IGOR MARTÍN

Ágatha Ruiz de la Prada: «Para mí Mallorca es la pera, es el sinónimo de verano»

GLORIA SALGADO

Ágatha Ruiz de la Prada es una disfrutona. La diseñadora, que ya lleva cuatro décadas sobre las pasarelas, exprime cada momento de la vida. Por eso cuando se le pregunta sobre su mejor verano rememora cada lugar en el que ha pasado alguna época estival. «Yo empecé veraneado en San Sebastián. Era pequeña y tengo recuerdos muy bonitos. Los pasaba con mis hermanos en Ondarreta». Su familia cambió las vacaciones en el norte por Baleares. «Nos fuimos a Mallorca, para mí la isla fue la pera. De hecho, tengo completamente relacionadas en mi cabeza las emociones del verano con Mallorca», afirma la también aristócrata -marquesa de Castelldosrius, con Grandeza de España, y baronesa de Santa Pau-, que recuerda entre risas cómo en esa época se pasaba en el agua «cinco o seis horas al día».

De su paraíso particular, pasaron a veranear en Comillas, Sotogrande, Ibiza... Y de ahí a Europa. «Pasé varios años en Inglaterra y luego otro en Capri, pero nunca fue lo mismo que Mallorca», apunta. «Sigo pensando que el verano es el mar. Me encanta mirarlo, disfrutarlo y leer». Sin embargo, uno de los recuerdos que atesora con más cariño procede de Sotogrande. «Cuando empecé a ir, a los 15 años, teníamos bicicletas y moto. ¡Pensar que tenía una moto para mí sola y que podía hacer lo que me diera la gana!», rememora con cierta incredulidad de una etapa alocada. «A veces iba en moto sin casco, conduciendo por la noche detrás del camión de la basura», recuerda con sonrojo Ruiz de la Prada, cuyo nombre, confiesa, escogió su madre en honor a la escritora Agatha Christie. Los veranos ahora, mucho más sosegados, los comparte con sus amigos y sus hijos, Cósima y Tristán.