Imagen del barco hundido, primer plano del marinero que están buscando y llegada al puerto de Santoña de los barcos que han participado en el rastreo. / SANE.

Un marinero desaparecido y nueve rescatados tras volcar un pesquero en Santoña

Salvamento Marítimo coordina la búsqueda de Fernando Solano Ramos, el armador del barco siniestrado

MARINA ÁLVAREZ | ANA COBO

Un marinero ha desaparecido esta madrugada tras volcar el pesquero en el que faenaba a nueve millas al norte de Cabo Mayor. Se trata de Fernando Solano Ramos, de unos 54 años de edad. Es el armador del Maremi, un barco de 23 metros de eslora con base en Santoña en el que esta noche trabajaban diez personas. Nueve de ellas han podido ser rescatadas por otras embarcaciones que estaban cerca. Salvamento Marítimo está coordinando la búsqueda de Solano desde entonces.

El aviso sobre el vuelco de la embarcación se lanzó sobre las cinco de la madrugada y, en ese momento, se activó el dispositivo de rescate, que continúa a estas horas.

El vuelco ha ocurrido en un fatal instante. Ni en cinco minutos. Lo vieron ya volcado desde otro barco y avisaron a un pesquero que estaba a apenas 500 metros, el Siempre al Alba, también de Santoña, que se aproximó hasta allí y vio a los hombres «agarraditos a los corchos y al casco», cuenta entre lágrimas el padre del vicepatrón de esta otra embarcación, Óscar, que horas después supo que allí no estaban todos. «Falta uno, papá, Nando», le dijo.

El helicóptero Helimer 222, el buque María de Maetzu y la embarcación Salvamar Deneb de Salvamento Marítimo están peinando la zona para encontrar a Fernando Solano, al que en Santoña conocen como 'Canuco'. Han asegurado el barco para que no se hunda más y que los buzos puedan penetrar en su interior por si allí se encontrara atrapado. Irán dos equipos, uno de Salvamento Marítimo y otro de la Guardia Civil, en previsión de que el rastreo dure demasiado y tengan que organizar turnos.

El alcalde y familiares siguen el dispositivo desde Santander. De momento, no se encuentra una explicación lógica a lo ocurrido. Se sabe que el buque no tenía ninguna vía de agua y tampoco ha sido un golpe de mar el que pudo volcarlo. Solo existe una certeza: «se fue escorando a popa y ocurrió muy rápido», ha contado el alcalde de Santoña, Sergio Abascal, quien de momento tampoco tiene «una explicación razonable» y piensa que hay que esperar a que concluya la investigación sobre el accidente.Abascal está desolado, como el resto de vecinos, «el pueblo entero está consternado». Y aunque no se pierde la esperanza, «en la mar cada minuto cuenta», ha dicho.Allegados y vecinos de la tripulación han ido llegando desde primera hora al Puerto de Santoña a la espera de noticias. Aquí reina el silencio y la consternación.Varios pescadores jubilados lamentan la fatalidad: «Al parecer, cuando ha dado la vuelta el barco, Fernando estaba en el habitáculo de la nevera (donde se congela), ya que había bajado para hacer algo, mientras que el resto de la tripulación estaba en cubierta. Él no ha podido salir. Todo ha sido cuestión de minutos». Esta es una versión que circula sobre lo que pudo ocurrir, y por ello se está organizando la inmersión con buzos por si el cuerpo pudiera estar en la bodega del barco. Aunque otros compañeros del desaparecido han dicho que Fernando estaba con ellos en cubierta. Son dos posibilidades que los rescatadores manejan para intentar dar con él.El Maremi es una veterana embarcación de cerco del puerto de Santoña, de la que Solano es armador desde hace cinco años junto a otro socio. El suceso ha ocurrido cuando estaban recogiendo las redes que habían echado para capturar cabezo o variado (bocarte, chicharro, sardina). «Con este tiempo, con la mar tan en calma, no te puedes imaginar que ocurran estas cosas pero todo tendrá su explicación», señalan dos pescadores locales desde el propio muelle.Fernando es muy conocido en la villa y lleva trabajando en la mar toda la vida. «Empezó desde crío, con 15 años, y le quedan dos años o así para jubilarse». Lo definen como «muy buen chaval, tranquilo, servicial y de muy buen carácter. Un trozo de pan. Le gusta mucho su trabajo». Hace cinco año compró el barco a medias con otro socio y, como armador, se encarga de un poco de todo; «es sotapatrón, maquinista... poque sabe hacer de todo». Los demás tripulantes ya han regresado a sus casas, sumidos en la tristeza por haber perdido a su compañero.Ellos fueron rescatados por otros barcos pesqueros que se encontraban en la zona y pudieron recogerlos. El Siempre al Alba rescató a cinco hombres y el Itsasoan a otros cuatro. Después, los nueve fueron trasladados al Puerto de Santander por la Salvamar Deneb, que luego regresó para continuar con la búsqueda junto al helicóptero y el buque María de Maetzu.El armador del Siempre al Alba es Alfredo Sánchez, que ha contado a este periódico la terrible experiencia vivida por su hijo Óscar, el vicepatrón, cuando, de madrugada, fue avisado de que muy cerca de su barco había otro dado la vuelta. «No se ha dado cuenta nadie de los que estaban por allí, ¡pero cómo puede haber un barco dado la vuelta!, se preguntó mi hijo cuando lo avisaron. Fue un visto y no visto. Él recogió a cinco de los que estaban allí, agarraditos a lo que podían. Unos a los corchos, otros al bote, a las redes... Los ha cogido y los ha metido al barco nuestro. Entre ellos el patrón, que estaba... que el pobre no acertaba. La gente está mal, muy mal. 'Falta uno, papá, Nando', me dijo después ya en casa. 'Los demás los tengo a todos aquí y están bien'. Han hecho lo que han podido», relata el padre. Pudieron subir a cinco al barco y otro pesquero recogió a los otros cuatro. Después llegó Salvamento Marítimo y se llevó a los nueve.La faena hubo que sacarla adelante a pesar de la dramática experiencia. Antes de mediodía llegaba al puerto de Santoña el Siempre al Alba a descargar el bocarte pescado durante la noche. Los tripulantes, consternados, no quisieron comentar nada. También arribó el barco Braulio, de Laredo, otro de los que estuvo durante horas en la zona ayudando a buscar al desaparecido.A los medios desplegados para buscarlo se sumará un Grupo de Operaciones Especiales de la Base Estratégica de Santander.El Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Santander, dependiente de la Dirección General de la Marina Mercante del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), está coordinando esta emergencia.En la sede del Ejecutivo de Cantabria el vicepresidente, Pablo Zuloaga, quiso mostrar su apoyo a los familiares del desaparecido, a sus compañeros y al sector de la pesca durante la rueda de prensa para informar de la evolución de la pandemia y los acuerdos adoptados en el consejo de Gobierno.