Persisten las colas en la zona de Las Huesas. / Juan Carlos Alonso

Colas de 20 kilómetros en la GC-1 por el carril que obligó a cerrar Hermine

El Cabildo reconstruirá en una obra de emergencia el muro de contención desprendido. Valora en 4 millones los daños en las carreteras por la borrasca

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Las Palmas de Gran Canaria

Los usuarios habituales de la GC-1 en sentido sur-norte sufrieron ayer colas de hasta 20 kilómetros por el carril de la autovía que a la altura de Las Huesas, en Telde, ha dejado inoperativo la borrasca Hermine. En ese punto se forma un efecto embudo dado que una vía que ya está saturada con tres carriles de repente pasa a tener sol dos. En condiciones normales, la distancia de 15 kilómetros que separa Agüimes de Telde se salva en 15 minutos. Este martes era fácil emplear una hora. Para colmo, muchos conductores recurrían a vías alternativas, como las carreteras generales que unen Agüimes, Ingenio y Telde, por lo que intensificaron la densidad de tráfico en el Cruce de Arinaga, Carrizal u Ojos de Garza.

El Cabildo, consciente de la densidad de tráfico que canaliza la GC-1, informó un día antes de que reconstruirá cuando antes el muro de contención desprendido y que lo hará mediante la contratación de una obra de emergencia valorada en 1,25 millones de euros.

El vicepresidente insular y consejero de Obras Públicas, Miguel Ángel Pérez, subrayó que los técnicos trabajan a marchas forzadas para que las obras pueda empezar en cuatro o cinco días y avanzó que, aunque la ejecución completa del proyecto en sí durará cinco meses, la previsión es que el carril pueda volver a estar operativo en dos o tres semanas.

El carril afectado es el derecho de la calzada de la GC-1 en sentido sur-norte y el tramo cerrado al tráfico no es muy largo, entre las antiguas instalaciones de la Cocal y la salida hacia el Cruce de Melenara, entre el kilómetro 11 y el 10+500. Pero más corto aún es el trozo de muro de contención que se desprendió, 12 metros del paramento que sostiene la plataforma viaria al paso de la GC-1 por el barranco del Negro. El muro se abombó y cayó. El carril lo cerraron el lunes.

Operarios trabajando tras el derrumbe de un muro en Santa Brígida. / C7

En una comparecencia celebrada junto al presidente del Cabildo, Antonio Morales, para hacer balance de los daños provocados por Hermine, Pérez explicó que la reparación consistirá en la reconstrucción de 130 metros del muro con una estructura semipiramidal rellena de hormigón. Tendrá una base de cuatro metros y una altura, de siete.

Con todo, no ha sido esta la única secuela que el paso de la borrasca postropical, este domingo y lunes, ha dejado en la red de carreteras de Gran Canaria. El consejero cuantificó en unos 4 millones de euros los daños causados, incluyendo en esta estimación la reparación en la GC-1.

Además, informó también de que, hasta el momento de la comparecencia, durante la mañana de este martes, quedaban cerradas al tráfico 13 carreteras de rango insular, competencia del Cabildo, aunque a lo largo del día fueron reabriendo algunas. De las 13 cortadas, 9 presentan problemas que se solventarían estos días. Solo requerirán trabajos de limpieza de piedras y árboles caídos. Las otras 4, por el contrario, entre las que figuran la de la GC-1, precisarán de la ejecución de obras que se contratarán también por la vía de la emergencia.

De las 9 que estaban cerradas y pendientes solo de limpieza, durante la tarde de este martes quedaron operativas tres más, por lo que ya solo siguen cerradas 6. Se reabrieron la C-550 a la altura de Temisas (Agüimes), entre el 0+0 al 7+00, la GC-500 entre Playa del Cura y Taurito (Mogán) y la GC-350, desde el p.k. 0+0 al 3+7, entre el cruce de Firgas y el Cruce de Moya, por el barranco de Azuaje.

Las 6 que continúan cerradas pero que se volverán a abrir estos días son la GC-605 de Ayacata a la presa de Las Niñas, la GC-231, la del acceso al Sao (Agaete), el tramo de la GC-200 que lleva a Tirma y los estrechamientos de carril en la GC-75 en la subida a Moya (p.k. 5). y en la GC-810, de Telde a Valsequillo, entre los puntos kilométricos 5 y 6.

Finalmente, pendientes de obra y, por tanto, más lentas, quedan el tramo de Telde de la GC-1, la GC-80 a la altura de La Atalaya (Santa Brígida), entre los p.k. 4+000 y 6+000, la GC-800, la carretera de El Sabinal a Marzagán (del p.k. 2+500 al 3+700), y el cierre de un carril en la GC-301, la carretera de Trasmontaña (Arucas), en el p.k. 4+490.

Vídeo. Colas en la GC-1 a la altura de Las Huesas. / Cober