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Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife. C7
Piden 31 años de cárcel para un hombre acusado de abusar de sus sobrinas menores de edad

Piden 31 años de cárcel para un hombre acusado de abusar de sus sobrinas menores de edad

También demandan 53.000 euros de indemnización a un hombre que presuntamente abusó de sus sobrinas menores de edad desde que él también lo era aprovechándose de que residían en viviendas contiguas en Los Realejos

Efe

Santa Cruz de Tenerife

Miércoles, 7 de febrero 2024, 16:52

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La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife ha pedido un total de 31 años de cárcel y 53.000 euros de indemnización a un hombre que presuntamente abusó de sus sobrinas menores de edad desde que él también lo era aprovechándose de que residían en viviendas contiguas en Los Realejos.

El Ministerio Público considera que se está ante dos delitos de agresión sexual a menor de 13 años, por lo que pide 15 años por cada uno, y otro año más por exhibición de material pornográfico.

Igualmente solicita el pago de una indemnización de 25.000 euros a cada sobrina y otros 3.000 a la primera víctima por los daños psíquicos causados y la cantidad que se fije en ejecución de sentencia por los gastos médicos a los que han tenido que hacer frente.

Según el escrito de la Fiscalía, la primera ocasión que comenzaron estas agresiones fue cuando estaban en la casa de la abuela y le dijo que iban a jugar a algo nuevo, procediendo entonces a tocarla, besar y desnudarla a pesar de la fuerte oposición de la niña.

Este tipo de conductas se repetían como mínimo una vez a la semana y siguió cuando el procesado ya era mayor de edad e incluso cada vez con más frecuencia sobre todo en los momentos en los que la menor estaba al cuidado de su abuela, lo que ocurría todos los fines de semana y algún otro día.

Pero también aprovechaba la cercanía de los domicilios cuando estaba a solas con su tío, momento en el que llevaba a cabo relaciones sexuales plenas pese a las negativas de su sobrina, llegando incluso a llevarla a rastras a una habitación.

Cuando la oposición era mayor el acusado procedía a morderle en diversas las partes del cuerpo, la pellizcaba, tiraba del pelo para que abriera los ojos e insistía en que debía obedecerle en todo momento.

También la obligaba a borrar cualquier rastro de la agresión, le decía que el dolor que le causaba era culpa suya y que si alguien se enteraba de lo que ocurría entonces «si iba a saber lo que era sufrir».

El escrito de la Fiscalía indica que al parecer eran constantes las humillaciones verbales a la que la sometía diciéndole que tenía un cuerpo feo y que por lo tanto le estaba haciendo un favor y también obligaba a ver videos de contenido pornográfico.

Cuando la menor y su familia cambiaron de domicilio consiguió eludir estos encuentros huyendo por una entrada distinta a la que utilizaba el presunto agresor por lo que éste empezó a repetir las mismas actuaciones con la hermana menor, al menos, dos veces por semana en la mayoría de las ocasiones de forma muy violenta.

Este tipo de acciones no cesaron hasta que el procesado se fue a vivir a la península, cuando ya era mayor de edad.

Las víctimas finalmente presentaron una denuncia y en la actualidad, según el Ministerio Fiscal, padecen depresiones, trastorno de estrés postraumático, han precisado de tratamiento psicológico y farmacológico y la menor también tiene problemas en sus relaciones de pareja.

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