Tres casos de ‘sextorsion’ a la semana en Las Palmas

El Grupo de Delitos Tecnológicos del Cuerpo Nacional de Policía en Las Palmas recibe cada semana de dos a tres denuncias por extorsión sexual a través de las redes sociales, lo que se conoce como sextorsion. Las víctimas, varones mayores de edad, son filmados masturbándose y las mafias les exigen 3.000 euros para no difundir el vídeo a todos sus contactos.

La extorsión sexual a través de las redes sociales, principalmente vía Facebook, es uno de los delitos tecnológicos en auge. De hecho, cada semana llega a los agentes de dos a tres denuncias por este delito. «Ya están bajando un poco los casos. Todas las víctimas son hombres. He tenido víctimas policías, empresarios, desempleados, de todas las clases sociales. Porque todo el mundo tienen Facebook. La red elige varones a partir de 18 o 19 años porque suponen que ya tienen trabajo. Trabajan con una impunidad total, porque no delinquen en su país lo hacen fuera», explica César Fernández, jefe del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Jefatura Superior de Policía de Canarias.

De hecho, las dos organizaciones que más ataques habían desarrollado por toda Europa, sin distinción del país, operaban desde Marruecos y Costa de Marfil. La primera fue desmantelada por la Policía Nacional el pasado verano, la segunda sigue en activo. «Es crimen organizado, trabajan para conseguir dinero rápido y en efectivo. No se ha detectado que tengan vínculos con otro tipo de delitos como el tráfico de drogas», añade Fernández.

reclamo. El modus operandi es siempre el mismo. «De repente cuando están en la red social aparece en la parte superior derecha la imagen de una chica espectacular, de 25-26 años que por mensajería envía una invitación, se insinúa y seguidamente propone practicar cibersexo, por la webcam o por el messenger a través de una videollamada. Ella se desnuda e invita a la víctima a que haga lo mismo y se masturbes. Lo que están haciendo realmente es grabarlo todo. Con la primera conexión meten un virus y hacen un volcado de todos los contactos, cuando está lista la copia la imagen desaparece y la conversación cambia por completo», explica.

En ese momento, es cuando la organización criminal da un paso al frente, muestra las imágenes que ha grabado y comienza la pesadilla. Exigen a la víctima el pago de 3.000 euros vía Western Union a una cuenta específica en Costa de Marfil para no difundir el vídeo a todos los contactos del afectado y, últimamente, amenazan con subirlo a Youtube. «En Costa de Marfil recoge el dinero un correo de la organización, un mulero, que se lo da a la organización esta le da su parte, que suele ser pequeña de un 1% aproximadamente», añade. Pero nunca eliminan del todo las imágenes.

El conocimiento de la existencia de este tipo de delitos tecnológicos, tan en boga, han conseguido que el número de víctimas esté cayendo sensiblemente, aunque siguen apareciendo casos. El sentido común es una de las armas con las que hacer frente y evitar caer en las redes de estas mafias expertas en la extorsión sexual. «No hay sexo gratis en Internet, a no ser que sea con alguien conocido y, en ese caso, hay que tener cuidado con las imágenes. Todo lo que te graben en una actitud íntima corre riesgo de que se utilice en tu contra. Recomiendo que no se haga, que no se graben y si lo hacen borrarlas. No admitas practicar cibersexo con alguien que no conozca. Lo gratis es perjudicial para la salud. Sentido común, porque Internet es la calle más grande porque es el mundo», afirma César Fernández, jefe del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Jefatura Superior de Policía de Canarias.

Si se es víctima del sexting lo primero es denunciarlo, por mucha vergüenza que estén pasando. «No hay que pagar, hay que soportar la vergüenza y denunciar. Además, deben advertir a sus amigos porque al copiar los contactos lo intentarán repetir con ellos, para eso hacen el volcado. Van saltando de grupo en grupo, hay que avisarles. Hace dos años nos venían grupos de amigos enteros a los que se los habían hecho», recuerda Fernández.

Al ser delitos cometidos desde fuera de nuestras fronteras y contra ciudadanos de varios países europeos, la respuesta policial está siendo conjunta y coordinada de forma europea.