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Imagen de Yassine Kanjaa, autor del asesinato yihadista de Algeciras en enero pasado. R.C.
El yihadista de Algeciras tenía sus facultades «severamente afectadas» cuando atacó

El yihadista de Algeciras tenía sus facultades «severamente afectadas» cuando atacó

Los psiquiatras penitenciarios sostienen que Yassin Kanjaa presenta «un cuadro psicótico con probable filiación esquizofrénica» y ratifican el informe preliminar de los forenses de la Audiencia Nacional. La defensa pedirá que el caso lo instruya un juzgado gaditano

Mateo Balín

Madrid

Martes, 23 de mayo 2023, 12:41

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Dos médicos del centro penitenciario de Sevilla han concluido que el joven marroquí Yassin Kanjaa, autor del atentado yihadista cometido en enero pasado en Algeciras, en el que fue asesinado el sacristán Diego Valencia, sufre un «cuadro psicótico con probable filiación esquizofrénica» y que en el momento de los hechos tenía la capacidad volitiva alterada, es decir, no tenía control sobre su conducta ni fuerza de voluntad.

Según explican fuentes jurídicas, el informe forense ha sido remetido al juzgado de la Audiencia Nacional que instruye los hechos y vendría a respaldar la tesis del primer informe provisional elaborado por los peritos del tribunal central, de fecha 20 de febrero. Los especialistas también determinaron que Kanjaa, de 25 años, padecía un problema mental «compatible con un trastorno delirante».

En aquella revisión, el mismo acusado llegó a manifestar a los psiquiatras que en la cárcel estaba «rodeado de demonios», aseguró que volvería a hacer lo que había hecho y dijo no arrepentirse de haber asesinado a cuchilladas al sacristán de la Iglesia Nuestra Señora de Palma de Algeciras, de 65 años, casado y con dos hijas.

Estos peritos de la Audiencia Nacional solicitaron entonces que se enviara a Kanjaa a un centro penitenciario con módulo psiquiátrico y que se pidiera información a Marruecos sobre los antecedentes mentales del joven y que se adjuntara su declaración ante el juez. Ahora, los dos médicos adscritos al centro penitenciario de Sevilla (donde ahora está interno) han rubricado ya el informe definitivo con fecha de 3 mayo, aunque ha llegado a las partes el pasado viernes.

En su informe señalan que el acusado padece un trastorno psiquiátrico compatible con una posible esquizofrenia y que, por tanto, en el momento de los ataques tenía las capacidades intelectivas y volitivas muy afectadas. «El paciente presentaba una descompensación psicótica aguda con un importante grado de implicación afectiva y conductual, lo que afectaría muy severamente a sus facultades intelectivas», recoge el documento, que añade que este extremo debe ser tenido en cuenta a la hora de valorar su imputabilidad.

No obstante, las acusaciones particulares personadas en el procedimiento también han pedido al juzgado que especialistas de su elección examinen el estado mental del presunto asesino. Una petición que secunda la Fiscalía y que el juez instructor, Joaquín Gadea, debe de acordar ahora.

Estrategia procesal

La defensa de Kanjaa centra su estrategia en buscar la eximente completa de su cliente por trastorno grave de la personalidad y que la causa se traslade desde la Audiencia Nacional, competente para investigar delitos de terrorismo, a un juzgado ordinario en Algeciras, lugar donde se cometió el presunto acto terrorista. En suma, la radicalización exprés de Kanjaa no fue tanto por el consumo de propaganda de corte yihadista como por la enajenación que padece, opinan desde su defensa.

No obstante, el juez Gadea ya se ha posicionado sobre este asunto en un auto a partir del informe elaborado por la Policía Judicial. «No tiene por qué existir un vínculo directo entre el actor y un miembro de la organización. Es él quien decide la extensión de su compromiso, la duración del proceso y quien adopta la decisión final de cometer un atentado», recogió en una de sus resoluciones para determinar que era plenamente consciente de sus actos.

Esta decisión, sin embargo, fue recurrida ante la Sala de lo Penal, la instancia superior, que está pendiente de resolver sobre la competencia del tribunal para seguir instruyendo el caso. En cualquier caso, si Kanjaa es finalmente enjuiciado en la Audiencia Nacional su abogada pedirá una eximente incompleta por enfermedad mental.

Fue la primera abogada del preso, del turno de oficio, quien negó que fuese un yihadista autoadoctrinado y puso en duda su estado de salud. También se está a la espera de que las autoridades marroquíes remitan el expediente psiquiátrico, si lo hubiera, del único detenido por el asesinato de Algeciras y los intentos de asesinato de otras dos personas el pasado 25 de enero.

Yassine Kanjaa nació en octubre de 1997 en la pequeña localidad marroquí de Oued el Marsa, cerca de Ceuta. Hasta ser detenido, llevaba meses viviendo en una infravivienda abandonada de la calle Ruiz Tagle de Algeciras, muy cerca del centro y a apenas 90 metros de la iglesia donde cometió el atentado. Compartía casa con otras cuatro personas de origen magrebí. Cuando éstas fueron interrogadas, tanto por la Policía como por el juez, confirmaron que el comportamiento de Kanjaa era «normal» hasta poco más de un mes antes del ataque.

Sus compañeros de piso señalaron que el detenido, hasta un tiempo atrás, bebía alcohol y fumaba hachís, pero que empezó a escuchar de manera asidua versos del Corán a través de su móvil y que les recriminaba su estilo de vida o les amenazaba con lesionarle entre menciones a un posible delirio mental.

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