinco de estas fiestas en la ciudad en la que vive, Montreal. Ella explica en qué consisten: «Una fiesta silenciosa es un encuentro entre un grupo de personas que quedan en una ubicación concreta a la misma hora, se colocan unos auriculares especiales y se ponen a bailar. Nosotros bailábamos por toda la ciudad, hasta en el metro y por los parques, y muchas personas se interesaban por lo que hacíamos, porque nos veían bailar pero no podían escuchar la música. Es una experiencia muy íntima con quienes llevan auriculares, pero también muy pública, y el ambiente es muy agradable. Además, normalmente, la gente lleva ropa divertida y colorida, lo que hace que sea muy bonito visualmente».

Corría el año 2012 cuando Maya fue a una de estas fiestas por primera vez y, desde entonces, los sistemas de auriculares han mejorado mucho, tanto en comodidad como en funcionalidad. Ya no hace falta ni siquiera que haya conexión wifi, porque los cascos funcionan a través de radiofrecuencia. Es decir, «actúan como si fueran una radio receptora que capta una señal en el aire emitida por un aparato emisor, como puede ser una mesa de mezclas», explica Fabrizio Baraldo, responsable de desarrollo comercial de Silent System, empresa de distribución de auriculares para eventos silenciosos. De esta forma, incluso si uno se conectea más tarde, no irá desacompasado.

La pandemia impulsa su uso

Por ejemplo, «en una fiesta, se suele poner música en vivo. El DJ pincha su mezcla, esta pasa a un transmisor que descodifica la señal audio y desde ahí se 'lanza' a todos los cascos presentes en el evento. Da igual cuántos sean, 5, 50, 500 o 5.000», declara Baraldo, el límite lo ponen el número de cascos disponibles (la principal desventaja de esta tecnología) y el aforo permitido.

Además, los auriculares modernos son multicanal. «Si en una discoteca hay tres DJ, cada uno puede pinchar su registro musical en un canal y los usuarios pueden decidir a cuál conectarse y saltar de uno a otro. El canal se distingue con el color con el que se iluminan sus cascos, lo que crea un efecto óptico muy interesante», cuenta Baraldo. Ahora mismo, ellos ofrecen eventos con hasta 10 canales, pero están trabajando en llegar hasta los 45.

Y hay más ventajas. Por ejemplo, resuelve el problema de la contaminación acústica que generan los eventos con música a todo volumen. «En muchos sitios no se pueden organizar fiestas porque se molesta a los vecinos o porque el espacio está protegido, pero en un 'silent party' solo se escucha el murmullo que pueda haber de la gente, lo que infringe ninguna ley de decibelios, siempre que no se pongan todos a chillar a la vez, obviamente», afirma el especialista.

Además, permiten ahorrar costes, pues contratar un número concreto de auriculares generalmente sale más económico que un despliegue de altavoces y sistemas de sonido. Por otra parte, hace mucho más sencillo cumplir las medidas de distanciamiento social impuestas por la pandemia de Covid-19, pues los eventos pueden organizarse en áreas al aire libre sin que disminuya la calidad del sonido que reciben los asistentes.

Por su parte, «los escépticos de esta tecnología critican que los cascos no permite la conversación, pero es todo lo contrario, porque con ellos se puede regular el volumen a las necesidades de cada uno, lo que evita que tengamos que chillarle en la oreja al compañero, como ocurre en una fiesta con altavoces», defiende Baraldo.

Sobre su uso en España, el empresario destaca que «estos eventos proliferan especialmente en las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Valencia...)», pero que cada vez reciben más solicitudes de otros lugares, como las islas Baleares o Andalucía.

– ¿Y qué hacen para que no roben los cascos tras la fiesta?

– Tomar nota de los nombres de los asistentes y tacharlos cuando devuelven los auriculares, cobrar una fianza (que se recupera al finalizar el evento) y crear accesos de entrada y salida 'obligados'.

Más eventos silenciosos

Gimnasia silenciosa

Se pueden realizar en cualquier lugar sin que la música resulte molesta para las personas de alrededor. Resulta muy útil en centros urbanos.

Silent Fitness en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. / Silent Systems

Desfiles de moda silenciosos

Un ejemplo cercano fue el desfile silencioso con el que la diseñadora granadina Pilar Dalbat abrió el calendario de la Mercedes Benz Fashion Week, en Madrid, en 2018.

Silent Fashion Show de la Diseñadora Pilar Dalbat frente a la Casa Árabe, en Madrid. / Silent Systems

Conciertos silenciosos

El primero tuvo lugar en 1999 en el festival South By Southwest, en Texas (EE UU). El de la imagen tuvo lugar en Gent, Belgica.

Silent Concert de Piano en Gent, Belgica. / Silent Systems

Más eventos silenciosos

Conferencias de traducción simultánea, visitas guiadas en museos o proyecciones de cine, entre otros.