Imagen de agentes de la Policía Nacional custodiando la entrada al inmueble. / JUAN CARLOS ALONSO

«¡Maté a tu abuela!», gritó a su sobrino antes de ser apuñalado por la espalda

El detenido apuñaló por la espalda a su tío, que minutos antes acabó con la vida de su propia madre con ese mismo cuchillo

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

La policía detuvo la madrugada del lunes a Marcos López, de 19 años y natural de Fuerteventura, como autor del asesinato de su tío José Miguel López Esquerdo, que minutos antes había acabado de una puñalada con la vida de su madre Josefina Esquerdo cuando estaba acostada en la cama de la casa donde todos vivían en el número 34 de la calle Pérez del Toro, de la capital grancanaria. Unos trágicos hechos que conmocionaron a unos vecinos del barrio de Arenales que anoche llamaron a la policía para alertar de la pelea que se estaba produciendo dentro del inmueble y que escucharon como, presuntamente, José Miguel le gritó a su sobrino: «¡Oye, he matado a tu abuela!».

Marcos acabó con la vida de su tío tras asestarle una puñalada mortal en la espalda que le perforó el pulmón cuando la víctima estaba en la puerta de la casa atendiendo la llamada de los agentes de la Policía Nacional que habían acudido al lugar de los hechos alertados por vecinos y por la madre del propio Marcos. Todo ello con un arma blanca que José Miguel -un hombre con un amplio historial problemático y delictivo- utilizó para apuñalar en el pecho a su madre, de 85 años y con limitaciones de movilidad.

Todo ocurrió pasadas las diez de la noche del lunes, cuando José Miguel se dirigió a la habitación donde estaba su madre Josefina para -presuntamente- acostarla. Allí discutieron y éste le asestó una única puñalada mortal, según el informe preliminar de la autopsia, en la parte superior derecha del pecho. La señora, que era voluminosa, padecía problemas de movilidad ya que justo al lado de la cama donde yacía tenía un andador que usaba a diario para desplazarse, también contaba con una almohada para subirle las piernas. Las primeras pesquisas realizadas por los forenses no determinaron la existencia de señales de defensa en el cuerpo de Josefina, por lo que el ataque pudo ser ejecutado de forma sorpresiva.

Los agentes intentan recabar datos para establecer si tío y sobrino discutieron antes o después del primer crimen, aunque tras el apuñalamiento, varios vecinos declararon a los policías actuantes como escucharon gritar al primero de ellos «¡oye, he matado a tu abuela!» y ahí comenzaron una intensa pelea.

En la misma y según fuentes de la investigación , José Miguel atacó a Marcos con el mismo arma que había usado para matar a su madre y, alguno de los dos, también utilizó un mazo de grandes dimensiones que encontraron los agentes en la casa y estaba manchado de sangre. En esa disputa, Marcos sufrió una puñalada en el cuerpo y varios golpes por parte de su tío que precisaron atención médica.

Posteriormente y según las primeras hipótesis, corrió a una habitación donde se atrincheró y aprovechó ese instante para hacer una llamada de teléfono a su padre, que vive en Fuerteventura. Según las pesquisas, le narró nervioso lo sucedido, que su tío había matado a su abuela y fue posteriormente atacado. Incluso le envió una imagen de sus heridas durante ese tiempo que permaneció en la habitación.

Su madre mientras tanto desde Fuerteventura y varios vecinos llamaron a los servicios de emergencia que llegaron minutos después a la vivienda.

La Policía Nacional, al hacer acto de presencia en el inmueble, gritó que abriesen la puerta y preguntaron qué estaba ocurriendo en varias ocasiones mientras escuchaban voces al otro lado y alguien cerca de la entrada. Todo ello segundos antes de oír claramente un quejido que, presuntamente, correspondería a la víctima en el momento de ser atacado de forma directa y de espaldas por su sobrino con el mismo cuchillo.

En ese instante, los agentes tiraron la puerta abajo y se toparon con una imagen dantesca. Por una parte el detenido salió huyendo de la casa totalmente ensangrentado y fuera de sí e intentó correr escaleras arriba hasta que fue reducido y detenido por los policías ya que el habitáculo era bastante estrecho. Mientras, al otro lado de la puerta estaba la víctima aún de pie intentando moverse con el cuchillo clavado en su espalda. En ese mismo instante cayó al suelo boca abajo y perdió la vida de inmediato.

Un crimen que se cometió con los agentes de la policía nacional que acudieron a la llamada de auxilio a escasos centímetros, pero detrás de la puerta como para poder haberlo evitado.

Al hospital y al calabozo

El joven Marcos fue detenido por los agentes de la Policía Nacional y lo trasladaron de urgencias a un centro hospitalario dada la gravedad de las lesiones que presentaba.

Al mediodía fue dado de alta médica y lo llevaron a los calabozos de la Jefatura Superior de Policía para, probablemente el jueves, ponerlo a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Las Palmas de Gran Canaria encargado de este procedimiento. El magistrado Alberto Puebla decretó el secreto de estas actuaciones.