El Villa de Pitanxo. / Efe

Un superviviente pone en duda la actuación del patrón del Villa de Pitanxo

El marinero ghanés habría declarado a la Guardia Civil que Padín hizo caso omiso a soltar la red de arrastre cuando el pesquero comenzó a escorarse

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

El patrón del Villa de Pitanxo, el arrastrero gallego que se hundió en febrero pasado a 250 millas de la costa de Terranova (Canadá), no atendió las advertencias que desde el parque de pesca le hacían los marineros para que soltase la red. Una circunstancia que podría haber permitido corregir la escora y, en última instancia, evitado el naufragio que acabó con la vida de 21 personas, de las que 12 todavía permanecen desaparecidas aunque el juzgado de Vigo las ha dado ya como muertas.

Esta secuencia es la que habría declarado a la Guardia Civil uno de los tres supervivientes, Samuel Kwesi Koufie. Según publica La Voz de Galicia, el marinero ghanés habría narrado que el problema surgió durante la maniobra de recogida del aparejo, en medio de una gran borrasca. El pesquero, tras un golpe de mar, comenzó a escorarse a babor. La tripulación, entonces, habría solicitado al patrón, Juan Padín, que soltase la red para que la embarcación recuperase la estabilidad, pero no lo hizo. Entonces el agua anegó varios compartimentos con rapidez, el motor se paró «de forma súbita» y el barco acabó hundiéndose por la popa.

El patrón tampoco habría dado la orden de abandonar la embarcación ni la de colocarse los trajes de supervivencia. De hecho, él y su sobrino eran los únicos tripulantes que tenían vestida esa prenda. También ha trascendido que la balsa salvavidas de la que fueron rescatados los tres supervivientes y cuatro cadáveres estaba agujereada y alguno de los cuerpos rescatados del agua se escurrió por ese orificio.

Audiencia Nacional

Ya a su llegada a Marín, Samuel Koufie había relatado a los medios que permaneció de pie, en vaqueros, durante cinco horas en la balsa salvavidas intentando que el agua no superase las rodillas, tal y como había visto en la película El último superviviente. Las contradicciones en la declaración del patrón y la de su sobrino, Eduardo Rial, con lo dicho ante la Guardia Civil de Pontevedra por el marinero ghanés es lo que ha llevado la causa a la Audiencia Nacional, competente para investigar los delitos cometidos por españoles en el extranjero por si hubiera habido alguna negligencia.

Fuentes jurídicas informaron que la causa ha recaído en el Juzgado Central de Instrucción número dos, cuyo titular es Ismael Moreno, que ha dado traslado a la Fiscalía para que informe sobre los hechos.

También está en tela de juicio la cuestión de cómo se gestionó a bordo del Villa de Pitanxo la existencia de contagios por covid entre los tripulantes, ya que en algunos de los cuerpos rescatados en aguas de Terranova se constató la presencia del virus tal realizarles las autopsias.

Precisamente, el marinero ghanés emitió el lunes un comunicado, a través de su abogado, en el que afirma que hasta ahora se ha abstenido de hablar para que su «testimonio llegue a buen termino en sede judicial». «No quiero que gire sobre mi persona esta tragedia tan grande por respeto a mis compañeros y para que sean las autoridades las que definan las responsabilidades», recoge la nota.