Una tormenta de 27 litros en una hora

24/11/2018

Arucas y Las Palmas de Gran Canaria registraron entre las 03.00 y las 06.00 horas más de 200 incidencias por las intensas lluvias. Desprendimientos, vías ocupadas por piedras y barro, bajos y locales inundados y la caída temporal del fluido eléctrico fueron la tónica general de la madrugada de tormenta.

carlos s. beltrán / las palmas de gran canaria

Los municipios de Arucas y Las Palmas de Gran Canaria acapararon la mayoría de problemas durante la madrugada de ayer, en concreto entre la franja desde las 03.00 hasta las 06.00 horas, por el paso del frente tormentoso con más de 200 incidencias gestionadas por el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 1-1-2 del Gobierno de Canarias. Debidas en gran parte a calles, bajos y locales anegados por la lluvia, caída puntual del fluido eléctrico y desprendimientos de diversa consideración en varias carreteras. Tras el paso de la tormenta y con las primeras luces del día se evidenció la potencia con la que descargó la tormenta, llegando a dejar de golpe 26,8 litros por metro cuadrado en el casco de Arucas a las 02.00 horas. Una tromba que anegó por completo calles del casco de la ciudad, de las localidades costeras de Bañaderos y El Puertillo e hizo correr los barrancos. En 24 horas la ciudad norteña recibió 61,4 litros por metro cuadrado, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Más de la mitad recogido durante la madrugada y las primeras horas de ayer.

De hecho los registros alcanzados en Arucas solo fueron superados por Las Palmas de Gran Canaria que rozó los 80 litros por metro cuadrado en 24 horas. Solo en la madrugada de ayer el paso del frente dejó 51,1 litros por metro cuadrado, en la plaza de La Feria. El punto máximo fue a las 03.00 horas con el paso de la tormenta que descargó en una hora 18,7 litros por metro cuadrado, doce de ellos en quince minutos, confirmando la intensidad torrencial del frente.

carreteras. Durante la mañana de ayer el personal de Carreteras del Cabildo de Gran Canaria tuvo que emplearse a fondo para normalizar las vías afectadas por desprendimientos de piedras, tierra y de algún muro. Uno de los puntos críticos durante la mañana estuvo en el acceso a la Granja Agrícola totalmente anegado de tierra y piedras que dificultó el tráfico rodado en la zona, provocando intensas retenciones hacia la capital grancanaria debido también a la presencia de piedras y barro en el carril derecho de la GC-2 justo en el acceso a la capital grancanaria. El acceso a la Facultad de Veterinaria también quedó impracticable por lo que ayer se suspendieron las actividades lectivas y de la biblioteca.

También trabajaron intensamente en la GC-200, entre Agaete y El Risco que se cerró en la tarde del jueves por la caída de piedras y ayer se pudo abrir al tráfico. La única vía que permanece cerrada es la GC-350 entre Firgas y Moya por Azuaje. Tras revisar el talud y ante el peligro que supone entrar a limpiar la carretera se mantendrá cerrada durante el fin de semana. En la GC-700, de salida de Moya dirección Vergara, cedió parte del firme por la intensa lluvia. El agua hizo acto de presencia en todo el norte y medianías de la isla, dejando en 24 horas 67 litros en Valleseco, 28 en Agaete o 47 en Tejeda.